lunes, 18 de febrero de 2013

Castilla León, corazón de historia (I)

En Barajas esperaba un coche de alquiler para ir a Salamanca, que suele dar la bienvenida de esta manera tan bonita:


El hotel elegido fue el AC PALACIO DE SAN ESTEBAN, incluido en el centro histórico:
http://www.ac-hotels.com/110-AC_PALACIO ... TEBAN.html

Un paseito antes de dormir para unas fotos (las comento de día)





Lo primero, después del desayuno, y viendo el día tan maravilloso que hacía sería conocer la ciudad de Salamanca.
Andando, andando llegamos a la Iglesia de la Clerecía.

Su construcción se inició por orden de Felipe III, bajo la dirección de Juan Gómez de Mora. Sus dimensiones exigieron el derribo de gran número de casas y también de la antigua iglesia del Espíritu Santo perteneciente a la Real Clerecía de San Marcos y de ahí le viene el nombre.
En 1767 Carlos III expulsa a los Jesuitas de España y la Iglesia vuelve a la Real Clerecía de San Marcos, dividiéndose el Colegio entre los clérigos irlandeses y un seminario conciliar llamado Seminario de San Carlos. Los Jesuitas recuperan el edificio tras su regreso, pero en 1940 se crea la Universidad Pontificia de Salamanca que utilizará la parte del edificio que da a la calle Compañía quedándose con la iglesia los jesuítas, aunque en la actualidad toda la Iglesia y todo el conjunto monumental de la Clerecía se encuentran bajo la custodia de la Universidad Pontificia y la Diócesis de Salamanca.
Durante la guerra fue una de las sedes del Archivo de la Guerra Civil, además de albergar un hospital militar y a las tropas de Ingenieros.


Su privilegiada ubicación, en pleno núcleo histórico, frente a la Casa de las Conchas realza la majestuosidad, de su regia arquitectura.


Y uno de mis objetivos más esperados...La casa de las Conchas.
Debe su nombre a las más de 300 conchas que recubren su fachada, y se considera esta mansión como la muestra arquitectónica más representativa de la época de los Reyes Católicos.


Comienza su construcción durante el siglo XV, en terrenos de Arias Maldonado, con el fin de servir para los nobles sus enlaces matrimoniales con los Pimentel. Forma un conjunto muy bello y equilibrado, pese a que la puerta principal se encuentra descentrada.


Destaca los diseños góticos de las ventanas, y los efectos de luz y contrastes que dejan sus conchas. La mala racha del Palacio viene en el siglo XVIII, con significativos desplomes y agrietamientos, y la posterior restauración en 1722 hecha por Simón Gavilán no pudo evitar que se suprimieran conchas de la parte alta del edificio, que fueron sustituidas por unas bastas ventanas cuadradas.


También cabe destacar su maravilloso patio de dos plantas en el interior. En la actualidad el edificio alberga una gran biblioteca pública, y una oficina de información.

Al pasar a su interior el visitante se quedará fascinado por la originalidad y belleza de su patio que presenta de nuevo una simbiosis de elementos medievales, mudéjares y renacentistas. En la planta baja destacan los arcos mixtilíneos tan propios de Salamanca.




En la parte superior los arcos, en parte mixtilíneos, se apoyan sobre columnas de mármol blanco de Carrara que culminan en capiteles laureados. Los antepechos de los balcones aparecen decorados con motivos de panales y cestería de clara influencia mudéjar.


Finalmente, el tejado está rematado por una crestería formada por flores de lis acompañadas de gárgolas. Tanto en la planta superior como inferior se repiten los blasones de las familias Pimentel y Maldonado. En el centro un pozo que, en su tiempo, garantizaba el suministro de agua potable.


Hay una leyenda en la que se cuenta que bajo una de las conchas de vieira de su fachada se encuentra una onza de oro, incluso una onza bajo cada una de las trescientas setenta y tres conchas.
La leyenda apunta a que se trató de una farsa creada por los jesuitas, que, para poder observar perfectamente la magnificencia de La Clerecía, querían derruir la Casa de las Conchas. Y la mejor manera sería inventarse un bulo en torno a un posible tesoro escondido, lo cual motivaría los deseos codiciosos de la plebe de derribarlo hasta dar con esta fortuna. Lo cierto es que la Compañía de Jesús tenía intención de comprar el palacio de las Conchas para derribarlo posteriormente. Ahí radica la leyenda de su posible tesoro, así como del modo en que los jesuitas quisieron efectuar el pago mediante la promesa de que pagarían una moneda de oro por cada concha, lo que se traduce en trescientas setenta y tres monedas, cantidad que finalmente no bastó para su compra.
Por otro lado, según la costumbre que había de esconder una moneda de oro en la construcción de cada edificio para traerle buena suerte, se extendió la idea de que en este caso se escondió bajo una concha, por lo que no sería tan rara la leyenda del tesoro, como los deseos de la gente de encontrarlo.


Una imagen de la Calle Compañía.


IGLESIA DE SAN BENITO
Tiene su origen a principios del siglo XII, aunque ha sufrido diversas remodelaciones a lo largo de su historia. Se caracteriza por una ausencia de adornos exteriores, para resaltar blasones y escudos de distintas personalidades de la época. La totalidad de ornamentos se concentra en el pórtico, de estilo gótico, que representa una Anunciación y sobre él más emblemas de los Fonseca y Acevedo.

La Universidad de Salamanca es la Universidad más antigua de España y una de las cuatro más antiguas del mundo abiertas actualmente, junto con las de Bolonia, Oxford y París (hoy La Sorbona).
El edificio más emblemático de la Universidad es el conocido como Escuelas Mayores, que se comenzó a construir en 1411. La fachada es el elemento más conocido: está dividida en tres cuerpos. El primero contiene el medallón de los Reyes Católicos que empuñan el mismo cetro, y sobre sus cabezas el yugo de Fernando y las flechas de Isabel.


El segundo cuerpo contiene en el centro el escudo de Carlos V, rematado con un globo y una cruz sobre una espectacular corona; a la derecha el águila de San Juan y de los Reyes Católicos, a la izquierda el águila bicéfala del Imperio. En el tercer cuerpo hay una capillita donde se halla Papa Benedicto XIII que exhorta los clérigos. La construcción fue dedicada a los Reyes Fernando e Isabel en 1534, muchos años después su muerte.




Sobre un cráneo en la parte derecha de la fachada está la famosa rana. Hay diferentes teorías que ahondan en cuál podría ser su significado.
Unos dicen que la rana siempre significó que el estudiante que la veía aprobaba los estudios y se casaba. Y si ya estaba casado, pedía un deseo y se cumplía.
Otros dicen que podría ser la firma del autor que labró las calaveras, ya que como se sabe los canteros solían dejar sus nombres en los bloques de piedra en forma de símbolos o figuras.
Y por último, otra leyenda nos habla del posible símbolo que podría significar como valor didáctico, ya que estaría unido a la idea de la castidad, para evitar las consecuencias que traía el pecado de la lujuria, que en esa época llevaba a la muerte por las enfermedades contagiosas que había. Sabemos que las ranas a lo largo de los tiempos se han asociado con los espíritus inmundos, con la lujuria y la tentación sexual.
Actualmente, la tradición popular nos dice sencillamente que la visión de la rana nos traerá la buena suerte.


Enfrente, en el centro del Patio de las Escuelas, hay un monumento a Fray Luis de León, el poeta y agustino español del siglo XVI.
Fray Luis se doctoró en teología e impartió clases en la Universidad de Salamanca (fue incluso profesor de San Juan de la Cruz), ciudad en la que también ingresó en la orden de los agustinos.
Fray Luis de León llegó a estar en la cárcel en la Inquisición por denuncias de algunos profesores de la universidad que le reprocharon haber traducido la Biblia al español, cosa prohibida en la época por la Iglesia Católica.


Lo que veis pintado se llama "vitor".
Cuando un alumno obtenía un doctorado, empezaba la costosísima celebración. El doctorando (que en algunas épocas venía obligado a invitar al claustro a un pantagruélico banquete y a patrocinar festejos públicos que a veces incluían corridas de toros) regalaba unos pastelillos a los miembros del tribunal y sus compañeros pintaban un vitor, como los de la foto, en cualquier fachada en la que encontrasen un hueco (del mismo modo que ahora se pintan los grafitti). Cuando el doctorado era de ciencias, el pigmento utilizado era sangre de toro, cuando era de letras, pigmentos vegetales, pero siempre de color encarnado.


