jueves, 10 de mayo de 2012

Grand Holiday. El Barco de la Luz




Grand Holiday

El Barco de la Luz

Luz natural, luz del día, luz del sol…. La claridad lo envuelve todo, nos acaricia y nos regala vida a bordo del Grand Holiday, hace que nuestras vacaciones sean un soplo de energía y vitalidad y nos anima a divertirnos y disfrutar hasta bien tarde, hasta cuando desaparezca el sol detrás del mar o sobre una isla del Mediterráneo… La vitamina del sol que se refleja en cada detalle del barco, que hace destacar su elegante mobiliario y que parece alimentar la sonrisa, el buen humor y el saber hacer de su acogedora tripulación.
Con estos dos ingredientes básicos vamos a cocinar un fabuloso crucero al que iremos añadiendo otros toques que harán de nuestro tiempo a bordo un autentico disfrute para los sentidos.

Aunque el Grand Holiday es un barco mayor de edad, nacido en 1985 en Dinamarca, que formó parte de la flota de Carnival hasta que fue cedido a Iberocruceros en 2009, se mantiene joven y lozano, gracias a los cuidados de la tripulación y a la radical renovación que experimentó recientemente.
Es un barco con alma, y no es ninguna frase hecha. Durante el desastre del Katrina, en 2005, sirvió de alojamiento a las cientos de personas que se quedaron sin hogar y que encontraron en el barco un lugar cálido y seguro donde seguir su vida. Y parece que su agradecimiento y sus ganas de vivir quedaron en el barco, impregnándolo de un ambiente de calidez y seguridad.
Y así nos sentimos al entrar en el barco, recibidos con una enorme sonrisa que nos invita a disfrutar  del barco desde el principio. Por supuesto que nuestro primer destino, al que llegamos con mucha ilusión es el camarote, donde pasaremos cada día nuestro tiempo de descanso, recuperando fuerzas para volver a gozar, al día siguiente de todas y cada una de las actividades que tiene preparado el estupendo equipo de animación.
Y por supuesto, los camarotes están a la altura del resto del barco. Los interiores tienen tanta luz que parecen  exteriores, por lo amplio y la calidez de su decoración, y los exteriores nos regalan una buena distribución y más luz inundándolo todo. Los baños de unos y otros, completos y cómodos, las camas confortables y firmes, una decoración sencilla, con buen gusto y todos esos detalles que añade Iberocruceros, hacen del camarote nuestro hogar en el mar.
Pero hay muchas cosas que hacer y de las que disfrutar, así que recorramos el barco descubriéndolas.
Que tal si empezamos reservando una de esas completas y entretenidas excursiones que nos tiene preparadas Iberocruceros? En el mostrador de excursiones del puente 5 nos atenderán estupendamente y podremos reservar interesantes jornadas en las ciudades de escala.
Si necesitamos algo especial, o tenemos alguna duda, sólo con girarnos tenemos la recepción, donde gustosamente nos ayudarán a resolverlas. En el mismo vestíbulo, amplio y luminoso  encontramos dos mostradores donde se colocan diariamente las ofertas del Spa, de los paquetes de bebidas, excursiones… todo lo que puede ser de nuestro interés.
Tanto en este lugar como en otros estratégicos del barco están situadas unas pantallas interactivas que orientan al pasajero sobre los servicios, las escalas, excursiones, restaurantes…
Según vamos recorriendo las cubiertas, nos percatamos que cada una de ellas tiene el nombre de una ciudad española, lo que refuerza la raíz y el carácter español de la compañía.
Si nos apetece darnos un capricho, tenemos tres amplias y variadas tiendas  donde podemos encontrar prácticamente de todo, desde licores y bombones hasta bolsos y vestidos, sin olvidarnos, por supuesto de la logo-shop, para llevarnos un bonito recuerdo del barco y de Iberocruceros.
Una curiosidad que acompaña a la sala anexa a las tiendas es que siendo una sala de reuniones, se suele utilizar como sala ecuménica para las celebraciones de los pasajeros que provienen de Brasil. Como vemos, Iberocruceros piensa en todo sin olvidar ningún detalle.
Llegamos hasta el Teatro Bazán, que tras la reforma general, presenta los últimos avances en iluminación y sonido  y donde cada noche,  20 artistas de 8 países nos entretienen y encandilan con sus voces y pasos de baile.
Y hablando de nacionalidades, poca gente sabe que  Iberocruceros  es la flota más internacional que surca los mares, con unas tripulaciones que suman 53 nacionalidades nada menos.
