viernes, 2 de agosto de 2013

París mon amour (II)

El Museo del Louvre (en francés: Musée du Louvre) es el gran museo nacional de Francia consagrado al arte anterior al impresionismo, tanto bellas artes como arqueología y artes decorativas. Es considerado el museo más importante del mundo, por la riqueza de sus colecciones y por la influencia que ha ejercido en los restantes museos del planeta.

Sus extensas colecciones son el resultado de un esfuerzo histórico: por un lado, el coleccionismo real desarrollado a lo largo de varios siglos, y por otro el esfuerzo de los hombres de la Ilustración ,la labor desamortizadora de la Revolución francesa y el expolio de obras de arte a causa de la invasión napoleónica. La apertura del Louvre en 1793 significó, dentro de la historia de los museos, el traspaso de las colecciones privadas de las clases dirigentes (monarquía, aristocracia e Iglesia) a galerías de propiedad pública para disfrute del conjunto de la sociedad. Por ello el Louvre constituyó el precedente de todos los grandes museos nacionales europeos y norteamericanos, y de hecho fue el modelo para muchos de ellos.

El edificio que alberga el museo desde su fundación es el viejo castillo del Louvre, luego reconvertido en palacio real. Su origen se remonta al siglo XII, y fue embellecido con ampliaciones renacentistas y otras más tardías. En este edificio acumuló el rey Carlos V sus colecciones artísticas.

El edificio del Louvre estuvo unido al palacio de las Tullerías (la traducción correcta es Palacio de las Tejerías) formando un solo conjunto hasta 1870, cuando este último fue destruido en los hechos de la Comuna de París. Los tesoros artísticos de las Tullerías se perdieron en el incendio del palacio, cuyas ruinas fueron demolidas; desde entonces, el Louvre domina el gran parque abierto en dicho solar.

El enorme museo, cuyas salas y pasillos marcan un recorrido de varios kilómetros, fue sometido a una ambiciosa modernización en la década de 1980, cuyo elemento más visible fue la pirámide de cristal. Fue diseñada por el arquitecto Ieoh Ming Pei e inaugurada en 1989 para centralizar el acceso de los visitantes, que descienden por ella a un recibidor subterráneo por el que se accede a las diversas alas del museo.



El Museo del Louvre refleja el papel protagonista de Francia como potencia económica y cultural de Europa, y recoge los mejores frutos de la actividad coleccionista y de mecenazgo promovida por sus clases dirigentes a lo largo de varios siglos. Gracias al poder de la dinastía Borbón y de Napoleón Bonaparte, a campañas arqueológicas y a posteriores adquisiciones, cuenta actualmente con diferentes colecciones de obras de arte provenientes de civilizaciones, culturas y épocas variadas. Contiene alrededor de 300.000 piezas, de las que sólo 35.000 están expuestas.

Lo primero que encontramos es una pequeña sección donde podemos saciar nuestra ansia por tocar las esculturas, ya que con ese fin han colocado reproducciones.

Mercurio Alado



Psique reanimada por el beso de Amor.
La escultura fue elaborada, en 1787 pero no fue terminada hasta 1793, por el considerado mejor escultor neoclásico, Antonio Canova.

Esclavo Moribundo
Es una escultura de mármol blanco creada hacia 1513 por el escultor renacentista Miguel Ángel Estaba destinada a formar parte del grupo escultórico de la tumba del papa Julio II, y había de colocarse en la parte inferior del monumento.


Busto de Antinoo.



La Afrodita de Milos, más conocida como Venus de Milo es una de las estatuas más representativas del periodo helenístico de la escultura griega, y una de las más famosas esculturas de la antigua Grecia. Fue creada en algún momento entre los años 130 y 100 a. C., y se cree que representa a Afrodita (denominada Venus en la mitología romana), diosa del amor y la belleza. Esculpida en mármol en un tamaño ligeramente superior al natural, a la estatua le faltan los brazos, que se han perdido. El autor es anónimo, Otra opción, según una inscripción en su pedestal, es que pudiera ser obra de Alejandro de Antioquía.


La estatua se encontró semienterrada, en dos pedazos, el 8 de abril de 1820 en la isla egea de Melos.


Antiguo Irán. Capitel de la Apadana.

El Apadana, sala de audiencias real, se construyó al norte del palacio. Se trata de un gran edificio (12.000 m ²), de base cuadrada (109 metros de lado); se organiza en torno a una sala central cuadrada (58 metros de lado), de los cuales el límite máximo es soportado por seis hileras de seis columnas, que tienen una base cuadrada, y debían ascender a 19 metros.