Las Escuelas Menores fueron construidas en 1.428 y alberga un patio de gran sencillez y pureza, formando en conjunto un monumento de sabor típicamente salmantino. La fachada de este edificio es de estilo plateresco, más tosco que la Universidad. El patio fue imitado ulteriormente en otros de la ciudad. Las balaustradas que lo rematan son de excelente entidad barroca. Su entrada, está compuesta por dos arcos de medio punto que descansan sobre una columna de capitel corintio. En su parte superior, tres escudos imperiales, representan el poder de Carlos V.
Los estudiantes acudían a las clases con un traje talar y un birrete (uniforme procedente de los antecedentes como escuela diocesana). Cuando obtenían la licenciatura se ponían un borlón encima del birrete, del color de la facultad en la que habían obtenido el título (azul para ciencias, encarnado para leyes, amarillo para medicina...). Si se licenciaban por más de una facultad, en el borlón se mezclaban los colores correspondientes. Al doctorarse añadían al birrete unos flecos del color de la facultad donde se doctoraban. Los profesores llevaban además la muceta, especie de capilla corta, también de color. Este atuendo ha sido copiado actualmente por el resto de las Universidades de España, aunque sin demasiado rigor en cuanto al sentido de cada uno de los símbolos y de los colores.


Las cresterías que lo rematan son de factura barroca obra de Jerónimo García de Quiñones. El patio tiene forma cuadrangular pero los lados no son de la misma longitud. En el centro de agrupan cuatro medallones procedentes del dsaparecido Colegio del Rey.
Mientras estudiaban, los colegiales llevaban una banda de paño con el color y el escudo del colegio mayor o menor al que pertenecían. Se llama la beca. No todos los estudiantes eran colegiales: muchos se adscribían a conventos y otros vivían en casas particulares, a veces en régimen de pupilaje. Los estudiantes pobres se alimentaban a menudo de la sopa boba, que daban en los conventos: era una sopa alimenticia, pero sin sabor gustoso, de ahí el nombre. Se distinguían porque llevaban en el frente del bicornio una cuchara, y les llamaban «sopistas». Los Colegios Mayores, fundados inicialmente para acoger estudiantes con escasos medios económicos, terminaron por convertirse en reductos oligárquicos que, incluso, llegaron a establecer estatutos de limpieza de sangre. Entonces a su vera se construyeron hospederías para los pobres. Los estudiantes que no pertenecían a los colegios fueron denominados «manteístas».


El Cielo de Salamanca es la tercera parte de la decoración de la bóveda de la antigua Biblioteca de la Universidad, actual capilla. En el siglo XVIII se derrumbaron las otras dos terceras partes durante la construcción de la actual bóveda, 4 metros por debajo de la anterior, quedando oculta la parte restante. La obra fue pintada por Fernando Gallego quien incluyó cuatro cabezas que representan los vientos que soplan en cuatro direcciones, también figuran las constelaciones del Boyero y Hércules junto a una representación del sol sobre una cuádriga tirada por caballos y el dios Mercurio sobre un carro tirado por dos águilas, los signos del zodiaco de Leo, Virgo, Libra, Escorpión y Sagitario también están presentes acompañadas de las constelaciones de la Hidra y del Centauro.
Fue redescubierto en las obras que se hicieron con ocasión de la celebración del VII Centenario de la elevación del Estudio Salmantino al rango de Universidad (1953/54) y trasladado a su lugar actual (Museo Universitario en las Escuelas Menores) para su contemplación. En su lugar original quedan fragmentos de los tramos derrumbados y restos pictóricos de la zona arrancada. El logotipo de Salamanca 2002 Ciudad Europea de Cultura (y actualmente logo de la Fundación Municipal Salamanca Ciudad de Cultura) esta inspirado en el cielo de Salamanca.
 
El río Tormes, a su paso por Salamanca...


Salamanca desde el Puente Romano.
Insensible al paso de los siglos, este robusto puente surca el río Tormes. Tiene quince arcos y fue reconstruido en el siglo XVII después de ser dañado por las crecidas del río. Forma parte de la Calzada romana de la Plata, que unía Mérida con Astorga.
Aunque existe un puente nuevo construido a principios de siglo y para honor del construido 19 siglos antes, en él rezaba un cartel advirtiendo: "atención, vehículos de más de 18 Ton. por puente romano".


La Ribera del Puente .Cruz del Puente
Esta cruz se encuentra en la desaparecida Puerta de Anibal o Puerta del Río, bajando por la calle Tentenecio. No se sabe cuando fue colocada exactamente pero tuvo que ser entre los siglos XV y XVI, en el lugar en que estaba la desaparecida iglesia de San Gil. La cruz se encuentra sobre un pedestal que hace de base a una columna que a su vez sostiene una cruz, esta muestra por el lado que mira hacia la catedral un cristo y sobre el lado que mira al río una virgen.
Esta cruz es la única que queda de las que había en la ciudad, el fin de estas cruces era sacralizar el espacio en que estaban debido a la cercanía de alguna iglesia o plaza y para evitar que los vecinos de los alrededores utilizaban el lugar como basurero. Durante el siglo XIX la mayoría de las cruces fueron retiradas y trasladadas al cementerio.


Huerto de Calixto y Melibea
Jardín medieval (antes árabe). Restos de la antígua muralla. En este jardín se dice transcurrieron las inmortales aventuras de "La Celestina" de Fernando de Rojas, aunque otras fuentes apuntan a la Peña Celestina como escenario de las mismas.
En este huerto se encuentra el Jardín del Visir (llamado así por el apodo de su antiguo propietario, Agustín Sánchez Manzanera).


 
Catedral de Salamanca ( Catedral Vieja)
Las obras comenzaron en 1140 y se prolongaron hasta el siglo XIV, por lo que tiene elementos tanto del Románico como del Gótico, lo no impide que sea una de las catedrales románicas más bonitas de España.
Los pilares se diseñaron para sujetar una bóveda de cañón, típica del Románico, pero se construyó una bóveda de crucería al modo del Gótico primero, causando que entre pilares y bóveda no exista continuidad constructiva.
Al construirse la Catedral Nueva la catedral perdió una parte de su crucero. La catedral contaba con dos torres, una a cada lado de la portada: la Torre Mocha y la de las campanas. Ésta sirvió de basamento para la torre de la Catedral Nueva y, si exteriormente algo podía reconocerse de ella, el recubrimiento de piedra que se hizo para reforzar la torre tras el terremoto de Lisboa (1755), hizo desaparecer esos restos aparentes.




El cimborrio es el elemento más conocido y está inspirado en el de la catedral de Zamora, pero agrega nuevos elementos, como un doble cuerpo de ventanas que le da una mayor esbeltez. Es conocido popularmente como "Torre del Gallo", por la veleta que lo corona en el exterior. Es una torre con tambor octogonal sobre la que se eleva una cúpula gallonada. Desde el exterior destacan, además de la veleta que le da nombre, los torreones cilíndricos de las esquinas. Este cimborrio es uno de los grandes ejemplares del Románico del Duero.


Catedral Nueva
Se inició su construcción en el siglo XVI, cuando se decidió que la Catedral Vieja se había quedado pequeña para las necesidades de la ciudad, y se terminó en el siglo XVIII, en dos etapas muy diferentes, puesto que durante el siglo XVII apenas se avanzó en las obras. En principio se pensó dejar la Vieja para usarla mientras se construía la Nueva pero, muy probablemente debido a la retraso, al final se acordó mantenerla en pie.
Puerta del Nacimiento


Detalle


La torre original de Rodrigo Gil de Hontañón sufrió importantes destrozos en un incendio, y fue restaurada en 1705 por Pantaleón del Portón Hubo que restaurarla de nuevo tras el Terremoto de Lisboa de 1755. De esta restauración se ocupó Jerónimo García de Quiñones, siguiendo una idea estructural del ingeniero francés Baltasar Devreton .