Al salir del teatro, sigue el entretenimiento, con dos galerías de fotos donde buscar nuestra instantánea en cada escala, en las cenas o en las variadas fiestas temáticas que cada noche tienen lugar en el barco.
Seguimos la fiesta, porque a continuación podemos parar en el bar Churruca, donde tienen lugar algunas de los guateques de los 60 y 70 y algunas sesiones de divertido karaoke. Pero eso no es todo, en este espacio se celebran las bodas simbólicas que preside el capitán del barco, ya que el espacio es amplio.
Para después de las copas, que mejor que irnos a bailar en la Disco Ibiza, la única de todos los mares que sigue abierta mientras los pasajeros estén divirtiéndose y pasando un rato estupendo y sin molestar a nadie, porque está alejada de la zona de camarotes. Las bebidas son de marcas internacionales y customizadas, dependiendo del tipo de pasaje que lleve el Holiday,  caipirinhas o un buen coñac español.
De día se puede disfrutar también del espacio como sala de lectura o simplemente  observar el mar desde las estupendas camas giratorias que ocupan un lado de la Disco.
Si por el contario queremos unos momentos de relajación o simplemente mimarnos en alta mar, vayamos al SPA, un precioso espacio con amplios tratamientos de masaje que son diestramente realizados por profesionales  que se forman y reciclan constantemente en prestigiosos centros de Londres, en una formación continua para que podamos disfrutar de unos tratamientos de 5 estrellas, como en el mejor de los centros de belleza internacionales.
El SPA Santai dispone de varias cabinas privadas, baño turco y sauna, con una completa línea de cosméticos naturales.
Seguro que nos ha entrado mucha hambre después de tantas actividades dentro y fuera del barco, así que vayamos a cualquiera de los restaurantes del barco. Al contrario de otras navieras, en Iberocruceros no hay problema a la hora de cambiar el turno de cena, eso que tanto nos preocupa a los españoles. Podemos comer en el primero o en el segundo, indistintamente, y luego disfrutar del estupendo show en el teatro.
Al ser la única naviera con bandera comunitaria, está subordinada a las leyes de la Comunidad Europea, por lo que los estrictos controles en seguridad no sólo alimentaria, sino también en cuanto al funcionamiento en general del barco y de medidas de evacuación y autoprotección, hacen que nos sintamos tan seguros como en nuestra propia casa, y eso se agradece cuando estás de vacaciones.
Por ejemplo, podemos disfrutar de todos los alimentos frescos del Buffet  Ensenada, con cabida para 242 personas, cómodamente sentadas y saboreando la sabrosa comida que nos preparan los cocineros. Si  nos quedamos con hambre, cosa improbable, o al llegar de las excursiones, podemos comernos una estupenda pizza en el mismo buffet, a la hora de la merienda, o sentirnos como en una fiesta en el jardín con la barbacoa de la piscina Colón.
Claro, que todo esto hay que quemarlo para mantener la figura, así que una horita en el gimnasio no viene mal, aunque hay monitores de ejercicio por todo el barco que nos instruyen en muchas actividades, todas incluidas en el precio del crucero, menos el Pilates que lleva un pequeño cargo adicional.
Y los más sibaritas pueden, después de tal cantidad de actividades, irse a descansar a su suite con terraza, donde recibirán un tratamiento VIP que incluye albornoz y zapatillas, servicio de habitaciones, atención personalizada del Relaciones Públicas del barco y la maravillosa sensación de ser mimado las 24 horas del día.
Acabemos la jornada tomando un delicioso y refrescante combinado del bar Cervera, en la cubierta Valencia, tumbados en las hamacas o subamos a la cubierta Sevilla, la más alta del barco, a disfrutar de un jacuzzi mientras vemos alejarse la costa.
Ya sea en las rutas mediterráneas que nos llevarán desde Barcelona, pasando por Marsella, Villefranche, Livorno, Chivitaveccia, Nápoles o Cerdeña, a las Joyas de Brasil con ciudades como Río de Janeiro, Salvador de Bahía, Maceió, Vitoria o Búzios o un relajante transatlántico que partiendo de Barcelona y haciendo escala en Málaga, Lisboa, Casablanca o la maravillosa Tenerife, antes de disfrutar de unos tranquilos 5 días de navegación rumbo a Brasil, el más nuevo de los barcos de Iberocruceros siempre será una elección de éxito asegurado.
Como podemos comprobar, Iberocruceros nos ofrece todo lo que podamos pedir o desear para tener unas vacaciones de ensueño con un estilo muy español.
Todo como a ti te gusta.

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