Estas columnas se coronaban con un capitel de toro, donde se encajaban las vigas del techo.


Seguimos ahora por la colección de Babilonia.
Pazuzu es el rey de los demonios del viento, hijo del dios Hanbi, en la mitología sumeria, asiria y acadia. Para los sumerios, también representaba el viento del suroeste, que traía las tormentas, y también el portador de la peste y las plagas, del delirio y de la fiebre.



Las androsfinges o toros y leones con cabeza humana tuvieron ya sus antecedentes en algún pequeño ejemplar mitológico del arte caldeo. Se constituyen por miembros de toro, león y águila con cara de hombre, los seres vivos más fuertes del mundo conocido y se colocaban a los lados de las puertas de los palacios reales.
En el patio Marly están agrupadas las esculturas al aire libre del siglo XVII y XVIII que provienen, sobre todo, del parque del castillo de Marly construido por Luis XIV.




El Código de Hammurabi, creado en el año 1760 a. C. (según la cronología media), es uno de los conjuntos de leyes más antiguos que se han encontrado y uno de los ejemplares mejor conservados de este tipo de documento creados en la antigua Mesopotamia y en breves términos se basa en la aplicación de la ley del Talión a casos concretos.




Primer secreto confiado a Venus, de François Jouffroy

Mirad la transparencia del marmol!!!!


Diosa Ceres.


Así debió de ser el aspecto de una momia acabadita de hacer...





Panorámica del gran salón de los apartamentos de Napoleón III.


El nuevo Louvre inaugurado por Napoleon III, contaba con gran número de salas de recepción suntuosas. Algunas, como las habitaciones en el Ministerio de Estado, inaugurado en 1861 en el Ala Richelieu, han mantenido su decoración de oro, estucos, mármoles, bronces, seda y terciopelo.

También se adornan con ornamentados techos pintados. En paralelo a las salas pequeñas, la galería de entrada lleva a la gran sala (el "salón-Théâtre"), el pequeño comedor y la sala comedor.





Fijaros en este ajedrez de cristal con miniaturas.


La Victoria alada de Samotracia, se posa sobre la proa de un navío, que actúa de pedestal de la figura femenina, cuyo cuerpo presenta una leve y graciosa torsión. Va envuelta en un fino chitón y un manto, ropajes que se adhieren al cuerpo dejando traslucir su anatomía, tratamiento éste que recuerda a la denominada técnica de «paños mojados» atribuida a las obras de Fidias. El manto forma un rollo sobre el muslo derecho para caer luego entre las piernas, dando lugar a una composición muy característica en otras figuras femeninas de la misma época.


La Gioconda.
Su nombre oficial es Gioconda (que, traducido del italiano al castellano es alegre), en honor a la tesis más aceptada acerca de la identidad de la modelo, apoyada en el hecho de que era esposa de Francesco Bartolomeo del Giocondo y que su nombre era Lisa Gherardini.

La fama de esta pintura no se basa únicamente en la técnica empleada o en su belleza, sino en los misterios y enigmas que la rodean. Además, el robo que sufrió en 1911, las reproducciones realizadas, los enigmas como la identidad de la modelo o el secreto de su sonrisa, las múltiples obras de arte que se han inspirado en el cuadro y las parodias existentes contribuyen a convertir a La Gioconda en el cuadro más famoso del mundo, visitado por millones de personas anualmente.


La Balsa de la Medusa. Theodore Gericault.
Durante el trayecto hacia las costas de la colonia francesa de St. Louis (Senegal), el barco "La Medusa" queda varado en un banco de arena a más de 50 millas de la costa. La carencia de botes salvavidas suficientes para toda la tripulación y el pasaje, obligan a construir una enorme balsa que se sobrecarga con 149 personas que ya no cabían en los botes salvavidas. En un principio se intenta remolcar la balsa con el resto de los botes salvavidas, pero las grandes dimensiones de la misma lo impiden. A instancias de las autoridades civiles y los pasajeros de alta alcurnia que se encontraban a bordo de los botes, el capitán ordena cortar los cabos de remolque abandonando la balsa a su suerte, dejando a la deriva a 149 tripulantes.
Dos semanas después, la balsa es localizada por un navío francés. Sólo quedaban a bordo 15 personas vivas en condiciones deplorables.