Aunque la catedral tiene elementos básicamente góticos como los arbotantes, pináculos y gárgolas, posee otros barrocos como el cimborrio o la torre de las campanas.
La fachada se caracteriza por sus grandes arcos, típicos del plateresco, abundantemente decorados mediante las representaciones de santos, y los relieves con motivos vegetales y animales fantásticos, escudos, además de relieves que representan la vida de cristo. Son tres arcos, cada uno por cada nave de la catedral.


La cúpula original era obra de Joaquín de Churriguera, pero el terremoto de Lisboa obligó a reemplazarla por la actual. Está fue diseñada por Juan de Sagarvinaga y conserva de la original las trompas decoradas con ángeles.


En un lateral de la catedral se encuentra situada la Puerta de Ramos llamada de esta manera por tener encima de la entrada un relieve que muestra a Jesús sobre la borriquilla, el Domingo de Ramos.


Esta puerta se suele utilizar para la salida de los cofrades. En una restauración del siglo XX se incluyó quizás una característica popular: la figura de un astronauta en la decoración lateral, junto a otros elementos innovadores como un mono comiendo helado o una cigueña..


Detalle del astronauta.


La catedral tiene forma rectangular siguiendo un modelo conocido como Planta Salón. Sus medidas son 150 metros de largo, 50 de ancho y la altura de la cúpula es de 80 metros. El interior tiene tres naves y diecinueve capillas entre los contrafuertes; la cúpula del crucero es otro elemento destacado.


Capilla de Diego de Neyla. Situada en el espacio de la Portada de Ramos, básicamente está formada por dos arcosolios con dos grandes sepulcros. A la izquierda el de Diego de Neyla fallecido en 1577. El arco del fondo presenta una pintura de la Virgen con el Niño y San Juanito del siglo XVI de gran calidad, de autor desconocido. Enfrente se sitúa el arcosolio donde reposan los restos de Roque de Vergas; obra construida hacia 1627, donde figuran las armas del arcediano de Monleón.


Capilla Dorada. Fue mandada hacer por el arcediano de Alba Francisco Sánchez de Palenzuela hacia 1515. Dispone de tribuna, órgano (hoy en la Catedral Vieja), benditera, sacristía y cripta. Cuenta además con arcosolios que contienen hermosos sepulcros. El que más destaca es el del fundador con escultura del yacente, y al fondo pintura de la Virgen del Popolo. Destaca la profusa decoración de los muros de la capilla. Están ocupados por estatuas sobre repisas y doseletes, policromados y dorados. Las imágenes de Adán y Eva se ven acompañadas por las de patriarcas, apóstoles, santos, sibilas y profetas. Llama la atención por su feroz realismo la representación de la muerte situada en un vano de la pared. El Calvario preside el retablo, con una pintura sobresaliente de Adiosdado de Olivares. Como la anterior presenta zócalo con azulejos polícromos.


La Iglesia recibe la luz de 90 vidrieras, procedentes originariamente de Flandes. En sus muros también se extienden dos galerías corridas, en dos alturas, 90 medallones con bustos de profetas, evangelistas y doctores, y otros tantos escudos catedralicios con el búcaro de azucenas.

En el crucero se yergue un magnífico cimborrio formado por cuerpo ochavado sobre pechinas, tambor cilíndrico liberado por amplios ventanales y cúpula semiesférica, rematada en linterna; fue finalizado por Juan Sagarbinaga en 1765. Rodeando el interior hay relieves con ocho escenas de la Virgen


Esta Catedral, con la advocación a la Asunción de la Virgen, presenta en el segundo tramo de la nave principal el Coro. Fue construido de 1730 a 1740, según trazas de Joaquín Churriguera.



Capilla de la Soledad. La Virgen que preside el retablo, es obra posiblemente de Joaquín de Churriguera. La imagen de Ntra. Sra. de la Soledad es una de las imágenes de más profunda devoción en los salmantinos. Fue tallada por Mariano Benlliure en pleno siglo XX, y de forma permanente la cuidan los cofrades de Nuestra Señora de la Soledad.


Es uno de los templos más luminosos que he visitado.


El órgano de Echevarría se eleva sobre la sillería del coro, frente a otro órgano renacentista. Su altura es de 21 metros y abarca un ancho de 13 metros y medio.


Exterior de la Catedral. Fijaos como va a ir cambiando el tiempo. De una maravillosa mañana a una tarde de diluvio...
 
Plaza Mayor
Nació de modo natural junto a la antigua Puerta del Sol de la muralla y, por encontrarse allí la iglesia de San Martín fue conocida como Plaza de San Martín o Plaza de Oriente.
Por entonces era mucho más grande y se extendía no solamente por la actual plaza, sino que comprendía la Plaza del Mercado, la del Corrillo y la del Poeta Iglesias, siendo considerada como "la plaza más grande de la cristiandad", en la que se realizaban simultáneamente todas las funciones de una plaza (fiestas, mercado, etc.). En el solar además de estar la Plaza de San Martín presidida por la Iglesia del mismo nombre, se encontraba el ayuntamiento y diversas casas y puestos utilizados como mercado. Estas casas fueron derribadas para construir la plaza. Con esta nueva construcción el consistorio buscaba un edificio no solo para utilizarlo como ayuntamiento y mercado protegido del mal tiempo con los soportales y lugar de festejos, sino también para mostrar la grandeza de la ciudad.


Convento de San Esteban
El Convento de San Esteban se alza sobre el lugar que ocupó la primera iglesia de los Dominicos del siglo XIII. Las obras del convento se iniciaron el 30 de junio 1524 . El principal promotor de su construcción fue fray Juan Álvarez de Toledo, obispo de Córdoba e hijo del II Duque de Alba, quien en 1524 inició el proyecto para engrandecer la orden. Para construirlo se derribó el viejo convento del siglo XIII, donde los dominicos estaban instalados desde que el río inundase la parroquia mozárabe de San Juan el Blanco, su asentamiento original en la ciudad, y se reutilizaron los materiales en el nuevo. Las obras finalizaron en 1630.
El Pórtico, de Juan de Álava, es uno de los más puros ejemplos de la arquitectura del Renacimiento del último tercio del siglo XVI. Hecha en Piedra de Villamayor, es una de las obras cumbre del plateresco. Todo el conjunto esta enmarcado en un gran arco decorado con casetones en la parte superior. El tema principal de la fachada es el Martirio de San Esteban, cuyo relieve es obra de Juan Antonio Ceroni en 1610; encima de este relieve aparece otro que muestra a Cristo crucificado.Ambas escenas aparecen flanqueadas por medallones y estatuas de otros santos y apóstoles. Estos elementos se atribuyen a Alonso Sardiña. La fachada se complemeta con el escudo de Santo Domingo, escoltado por los de los Alba.


El edificio sigue los cánones del gótico renacentista para lo arquitectónico y del plateresco para la decoración. Las obras duraron de 1533 a 1610 y a lo largo de tan larga construcción se calcula que participaron 9 pintores, 6 escultores, 22 tallistas y 800 operarios. La iglesia es un prototipo de templo en el estilo que empezó su andadura en tiempos de los Reyes Católicos.


En el Claustro de Colón de finales del Siglo XV se atribuyen las reuniones del explorador con Domingo de Soto y Diego de Deza, claves para que los Reyes Católicos aceptaran su proyecto. No obstante hay que recordar que el convento que conoció Colón fue el antiguo, no el actual.




El sencillo Claustro del Aljibe se construyó por iniciativa de Alonso de Fonseca y Ulloa.


A finales del siglo del siglo XIX el convento se quedó vacío de dominicos y sufrió un grave deterioro debido al abandono. Posteriormente la Diputación Provincial instaló en él el museo provincial y acometió algunos trabajos de restauración.


Escalera de Domingo de Soto.


La gigantesca y luminosa sacristía es obra de Alonso de Sardiña y Juan Moreno, su construcción se inició en 1627 y alberga los restos de su fundador Pedro de Herrera, obispo de Tuy.



El retablo del altar mayor es la obra maestra de José Churriguera. Se terminó en 1693. El cuerpo principal está formado por seis comumnas salomónicas recubiertas de pámpanos y racimos, y otras decoraciones. Las estatuas se atribuyen a Luis Salvador Carmona. Destacan Santo Domingo de Guzmán, San Francisco, San esteban y San Lorenzo.


Todo está dorado y recubierto de profusa decoración, dando lugar a uno de los más monumentales retablos barrocos típicamente españoles.




Ejemplos de la imaginería castellana.


A estas alturas diluviaba.


Torre del Aire
Fue construido en 1440 siendo conocido tambien como Palacio de los Fermoselle al haber pertenecido a los señores de Fermoselle para pasar posteriormente a la propiedad del Barón de las Cuatro Torres. Esta circunstacia hace que el edificio sea conocido como Palacio de la Torre del Aire o de las Cuatro Torres. Durante las luchas nobiliarias fue usada por el Bando de Santo Tomé. En la actualidad es una residencia universitaria bajo la tutela de las monjas de la Inmaculada, en la Plaza de Santa Eulalia. No obstante en 1727 fue convertido en un hospicio para gente ociosa siendo en realidad una fábrica de paños.


Sólo hay en el mundo dos iglesias románicas redondas. San Marcos es una de ellas.
La pequeña y discreta Iglesia de San Marcos está situada al final de la calle Zamora. Se cree que fue construida en algún momento entre comienzos y finales del siglo XII.
Entre los siglos XVI y XVIII sufrió varias modificaciones, como el derribo de un gran pórtico que hacía de entrada a la sacristía adosada.


Mirad esta imagen aerea prestada:

Palacio de Monterrey.
Es uno de los edificios más colosales e importantes de Salamanca. Se encuentra situado en el centro de la ciudad y muestra el estilo plateresco mejor que nadie.
Fue construido en 1539 por el Conde III de Monterrey don Alosnso de Zúñiga y Acebedo, de ahí su nombre, aunque en la actualidad, pertenece a la Casa de Alba y son frecuentes las visitas de la Duquesa de Alba a este palacio.
La belleza y la calidad de este palacio han hecho que sea declarado Monumento Nacional y, además, está considerado como una de las obras más representativas del Renacimiento Español y como uno de los principales ejemplos de los edificios de la gran nobleza del siglo de oro de nuestro país.
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El palacio posee una planta rectangular con un enorme patio en el centro y torres en los laterales. Lo más destacado de la fachada es sin duda la decoración que posee. Hay elementos decorativos por todas partes que representan todo tipo de animales, escudos y formas de la naturaleza.
Al ser un palacio de titularidad privada no se puede acceder al interior, pero en alguna ocasión, la Duquesa de Alba ha realizado algún reportaje en este edificio y se sabe que dentro de él hay cientos de obras de arte impresionantes y una decoración increíble.
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Y seguimos paseando por Salamanca..
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Vista nocturna de la Casa de las Conchas.
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Y la catedral.
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La Universidad recurría antiguamente a las instituciones eclesiásticas para ciertos actos, como la realización de exámenes, para darles una mayor relevancia. Por eso, a veces se realizaban en la capilla de Santa Bárbara o "de grados" para recibir título de bachiller, licenciado o doctor. Se encerraba al opositor en la capilla con sus libros y apuntes durante un tiempo para que se preparara; luego se introducía un estilete al azar entre las páginas del libro de texto para elegir el tema; los maestros escuchaban y evaluaban al alumno. Una vez terminada la exposición y el debate cada profesor metía una bola en una tinaja: si la bola era dorada, el maestro se inclinaba por el aprobado; si era negra, por el suspenso.
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El siguiente punto del recorrido fue Alba de Tormes, a 19 kms de Salamanca.
Tras aparcar el coche, lo primero que vimos fue la Iglesia de Santiago.
La iglesia de Santiago es un buen ejemplo de la clásica construcción mudéjar de Tierra de Pinares tan frecuente en esta zona de Castilla.
Contaba con una nave unida a una cabecera formada por presbiterio y ábside semicircular, articulado por bandas de arcos ciegos de ladrillo. La cabecera es lo único que se conserva original.


La nota curiosa la pone el friso superior de los muros presbiteriales, donde los típicos arquillos de medio punto dejan paso a arcos trilobulados que le confieren un sabor aún más morisco.




Monasterio de la Anunciación de Carmelitas Descalzas
Este monasterio fue fundado el 25 de Enero de 1571 por Santa Teresa de Jesús. En él vivió los últimos quince días de su existencia la santa andariega; en él, en una pequeña celda de la parte baja del monasterio tuvieron lugar los solemnes momentos previos a su fallecimiento y en ella murió un cuatro de octubre de 1582.

Aunque Teresa vivió con reconocida santidad por los caminos de España, podemos decir que es a partir de su preciosa muerte, cuando comienza su gloria. Aquí se conserva su cuerpo incorrupto, y dos de sus reliquias más insignes: el brazo izquierdo y su corazón.


A continuación, el camino nos llevó al Barco de Avila.
Su castillo, situado dominando el río y el puente, es el punto más elevado del valle.
Construido sobre un castro vetón que fue destruido por los romanos. Fue edificado en el siglo XII y reconstruido en el siglo XIV. Su perímetro es cuadrado, la superficie puede calcularse en 1.700 m² sin tener en cuenta las dependencias desaparecidas como el foso y contrafoso, el rastrillo, el palomar, las caballerizas...


Al iniciarse la segunda mitad del siglo XIX quedó habilitado como cementerio municipal. Por ello aumentó su deterioro al arrancar el pavimento y grandes oquedades en sus muros.
Actualmente ha sido restaurado y reparado el pavimento y en parte la torre del Homenaje. Es utilizado para los actos culturales que se celebran en esta localidad.


Iglesia de la Asunción.
A la derecha, el ábside, coronado por la espadaña – con campana – del "reloj suelto", rompe su estructura poligonal y presenta una pared lisa y recta que alberga la sacristía y la Sala Capitular, hoy museo de la parroquia.


Puente románico
Es comúnmente llamado 'puente viejo'. No se sabe bien la época en la que se construyó el primer puente alzado en este lugar por los romanos, necesario para el tránsito de las calzadas. Pero es seguro que debido a tantas guerras y ataques sufridos tuvo que ser reconstruido en el siglo XII, adoptando así su actual estilo románico.


Aun así, el puente ha seguido cambiando desde entonces, pero todavía se puede reconocer en su forma la arquitectura romana, con sus siete arcos desiguales y sus anchas pilas de sillares almohadillados. El puente es alomado con una cuesta de subida y bajada. Hasta el siglo XIX tuvo en su centro una torre defensiva, pero ésta fue destruida junto con toda la parte central en la Guerra de la Independencia por las tropas francesas. Diez años más tarde el puente fue reconstruido. La torre quedo sumergida en el río, pudiéndose observar vestigios de ella en las inmediaciones del charco de las tenerías.
Siguiente parada: Ciudad Rodrigo.
La Actual Ciudad Rodrigo se asienta sobre un castro preromano, mostrando que en todo momento ha permanecido habitada hasta la actualidad.
Esta población tiene larga historia, con asentamientos que se remontan a la cultura dolménica y una intensa presencia en toda la historia de España, incluida la Guerra de la Independencia, en la que sufruió fortísimos daños en su patrimonio.
Su situación, relativamente apartada de todas las grandes ciudades españolas y de las grandes rutas de tráfico, la hace ser relativamente desconocida, en relación con la calidad de su piedra y de su legado.


Los vetones, un pueblo celtíbero de la cuenca baja del Duero, llamaban Miróbriga al poblado que se situaba sobre el promontorio al pie del río Águeda, entre las sierras de Gata y de Mogadouro.
El lugar era estratégico para el control de la comarca. Por eso tras los vetones llegaron los romanos, que la denominaron Augustóbriga, y más tarde las diferentes invasiones y reconquistas que modelaron en Ciudad Rodrigo (Salamanca) una historia plagada de luchas, fortalezas y progreso.
Los siglos XV y XVI, y en especial la vigilancia de la frontera con Portugal, marcaron el esplendor de Ciudad Rodrigo. Se nota en la proliferación de edificios señoriales y en las fortificaciones de la propia ciudad y de los alrededores.
Palacio de Moctezuma.
El Palacio fue construido en el siglo XVI, y desde 1792 fue la Casa de la Tierra, más tarde en 1984 fue inaugurado por los Reyes de España como Casa Municipal de Cultura.También es conocido este Palacio con el nombre de Casa de los Cornejo.
Sobre su historia hay varías versiones, unos dicen que es llamado Palacio de Moctezuma porque sus antiguos dueños eran descendientes de este emperador.
Y hay otra versión que dice que en realidad llamarlo Palacio de Moctezuma es un error, ya que se le llamó así, por la cercanía que tiene con el Palacio de los Condes de Alba de Yeltes o Palacio de los Nieto De Silva, edificio que actualmente ocupa Caja Duero y que en el siglo XVIII los Duques de Alba de Yeltes que allí vivían se apellidaban Moctezuma, por ser descendientes de ese emperador.
Sea como fuere merece la pena visitar el edificio, y destacar el escudo que tiene en su fachada, colocado justo en la esquina y torcido.Dicen por aquí, que los edificios que tenían los escudos colocados de esta manera, es que sus dueños tenían hijos bastardos, si esto es así, la verdad es que habría muchos señores en Ciudad Rodrigo, con hijos bastardos, porque si os fijáis, mucho edificios tienen los escudos torcidos.