Delacroix. La Libertad guiando al Pueblo.
El lienzo representa una escena del 28 de julio de 1830 en la que el pueblo de París levantó barricadas. El rey Carlos X de Francia había suprimido el parlamento por decreto y tenía la intención de restringir la libertad de prensa. Los disturbios iniciales se convirtieron en un levantamiento que desembocó en una revolución seguida por ciudadanos enojados de todas las clases sociales. No existió un único cabecilla. Por eso Delacroix representa a la Libertad como guía que conduce al pueblo. Tampoco está representada de una forma abstracta, sino que es una figura alegórica muy sensual y real.


Jacques Louis Dávid. El Rapto de las Sabinas.
El Rapto de las sabinas es un episodio mitológico que describe el secuestro de mujeres de la tribu de los sabinos por los fundadores de Roma. Se le considera el paradigma de la pintura neoclásica.


Hay una pirámide secundaria que desde la llegada de Dan Brown ha tomado un protagonismo inusitado.
Desde entonces, esta pirámide ha sido considerada como uno de los puntos de París importante para visitar por los turistas llegado a la capital de Francia en busca de referencias físicas para la comprensión del Código Da Vinci.


Al igual que la principal, está fabricada en acero y cristal y su inclinación es de 51º, como las pirámides egípcias.
El vértice inferior de la misma no llega al suelo, sino que se queda aproximadamente a un metro y medio de distancia del mismo.
Justo debajo de la estructura modernista de cristal y acero, se construyó una pequeña pirámide de piedra que cubre esa distancia, dejando de separación entre ambos vértices el espacio aproximado de una cabeza.
A esta pequeña pirámide se refiere Dan Brown en su libro como el lugar donde se encuentra el misterio del Santo Grial, la tumba de María Magdalena.
A este punto, situado en el subterráneo del Museo del Louvre, viajan al año millones y millones de turistas, unos para admirar su belleza, otros para conocer el lugar que el autor norteamericano eligió como escondite secreto del Santo Grial en su obra más conocida.

Hôtel des Invalides

Cerca de la Escuela Militar y el Campo de Marte, se ubica el centro construido por Luis XIV para atender a los veteranos de sus ejércitos, muchos de ellos dedicados a la mendicidad y faltos de recursos.




El edificio era una verdadera ciudad en pequeño, reglamentada según un sistema tanto militar como religioso, llegó a albergar en el siglo XVII hasta 4.000 personas. Bajo el mando de sus oficiales, estaban divididos en compañías y se organizaban talleres de zapatería, tapicería y grabado para dar una salida a la cantidad de inválidos que pasaban por este centro al terminar las guerras.

La fachada principal se extiende a una y otra parte del inmenso porche semicircular de la entrada principal, guardada por las estatuas de Marte Dios de la guerra y Minerva diosa de la sabiduría que vela por la defensa del hospital. Estas dos estatuas son de Guillaume Couston así como la estatua ecuestre de Luis XIV. El ala Este fue acabada 1674 aprovechándose para la instalación de los primeros inválidos. El hotel en 1710 tenía previsto acoger a dos mil de residentes antes del final de la construcción.
Dos pabellones se encuadran con la fachada adornada con un jardín defendido por muros construidos por Vauban y varios cañones de los siglos XVIII y XIX.

La cubierta de la cúpula fue restaurada en 1989 empleando de más de 555.000 hojas de oro, colocadas por diez doradores. Hoy la Cúpula de los Inválidos alberga las cenizas de Napoleón trasladadas en 1840. La tradición hospitalaria se mantiene como un hospital quirúrgico vanguardista. El ala Noroeste acoge el Museo de los Ejércitos y la inmensa Explanada de los Inválidos dibujada por Robert de Saya se extiende hasta el Sena.
Esta es la segunda obra en importancia del Rey Luis XIV después del Palacio de Versalles.

Tumba de Napoleón Bonaparte
El ataúd fue realizado en un pórfido rojo importado de Rusia, acomodado sobre una base de granito verde de Vosges, rodeado de laureles e inscripciones que recuerdan las grandes victorias de su Imperio en Europa.
Napoleón Bonaparte murió el 5 de mayo de 1821. Sus últimas palabras fueron: France, l’armée, Joséphine (Francia, el ejército, Josefina) o, según la versión de las memorias de Santa Helena …tête…armée…Mon Dieu !. Tenía entonces la edad de 51 años.