Casa del primer Marqués de Cerralbo.
La Casa del primer Marqués de Cerralbo, D. Rodrigo Pacheco Osorio, también conocida cómo Casa de los Cueto, es uno de los edificios más llamativos de la ciudad. Construida en el siglo XVI posee una fachada señorial con heráldica en las esquinas y un friso plateresco con escudos, medallones, figuras humanas y animales, asi cómo motivos ornamentales vegetales.


El ayuntamiento de Ciudad Rodrigo fue construido en el siglo XVI, momento en el cual la ciudad vivió su máximo esplendor. Su fachada es de estilo renacentista, sin embargo su parte derecha fue construida a principios del siglo XX. En lo alto de la fachada principal se encuentra situada una campana para avisar de los bandos, a los lados hay dos columnas, que encierran tres arcos donde se sitúan las autoridades para dar pregones o contemplar las corridas de toros en el "Carnaval del toro". El ayuntamiento alberga en su interior un importante Archivo Municipal. Fué declarado Patrimonio Histórico en 1931.


Calle de la ciudad.


Plaza Mayor, donde se sitúa la mayor parte de monumentos.


La Casa de los Vázquez fue construida en el siglo XVI por Francisco Vázquez, y restaurada en el siglo XX por iniciativa del ayuntamiento. En la actualidad, el edificio acoge la oficina de Correos y Telégrafos de la localidad, y está abierta al público en el horario de atención al cliente de la entidad. Destaca su portada en ángulo o esquina, donde la entrada la conforma un arco de medio punto pero con el alfiz que lo rodea en estilo gótico. Sobre la portada, se puede ver el escudo de los Vázquez.

Parador Nacional de Ciudad Rodrigo.
Sin ninguna duda, lo mejor es que está construido en el Castillo de Enrique II de Trastamara, todo un castillo de cuentos de hadas, que fue rehabilitado como Parador en 1930. Dispone de 35 habitaciones, todas ellas decoradas de forma clásica como deben estar en un auténtico castillo. Está situado en la parte vieja de la Ciudad, junto a una parte de la muralla, en la que hay unas maravillosas vistas del río Águeda, y muy cerca de la Plaza Mayor.
 
Catedral de Santa Maria.
Dedicada a Nuestra Señora Santa María y declarada Monumento Nacional en 1889, la construcción de este templo, orientado hacia naciente, debió de iniciarse en los años finales del reinado de Fernando II de León (1157-1188) o en los primeros de su sucesor, su hijo Alfonso IX de León (1189-1230), quizás el principal y primer gran impulsor de la obra. Comenzada siguiendo un proyecto tardorrománico, que aún conserva en buena medida en su perímetro exterior a pesar de las modificaciones posteriores (antesacristía, capilla mayor, capilla del Pilar y sacristía), dibuja planta de cruz latina con cabecera triabsidal escalonada. Cuenta con tres portadas que dan acceso al interior del templo. Y se completa al norte con el claustro.


La portada norte, del Enlosado o de Amayuelas, fruto en sus dos tercios inferiores de la primera campaña de trabajos, que cabe suponer se prolongó durante las tres primeras décadas del s. XIII, se decora con motivos romboidales y florales. Esta portada cuyo atrio quedó configurado en su actual disposición a finales del s. XVIII, se completa hacia la cabecera con un arco ciego engalanado en sus dovelas con once cabezas humanas. Llama la atención en esta portada su falta de simetría, acentuada con la apertura en la parte alta, en el s. XIV, de un gran rosetón bajo un arco conopial.


La portada meridional o de las Cadenas, fruto en su mitad inferior de la primera campaña de trabajos y que al igual que la portada norte denota una clara asimetría potenciada por el gran rosetón abierto en lo alto, también queda precedida por un atrio configurado en su aspecto actual en 1783. La puerta voltea arco de medio punto y tres arquivoltas que descansan en columnas con capiteles animados con motivos vegetales los extremos y con arpías los centrales. Sobre ella, brillan cinco magníficas esculturas del primer tercio del siglo XIII, que representan a El Salvador, flanqueado por cuatro apóstoles: San Pedro, San Juan, San Pablo y Santiago (orden). Todos en actitud hierática y vestidos con túnica y mantos con pliegues muy verticales.
Encima del arco discurre una galería de doce arcos apuntados que acogen otras tantas esculturas góticas, labradas en torno a 1230. Fueron identificadas con personajes del Antiguo Testamento, de izquierda a derecha son: Abraham, Isaías, la reina de Saba, Salomón, Ezequiel, Moisés, Melquisedec, Balaam, David, Elías, San Juan Bautista y Jeremías. Hacia la cabecera lucen dos arcos ciegos superpuestos, amparando el superior la escultura de una Virgen con el Niño.


Hacia los pies del templo sobresale, rompiendo el primitivo perímetro del edificio, la capilla del Pilar, levantada entre 1748 y 1753, destacando en su parte inferior una ventana, flanqueada por cuatro columnas corintias, una perdida, de fustes estriados copiosamente decorados con sartas vegetales. El promotor de esta capilla fue el obispo zaragozano don Clemente Comenge. En el muro de la nave sur, al igual que en el de la norte, destacan, provenientes de la primera campaña constructiva, las magníficas ventanas tardorrománicas que las iluminan directamente.




Plazoleta frente a la Catedral.

Ya era tarde, la catedral estaba cerrada y teníamos que seguir hacia Zamora.

El hotel elegido fue el NH Palacio del Duero.
http://www.nh-hoteles.es/nh/es/hoteles/ ... duero.html

 Y aprovechamos para dar una vueltita por la noche.
Estos son los típicos balcones zamoranos ( perdonad la calidad de la foto, pero cuando eso no me había comprado el trípode)


Iglesia de San Juan de Puerta Nueva
Situada en plena Plaza Mayor, esta céntrica Iglesia de origen románico es muy visitada y apreciada por los zamoranos. Fue construída a finales del siglo XII, aunque se continuó durante dos siglos más.


La torre y la techumbre se reconstruyó en el siglo XVI ya que tuvo lugar un hundimiento. Destaca sobre todo el rosetón de la fachada sur, que es un símbolo para toda la ciudad. Aunque predomina el estilo románico tiene también signos renacentistas


"El Merlú". Este curioso nombre es el título de la escultura urbana situada frente a la Iglesia. Fue realizada en bronce por el escultor zamorano Antonio Pedrero Yéboles en 1966.
Está relacionada con el evento más importante que se celebra en Zamora: Su Semana Santa. Representa a dos miembros de la Cofradía del Nazareno, pero tiene un significado: La noche del viernes Santo, seis parejas de cofrades de esta hermandad salen por las calles de la ciudad, y son los encargados de despertar y reunir en la plaza al resto de miembros de la cofradía (casi 5.000) para la procesión. Estas parejas son llamadas "merlú" y despiertan a los demás mediante toques de corneta y tambor.


Esta magnífica iglesia se encuentra en la zona peatonal del casco histórico, frente al Convento del Tránsito o del Corpus Christi. Está declarada Monumento Nacional. De estilo románico, comenzó a construirse en el siglo XII, y perteneció a la Orden de los Caballeros de San Juan. No se sabe a ciencia cierta si el proyecto fue dirigido por Giral Fruchel, autor de la catedral avulense.