Napoleón había estipulado en su testamento el deseo de ser enterrado a las orillas del Sena, pero se le dio sepultura en Santa Helena. En 1840, a instancias del gobierno de Luis Felipe I, sus restos fueron repatriados. Trasladados en la fragata Belle-Poule, se depositaron en Les Invalides (París).La llegada de los restos de Napoleón fue muy esperada en Francia. Durante su funeral sonó el Réquiem de Mozart.


Sarcófago.



A continuación un ligero almuerzo y a seguir con la Capilla Expiatoria.
Es una capilla de estilo Neoclásico ubicada el la plaza Louis XVI, dentro de lo que en aquella epoca era el cementerio de la Madeleine, construida entre los años 1816 y 1826 a la memoria del rey Luis XVI y la reina Maria Antonieta. Fue encargada por el rey Luis XVIII al arquitecto Pierre-François Léonard Fontaine, el lugar exacto de su ubicación es donde fueron enterrados los reyes luego de su decapitación en 1793.

En su momento fue conocido como el monumento mas notable de París. Concebido como una necrópolis grecorromana, la Capilla extiende su planta en cruz griega, los tres brazos terminados por un ábside. En el centro del edificio se eleva una cúpula sobre pechinas, decorada por rosetones dentro de cuadrados .

El rigor de los volúmenes, la simplicidad casi anticuada de la planta y una luz dirigida desde la cúpula invitan a la contemplación de dos esculturas en mármol blanco que representan en una postura estática a los famosos monarcas.

 En el sótano esta la cripta que incluye un altar en mármol blanco y negro situado el punto exacto dónde se encontraron los cuerpos de los reyes.



La Santa Capilla (Sainte-Chapelle, en francés), también denominada Capilla real de la Île de la Cité, es un templo gótico situado en Île de la Cité, en el centro de la ciudad. Está considerada una de las obras cumbre del periodo rayonnant de la arquitectura gótica. Fue construida para albergar las reliquias adquiridas por el rey Luis IX el Santo, por lo que ha sido considerada como un enorme relicario. Sus paredes han sido remplazadas por ventanas que filtran la luz a través de las vidrieras policromadas.


La historia de la capilla comienza en 1241 cuando fueron llevadas hasta Francia, desde Siria y Constantinopla, la corona de espinas, parte de la cruz, el hierro de la lanza, la esponja y otras reliquias del martirio de Jesucristo, que habían sido adquiridas por el rey Luis IX de Francia a Balduino II, último emperador latino de Constaninopla. El rey francés acudió a recibir estas sagradas reliquidas y él mismo entró en París con ellas descalzo, depositándolas de forma provisional en la capilla de san Nicolás de su palacio, hasta que se construyera una capilla digna de las reliquias. La Sainte Chapelle se inició probablemente en 1241 y fue consagrada en 1248.



Concebida como un joyero destinado a contener reliquias debía servir, también, como capilla real construida dentro del mismo palacio, en la Isla de la Cité. Se superponen en ella dos capillas, la inferior para la gente común, y la superior para la corte del rey, como era costumbre en las construcciones de los palacios reales de la Edad Media. En principio, no se podía acceder a la capilla alta más que por medio de las galerías superiores del palacio ya que no se contempló la construcción de una escalera exterior.




La capilla baja, dedicada a la Virgen, accesible para la gente común y al servicio de palacio soporta la capilla alta (o superior). El techo, sostenido por infinidad de columnas soporta el peso de todo el edificio; la capilla baja se construyó por su utilidad funcional y arquitectónica ya que permitió aliviar al máximo la construcción de la capilla alta y soportar todo el peso de la misma. Esta parte tiene planta de salón con tres naves; la del centro más grande; de detallada decoración policromada. La superior tiene una nave de 20 m de altura. Sobre cada pilastra se levanta la estatua de un apóstol. La esbeltez de las cortas columnas hace que la bóveda parezca más ligera.



Las paredes de la capilla alta fueron suprimidas, reemplazándolas por unos altos ventanales que dejan pasar la luz, están separados por un conjunto de finísimas columnas. Las vidrieras representan escenas religiosas. Fueron diseñadas situando a los personajes reales según sus cargos, las vidrieras recuerdan al rey David o al rey Salomón, personajes que están situados cerca del rey.

Las vidrieras constituyen un conjunto homogéneo, los colores dominantes son el azul, el rojo y el amarillo que dan, a la capilla, un colorido muy característico.


El rosetón (lado Sur) de 9 metros de diámetro, representa el Apocalipsis


En principio, un pequeño edificio anexo fue construido cerca del ábside. El nivel inferior servía de sacristía, mientras que, en la pieza situada al nivel de la capilla alta, se guardaban las reliquias. Este anexo desapareció en 1777 cuando se reconstruyó el palacio.