Tiene una sola nave con cabecero a los pies y cabecero semicircular en el que se encuentra la capilla Mayor. El perímetro está reforzado por contrafuertes, y en varios puntos de la fachada se abren varias ventanas, dándole luminosidad al interior. Además del ábside, lo más llamativo de la fachada es la portada meridional, con gran ornamentación, sobre la que se halla el rosetón. Como hecho curioso, dicen que el que encuentre, entre la decoración de dicha puerta, la figura de un obispo, se casará.


Iglesia de San Pedro y San Ildefonso
Es una iglesia muy grande, en la que se dan distintos estilos arquitectónicos ya que su construcción inicial es románica (siglos XII-XIII), en el siglo XV se amplía y remodela en estilo gótico, y en el XVII se reforma la torre y se construyen las portadas norte y occidental en estilo neoclásico. Aunque en sus orígenes tenía tres naves, la que vemos ahora tiene sólo una, fruto de la remodelación gótica, cubiertas por bóvedas de crucería con arbotantes. La portada oeste semeja un arco triunfal, sobre el que hay una hornacina con la imagen de San Pedro, un frontón y los escudos de la ciudad.

El final del paseo nos llevó hasta la Catedral de Zamora, que más me pareció una fortaleza que una iglesia..





La iglesia de Santa María de la Horta de Zamora debió erigirse a comienzos de la segunda mitad del siglo XII, probablemente hacia 1163, por los Caballeros Hospitalarios de la Orden de San Juan de Jerusalén. Es seguro que estaba construida en 1212 según se acredita en un documento foral expedido por dicho instituto religioso. Se mantuvo en manos de los Hospitalarios de San Juan como casa matriz de la Orden hasta 1535. A partir de esta fecha se hizo cargo del templo y sus anejas instalaciones la rama femenina de la Orden, que hubo de abandonarlo con motivo de la exclaustración de 1837. Las dependencias monásticas que en torno a un claustro se ubicaban al costado norte del templo fueron utilizadas luego, con las adaptaciones oportunas, por la industria eléctrica y la del alcohol, a lo que se debe la chimenea que como reliquia de ese pasado próximo se alza todavía en sus inmediaciones.


Iglesia de Santa Lucía
El templo, consagrado al culto cristiano, se encuentra ubicada en el antiguo barrio medieval de la Puebla del Valle. Dentro de este barrio de la actual Zamora, el edificio está anejo al llamado Palacio del Cordón. Éste, en la actualidad, acoge el Museo Provincial de Zamora, por lo que es una zona de paso casi obligada para los turistas de la ciudad.
En origen la Iglesia era de estilo románico puro, pero con el paso del tiempo ha sufrido numerosas reformas que permitirían matizar profundamente esa afirmación. De entre todas las reformas la más importante fue la que se llevó a cabo en el siglo XVII, la cual reformó este edificio prácticamente por completo. Se trata de un edificio de pequeñas dimensiones, con una distribución interior bastante austera. Tras las reformas del siglo XVII, anteriormente citada, la planta cuenta con una única nave y un único cabecero que antaño fueran tres naves. Los expertos en arte destacan como parte más interesante del edificio la espadaña.


Me habían dicho que Zamora no tenía mucho que ver, que no era muy bonito. Menos mal que NUNCA hago caso a lo que me dicen.....


Puente de Piedra
Este puente, que puede contemplarse íntegramente desde el Mirador del Troncoso, une la zona histórica de Zamora con la Plaza de Belén (donde se encuentran las ruinas del Convento de San Francisco), al otro lado del Duero. Es un puente románico, construido en el siglo XII en piedra. Tiene 16 arcos apuntados y servía como baluarte de entrada a la ciudad desde la zona sur, ya que estaba flanqueado por dos torreones. Por él pasaba la antigua Vía de la Plata.
 
Casa del Cid.
En uno de los extremos del recinto amurallado, adosado a la Puerta del Obispo se encuentra este edificio histórico, conocido como Casa del Cid. También se llama Palacio de Arias Gonzalo (gobernador zamorano), pues aquí habitaron ambos personajes tras recibir el encargo de educar a los infantes de Fernando I.
Es un edificio palaciego, construido en el siglo XI o XII en sillería, en el que destaca su puerta de acceso formada por un arco de medio punto, y las ventanas con arcos de herradura. Hay partes que se ven bastante reformadas recientemente.
Frente a la fachada principal se encuentra el Palacio Episcopal, en la posterior la Catedral, y traspasando la Puerta del Obispo se halla el Mirador del Troncoso.


Catedral.
Sin duda, la Catedral es el edificio religioso más importante y de mayor envergadura de la ciudad. Se encuentra en las inmediaciones del Castillo y del Parque del castillo. Fue construida en el siglo XII, en estilo románico, aunque tiene elementos característicos de otros estilos como la cúpula bizantina, o la cabecera gótica (pues fue sustituida en el siglo XV). Su construcción fue patrocinada por el rey Alfonso VII y su hermana Doña Sancha.


Es de planta basilical, con tres naves. La única puerta que se conserva de la época original es la Portada del Obispo, formada por cuatro arcos concéntricos apoyados sobre columnas. Pero lo más interesante y vistoso es el cimborrio, cuyo exterior está revestido de escamas circulares de piedra; en su parte interna tiene 16 ventanales, flanqueadas por columnas de capiteles corintios, con torrecillas en los cuatro ángulos, que da gran iluminación al interior del templo. Tiene sólo una torre (aunque inicialmente se habían proyectado dos), de base cuadrada con cinco tramos, construida a los pies del templo en el siglo XIII. El claustro románico originario también tuvo que ser reconstruido a posteriori (en el siglo XVI); desde él se accede, mediante una escalera al Museo Catedralicio.


Ese día la catedral estaba cerrada, por lo que volvimos sobre nuestros pasos y de nuevo vimos los edificios de las fotos nocturnas.
Iglesia de San Pedro y San Ildefonso


La Magdalena


Palacio de los Momos
Este palacio se encuentra en pleno centro de la ciudad, y la magnífica decoración de la fachada de piedra llama mucho la atención, por lo que ha sido catalogado como Monumento Nacional. Fue mandado construir en el siglo XVI por el comendador Pedro Rodríguez de Ledesma. Es de estilo renacentista y gótico isabelino y tiene planta rectangular. En la actualidad alberga el Palacio de Justicia, pero anteriormente fue un mesón y una casa de arrieros.
La puerta está formada por un arco de medio punto encuadrada por un alfiz, sobre la que hay dos ventanas geminadas a ambos lados y en el centro un enorme escudo sostenido por dos figuras desnudas de animales salvajes. A lo largo de toda la fachada hay un cordón realizado en piedra y otros motivos decorativos como bolas, hojarasca, cabezas de león, y figuras zoomorfas y humanas.


Santa María de la Horta, de día.
Dejamos Zamora en dirección a Valladolid, pero por el camino tres paradas. Primero la Iglesia de San Pedro de la Nave.
El templo se hallaba inicialmente a orillas del río Esla, y la construcción del embalse de Ricobayo amenazaba con anegarlo. El historiador Manuel Gómez Moreno, que fue quien lo diera a conocer para la ciencia en 1906 consiguió que se desmontara de su primitiva ubicación y fuera trasladado piedra a piedra entre los años 1930 y 1932 a la población más cercana a su emplazamiento original: El Campillo. Es monumento Nacional desde el 22 de Abril de 1922.


Consta de tres naves donde sobresale en altura la central, exentas de ornamentos exteriores y sin más abertura al exterior que estrechas arpilleras. El arco de herradura, habitual del arte visigótico, se aprecia en la entrada principal y en las arcadas interiores. La cabecera absidal es cuadrada y sobresale del bloque rectangular de las naves. Mención especial merecen los capiteles (parte superior de la columna) y cimacios interiores tallados con motivos vegetales, cabezas humanas, reproducciones de animales, máscaras y alguna escena bíblica.




La segunda parada fue Toro
Toro ha sido reino independiente, sede de la corte de Castilla y España, importante centro de órdenes militares y religiosas, morada de judíos y árabes. Tanta historia diversa vive en armonía asomada a sus calles. La puerta de la Corredera o la del Postigo -restos de la segunda muralla- son el acceso a un mundo de preciosas piedras blasonadas, profanas y benditas, muchas de ellas magníficas muestras del románico mudéjar. Las calles principales suben suavemente hasta la Torre del Reloj, un bello monumento del siglo XVIII extrañamente engarzado en la antigua muralla del siglo XI.


Colegiata de Santa María la Mayor
El edificio más emblemático e importante de Toro es la Colegiata, situada en uno de los extremos del Paseo del Espolón y al final de la calle Puerta del Mercado. Está declarada Monumento Nacional. Fue construida en el siglo XII en dos etapas, por lo que se aprecian partes románicas y partes góticas. De la primera etapa (románica) son los ábsides, las ventanas y la portada norte (de arco de medio punto), y fue realizada en piedra caliza; la segunda se realizó en piedra más rojiza, con rosetones y arcos apuntados más propios del gótico.




El elemento que más llama la atención de su aspecto exterior es el cimbórrio, que es una copia de la Torre del Gallo de Salamanca, de planta cuadrada y tres cuerpos de altura. En su interior, tiene planta basilical de tres naves y crucero, y conserva importantes obras de arte religioso, especialmente en la Sacristía, donde hay un pequeño museo.


Vista de la calle Mayor de Toro




La ciudad de Toro se sitúa en un altozano sobre el río ,y uno de los mejores sitios para contemplar sus aguas y toda su ribera es el mirador que hay justamente enfrente de la Colegiata de Santa María o dar un paseo por el recién estrenado Paseo del Espolón. Las vistas son espectaculares.


La última parada: Tordesillas

Estaba todo cerrado a esa hora, o sea que dimos un paseo.
Plaza Mayor: Su estructura actual data del siglo XVII. Es un perfecto cuadrado al que acceden las entradas de cuatro calles. Está toda ella porticada y las casas de dos pisos de altura tienen abajo los locales de las tiendas. Las fachadas presentan grandes ventanales y balcones, diseñados especialmente para presenciar desde ellos las fiestas y los espectáculos. Es una típica plaza castellana donde se encuentra el Ayuntamiento.


Monasterio de Santa Clara. Está edificado sobre el antiguo palacio mudéjar llamado Pelea de Benimerín (que a su vez se edificó sobre otro árabe), mandado construir en 1340 por Alfonso XI de Castilla después de su triunfo en la Batalla del Salado, financiado con el botín sacado en dicha batalla. De esta manera conmemoró la victoria sobre los benimerines africanos que habían llegado a Granada requeridos por Mohamed I, vasallo de Castilla. Su hijo Pedro I el Cruel lo arregló y se lo cedió en 1363 a sus hijas Beatriz e Isabel para que lo transformaran en un convento. Aquí se recluyó la Reina Juana La Loca.
 
El hotel de Valladolid, la verdad, bastante flojillo
http://es.solmelia.com/hoteles/espana/v ... ciones.htm
Dejamos las maletas y el coche en el parknig, y a cenar y patear un ratito.
Lo mas cerquita que teníamos era la iglesia de Santa María la Antigua.
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El Ayuntamiento
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Al día siguiente empezamos la visita por este impresionante edificio, la Academia de Caballería.
La Academia del Arma de Caballería de Valladolid se instaló en 1852 en el edificio que unos años antes se había pretendido utilizar como presidio. El actual edificio, construido en los años de 1920, es de gran valor, legado de la arquitectura historicista y monumental de las primeras décadas del siglo XX. Se ubica frente al Parque del Campo Grande, en la actual Plaza Zorrilla.
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Plaza Mayor.
La Plaza Mayor de Valladolid está situada en el centro de la ciudad, a pocos metros de otros monumentos importantes, como la Iglesia de San Benito el Real o la Iglesia de Santa María La Antigua.
La plaza es de planta cuadrada, está completamente porticada y sus soportales descansan sobre columnas o pilares cuadrados de granito. Además, es una plaza de tipo abierto, es decir, las calles desembocan en ella sin ningún obstáculo. Tradicionalmente las viviendas de la plaza tuvieron una altura de tres pisos. La distribución de huecos era jerarquizada. La planta primera poseía balcones, la segunda, antepechos y la tercera, ventanas sencillas. Con el tiempo, esta distribución fue cambiando hasta llegar a la distribución actual en la que todas las viviendas cuentan con balcones.
En los últimos años también se le ha dado un lavado de cara a la plaza mayor espectacular. Hasta hace menos de diez años todos los vehículos podían acceder a la plaza, mientras que ahora tan sólo pueden circular los autobuses. Además, se ha pintado todas las fachadas de las viviendas de color rojo vivo tal y como eran antiguamente. El resultado es que la Plaza ha dado un cambio enorme y presenta una armonía espectacular.
Otra de las maravillas que posee este lugar es que las calles que desembocan en la plaza son antiguas calles gremiales que recuerdan el pasado y que poseen un encanto increíble.
En los soportales de la plaza hay numerosas tiendas, muchas de ellas joyerías, y también hay numerosas cafeterías que instalan unas terrazas maravillosas con los primeros rayos de sol que aparecen.
En los últimos años se ha intentado incentivar en todo lo posible este lugar y siempre se realizan todo tipo de actuaciones e iniciativas en las fechas más significativas. Por ejemplo, en Navidades, se instala una pista de hielo bastante grande y una barraca gigantesca para los más pequeños. Además, en las ferias de la ciudad la Plaza Mayor se convierte en el lugar preferido por todo el mundo porque aquí actúan todos los grupos musicales.
El edificio principal de la Plaza es el Ayuntamiento, que posee una fachada roja excepcional y unas escaleras preciosas en su interior.
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Un precioso edificio en el Paseo de Zorrilla.
ImagenDe la catedral apenas pude hacer fotos ya que estaba practicamente en obras en su totalidad. Sólo pude hacer esta foto en condiciones:
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Así que tomo prestadas algunas para enseñárosla brevemente.
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Es una catedral purista, desnuda que deja al descubierto las influencias del estilo romano, no sólo en su arquitectura, sino también en la decoración. El estilo de Herrera, tan puro y elegante, fue imitado. De hecho, el Pilar de Zaragoza lo sigue de cerca. Aunque no es rica en obras de arte (nadie se interesó por ello), en sus tiempos fue dueña de alguna obra del Greco, una fabulosa reja del Coro y otros objetos, perdidos o vendidos a principios del siglo XIX.
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Seguimos andando y llegamos de uevo a la Iglesia de Santa María la Antigua.
La primera información escrita de la existencia de La Antigua se remonta a 1177, aunque con una construcción arquitectónica distinta de la actual. Los elementos más antiguos de la construcción actual son la torre y el pórtico que corresponden al siglo XIII.
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La torre pertenece a una corriente de torres castellanas con un origen francés. El cuerpo de la iglesia está formado por tres ábsides con el eje central desviado, con lo que se perseguía la idea de una planta catedralicia con su crucero y sus capillas adsidiales.
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En las ultimas remodelaciones realizadas se han encontrado en el subsuelo del templo restos de elementos constructivos romanos.
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Seguimos nuestro camino.
El Colegio de San Gregorio de Valladolid es la sede principal del Museo Nacional Colegio de San Gregorio. Es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura del periodo de los Reyes Católicos. En particular, su patio y su portada son célebres por su refinada ornamentación, las elegantes proporciones y una ostensible simbología del poder.
Igualmente interesante es su historia como institución docente. Destinado a colegio de Teología para frailes dominicos, adquirió una notable autoridad doctrinal y actuó como un semillero espiritual y político de la España renacentista y barroca.