En total existen 15 vidrieras (casi todas del siglo XIII) separadas por 15 finas columnas que se elevan 15 metros, hasta un techo policromado, en azul, con estrellas doradas. La cantante de islandesa Björk ofreció dos conciertos en la capilla alta el 23 y el 25 de agosto de 2001.





La Catedral de Notre-Dame de París, situada en el IV distrito, es una de las catedrales francesas más antiguas de estilo gótico, se empezó a construir en el 1163 y se terminó en 1245. Dedicada a María, Madre de Jesucristo (de ahí el nombre Notre-Dame, Nuestra Señora), se sitúa en la pequeña Isla de la Cité, rodeada por las aguas del río Sena.

La catedral surge íntimamente ligada a la idea del esplendor gótico, a efecto claro de las necesidades y aspiraciones de la sociedad de la época, a un nuevo enfoque de la catedral como edificio de contacto y ascenso espiritual. La arquitectura gótica es un instrumento poderoso en el seno de una sociedad que ve, en el inicio del siglo XI, transformarse la vida urbana a un ritmo acelerado. La ciudad resurge con una extrema importancia en el campo político, en el campo económico (espejo de las crecientes relaciones comerciales), ascendiendo también, por su lado, la burguesía adinerada y la influencia del clero urbano.
 
El resultado de esto es una sustitución también de las necesidades de construcción religiosa fuera de las ciudades, en las comunidades monárquicas rurales, por el nuevo símbolo de la prosperidad urbana, la catedral gótica. Y como repuesta a la búsqueda de una nueva dignidad creciente en el seno de Francia, surge la Catedral de Nôtre-Dame de París.


Destaca particularmente su magnífico órgano Cavaille-Coll, siendo la plaza de organista titular de Notre-Dame uno de los más altos honores a los que puede aspirar un organista. Esta plaza fue ocupada por el genial organista y compositor francés Louis Vierne entre los años 1900 y 1937, época que se recuerda como la del mayor esplendor de la Catedral como centro artístico y musical.
 
El local de la catedral contaba de un subsuelo de poca calidad, y tuvieron que poner a mil personas a alisar el terreno, antes de la construcción del edificio, con un sólido historial relativo al culto religioso. Los celtas habían celebrado aquí sus ceremonias donde, más tarde, los romanos erigirían un templo de devoción al dios Júpiter.

También en este local existió la primera iglesia cristiana en París, la Basílica de Saint-Etienne, proyectada por Childeberto I alrededor del 528 d. C. En sustitución de esta obra surge una iglesia románica que permanecerá hasta 1163, cuando se da el impulso en la construcción de la catedral.


Ya en 1160, y en resultado del ascenso centralizador de París, el Obispo Maurice de Sully considera la presente iglesia (de San Esteban) poco digna de los nuevos valores y la manda demoler. El gótico inicial, con sus innovaciones técnicas que permiten formas hasta entonces imposibles, es la respuesta a la demanda de un nuevo concepto de prestigio en el dominio citadino
 
Durante el reinado de Luis VII, y bajo su apoyo, este proyecto es bendecido financieramente por todas las clases sociales con interés en la creación del símbolo de su nuevo poder. Así, y teniendo en cuenta la grandeza del proyecto, el programa siguió velozmente y sin interrupciones que pudieran ocurrir por falta de medios económicos (algo común, en la época, en construcciones de gran envergadura).


La construcción se inicia en 1163 reflejando algunos trazos conductores de la abadía de Saint Denis, subsistiendo aún dudas en cuanto a la identidad de quien habría «colocado» la primera piedra, el Obispo Maurice de Sully o el Papa Alejandro III. A lo largo del proceso (la construcción, incluyendo modificaciones, duró hasta mediados del siglo XIV) fueron varios los arquitectos que participaron en el proyecto, esclareciendo este factor las diferencias estilísticas presentes en el edificio.
 
En 1182 el coro ya prestaba servicios religiosos y, durante la transición entre los siglos, está la nave terminada. Al inicio del siglo XIII arrancan las obras de la fachada oeste con sus dos torres, extendiéndose a mediados del mismo siglo. Los brazos del transepto (de orientación norte-sur) son trabajados de 1250 a 1267 con supervisión de Jean de Chelles y Pierre de Montreuil.
 