La fachada fue concebida como un telón o estandarte (arquitectura suspendida). Su compartimentación se organiza con elementos vegetales que evocan los arcos triunfales construidos con madera y enramada, reforzándose su carácter civil y urbano. Dada su significación simbólica, la explicación de los diferentes motivos y elementos que la integran ofrece una gran dificultad, tanto individualmente como en su totalidad y en la relación entre los diferentes elementos.
Destacan las figuras de hombre silvestres cubiertos, o no, de pelo, y con garrotes y escudos; o bien aluden a la costumbre cortesana de disfrazar escuderos con ocasión de fiestas, o bien representan la imagen mítica del «hombre natural», tal como se discutió por esas fechas y entran en diálogo visual con esculturas de caballeros, vestidos con armaduras y portando lanzas y escudos, encarnando la Virtud.
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Más adelante visitamos el exterior de la iglesia del monasterio de San Benito el Real.
Fue erigida sobre el antiguo Alcázar Real y está realizada en estilo gótico; aunque la fachada en forma de torre pórtico es posterior: fue diseñada por Rodrigo Gil de Hontañón en 1569. Originalmente, esta torre poseía bastante más altura gracias a la existencia otros dos cuerpos para el campanario que se encontraban sobre los actuales y que fueron derribados en el siglo XIX por amenazar ruina.
Me pareció horrible, sinceramente, aunque he leido que el interior guarda preciosos tesoros...
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Dejamos Valladolid y con el coche nos acercamos hasta Peñafiel
Su primera construcción data de principios del siglo X y las primeras noticias que se tienen son de principios del siglo XI cuando el conde Sancho García lo toma a los árabes y pronuncia la célebre frase "desde hoy en adelante esta será la peña más fiel de Castilla", lo que dio origen al nombre de la villa. Tiene forma de barco ya que se adapta al estrecho cerro sobre el que está construído. En este castillo se encuentra actualmente el Museo Provincial del Vino. En sus diferentes salas se muestran los distintos procesos de fabricación del vino así como las denominaciones de origen vallisoletanas: Ribera del Duero, Cigales y Rueda.
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Para ubicaros históricamente, el castillo junto con su pueblo constituyeron un punto fundamental y estratégico a lo largo de la línea defensiva del río Duero, tanto para los cristianos como para los musulmanes en los siglos IX y X. Cuenta la leyenda que el castillo fue construido por los árabes en una sola noche...
Desde lo alto del castillo (desde su cerro) se dominaba los valles de los ríos Duratón, Botijas y el propio Duero a la vez que se protegía a su población. Visitar esta fortaleza supone remontarse a la Edad Media y hablar de princesas, catapultas, y espadachines, mazmorras y arqueros pues está situado en la antigua frontera Cristiana-Árabe que a su vez dominaba toda la línea del Duero y el final de la ruta del río Duratón.
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Los castillos igual que las columnas o las iglesias tienen su propio estilo arquitectónico, y en esta ocasión el castillo de peñafiel pertenece al Ojival germánico.
Su planta tiene forma rectangular con unas medidas de 210 m de longitud por unos 35 m de anchura, con una particularidad, en su parte norte termina formando un ángulo agudo.
Además la fortaleza consta de 2 recintos. El exterior y el interior. El primero es bastante grueso y consta de una puerta defendida por 2 cubos, y el interior que consta de una fuerte especie de Torre-Chimenea del homenaje en donde se ubican nada más y nada menos que 30 torres redondas.
En la ladera del castillo se ubican las famosas bodegas Protos de la Ribera del Duero, vinos famosos pos sus tintos.
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Luego, entrando ya en Segovia nos dimos un salto a Coca, a ver su castillo.
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Considerado como uno de los mejores representantes del múdejar militar castellano, se estima que se terminó a finales del s.XV y sorprende por su carácter no solo funcional y defensivo sino también decorativo, como se puede observar en los detalles que adornan sus torres.
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Está construido con ladrillo y eso le otorga un tono rojizo que llama la atención sobre el resto del paisaje.
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Una vez en el interior del castillo se empieza a subir a las diferentes salas, ascendiendo por una escalera de caracol bastante empinada, y se termina en lo alto de una de las torres, pudiendo observar las fantásticas vistas de Coca.
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Alguna de las curiosidades del castillo son por ejemplo la Sala de la Mazmorra, sobre la cual hay un orificio lo suficientemente grande para pasar una persona, y que está relacionado con el conocido dicho "Ahí te pudras".
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Tiraban a los malhechores por ese agujero para que se rompieran las piernas, y ahí les dejaban en la mazmorra sin oportunidad de poder escaparse...Hasta que se pudrieran...
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En el año 1453, don Alonso de Fonseca, Arzobispo de Sevilla, recibió el permiso del rey don Juan II de Castilla, para la construcción de este castillo. En el año 1473 se llevó a cabo su ejecución por el maestro alarife Alí Caro, a instancias del tercer señor de Coca Don Alonso de Fonseca, sobrino del Arzobispo. Comenzando así mismo la construcción del cuerpo central de la fortificación de planta cuadrangular y patio de estilo mudéjar, flanqueada por la Torre del Homenaje.
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De los Fonseca el castillo pasó a la Casa de Alba, y en 1928 la Dirección General de Bellas Artes lo declaró Monumento Histórico Nacional, formando parte también del Tesoro Artístico Español. En 1954 pasó al Ministerio de Agricultura, cedido por los propietarios, para que se instalara en ese lugar una Escuela de Capacitación Forestal que sigue funcionando en la actualidad, siendo muy demandada por los alumnos de toda España.
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El castillo de Coca es considerado como una de las más hermosas muestras del arte gótico-mudéjar español. Su construcción asombra y enamora a quienes lo ven por primera vez, pues expresa en cada una de sus formas realizadas con el ladrillo, un conjunto arquitectónico original e imaginativo como pocos. Destaca la belleza singular de sus salas, en las cuales se ven representados hermosos motivos geométricos mudéjares realizados con estucos y pinturas, aportándonos así mismo un legado único e irrepetible. Otra particularidad radica en no haber sido construido sobre un cerro como suele suceder con fortalezas de este tipo, su sistema defensivo aprovecha los escarpes del terreno, el cual sirve de asiento a este castillo, que se alza sobre un ancho y profundo foso. Una romántica historia de amor fue protagonizada por el marqués de Cenete, hijo del gran cardenal Mendoza, éste terminó escaldado por las brasas lanzadas desde las almenas, cuando pretendía a una dama de los Fonseca.
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La torre del homenaje es la estructura del castillo más destacada. Supera en altura al resto de las demás torres encontrándose en la posición más abrigada, en el ángulo noreste más próximo a la villa, que estaba a su vez protegida por resto del recinto amurallado, esta disposición sugiere un afán de ostentación con respecto a los vasallos, dependientes de los señores del castillo.
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Los muros son de un grosor considerable ya que en caso de ataque enemigo, si las primeras defensas son superadas por el asedio, esta torre proporciona un último refugio a los moradores del castillo. Alberga las estancias principales, aunque puede servir también como almacén de víveres. Consta de 3 salones cuadrangulares, en la primera planta se encuentra la capilla, que actualmente atesora algunas tallas y tablas pictóricas hispano flamencas de la época de construcción del castillo, en la sala superior llamada de armas podemos admirar la rica decoración puramente geométrica de estilo mudéjar rematándose su bóveda con nervios góticos en cuya parte central se encuentra el escudo de la familia Fonseca, de fondo blanco con cinco estrellas de siete puntas rojas (dos de esas siete estrellas han desaparecido desde la restauración del castillo); no debemos dejar pasar por alto también una pequeña exposición de la azulejería que originalmente decoró el patio de armas de este magnífico monumento.
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En la tercera sala destinada a museo, encontramos restos del primitivo castillo, basas de mármol decoradas al estilo renacentista. Continuando la ascensión al final de la estrecha y angosta escalera de caracol salimos al piso exterior de la torre, desde el cual podemos dominar con la vista los alrededores, además también encontraremos allí arriba un pequeño depósito o aljibe. También en el exterior de esta torre y rodeando la misma en su parte central, existe una inscripción que fue tapada con anterioridad por algunas capas de yeso (Alonso ... Fonseca MO A CCCC ... A) y que se encuentra incompleta debida a su precaria conservación.
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Hay fantasmas en Coca???
En cierta ocasión llegó una pareja de individuos, con un aspecto un tanto extraño para visitar el castillo, miraban mucho a su alrededor como si buscaran algo, decidieron hacer la visita del recinto solos... al cabo de un tiempo, tras terminar el recorrido les dijeron con estas palabras: "Este castillo está limpio", los guías se quedaron extrañados...
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Como veis me gustó muchisimo este enorme castillo.
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Acabada la visita nos fuimos a Segovia.
El hotel un poco mejor que el anterior. Todo muy castellano.
http://www.hosteriaayalaberganza.com/

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