Simultáneamente se levantan otras catedrales a su alrededor en un estilo más avanzado dentro del gótico; la Catedral de Chartres, la Catedral de Reims y la Catedral de Amiens.
 
En 1182 el coro ya prestaba servicios religiosos y, durante la transición entre los siglos, está la nave terminada. Al inicio del siglo XIII arrancan las obras de la fachada oeste con sus dos torres, extendiéndose a mediados del mismo siglo. Los brazos del transepto (de orientación norte-sur) son trabajados de 1250 a 1267 con supervisión de Jean de Chelles y Pierre de Montreuil. Simultáneamente se levantan otras catedrales a su alrededor en un estilo más avanzado dentro del gótico; la Catedral de Chartres, la Catedral de Reims y la Catedral de Amiens.

La catedral fue restaurada por Eugène Viollet-le-Duc y Jean-Baptiste-Antoine Lassus (1846), aunque Lassus muere y Viollet toma el mando. Entre las modificaciones que se hicieron están: la inserción de gabletes en las ventanas, el rosetón sur es inventado por él, cambia la piedra de los arbotantes por piedra nueva, reconstruye todas las capillas interiores y altares, en la fachada, coloca estatuas nuevas en la Galería de los Reyes y como faltan algunas cabezas en estatuas las copia de catedrales cercanas (incluso hay algunas que son retrato de Viollet). Además de todo esto planeó un aislamiento de la catedral arrasando con todos los edificios de los alrededores.
Las dos fotos siguientes nos muestran unas maquetas que se exhiben en el pequeño museo que está en el ábside.


 
La catedral fue, a finales del siglo XVII, durante el reinado de Luis XIV, escenario de alteraciones sustanciales principalmente en la zona este, en la que túmulos y vidrieras fueron destruidas para sustituir por elementos más al gusto del estilo artístico de la época, el Barroco. Así, entre 1630 y 1707, el gremio de orfebres de París encargó un cuadro al año, a artistas como Laurent de La Hyre y Sébastien Bourdon. Se reunieron 77 pinturas de gran formato, que luego se dispersaron. En fecha más reciente, regresó al templo una docena de dichas obras.


En 1793, durante la Revolución francesa y bajo el culto a la razón, más elementos de la catedral fueron destruidos y muchos de sus tesoros robados, acabando el espacio en sí por servir de almacén para alimentos.
 
Con el florecer de la época romántica, la catedral se ve con otros ojos y la filosofía se vuelca hacia el pasado, enalteciendo y mistificando en una aura poética y etérea la historia de otras épocas y su expresión artística. Bajo esta nueva luz del pensamiento se inicia un programa de restauración de la catedral en 1844, liderado por los arquitectos Eugène Viollet-le-Duc y Jean-Baptiste-Antoine Lassus, que se extendió veintitrés años.
 
Kilómetro Cero de las autopistas nacionales francesas, localizado en París en los revestimientos cuadrados de la entrada principal a la Catedral de Notre Dame, y considerado oficialmente el centro de la ciudad de París.


En 1871, con el corto ascenso de la Comuna de París, la catedral se vuelve nuevamente telón de fondo de las turbulencias sociales, durante las cuales fue casi incendiada. En 1965, como consecuencia de excavaciones para la construcción de un parking subterráneo en la plaza de la catedral, fueron descubiertas catacumbas que revelaron ruinas romanas, de la catedral merovingia del siglo VI y de habitaciones medievales. Ya más próximo a la actualidad, en 1991, fue iniciado otro proyecto de restauración y mantenimiento de la catedral que fue previsto para que durase diez años.
 
Durante el espíritu del Romanticismo, Víctor Hugo escribió, en 1831, la obra Nuestra Señora de París. Situa los acontecimientos en la catedral durante la Edad Media, y trata del deforme Quasimodo, que se enamora de una gitana de nombre Esmeralda. La ilustración poética del monumento abre puertas a un nuevo deseo de conocimiento de la arquitectura del pasado y, principalmente, de la Catedral de Notre-Dame de París.


Momentos importantes en la catedral .
* 1431 — Coronación de Enrique VI de Inglaterra durante la Guerra de los Cien Años.
* 1804 — Coronación, el 2 de diciembre de Napoleón Bonaparte, emperador de Francia y su mujer Josefina de Beauharnais, emperatriz, en presencia del Papa Pío VII.
* 1900 — El organista y compositor francés Louis Vierne gana la plaza de organista titular tras una dura competición contra los 500 mejores organistas de su época.
* 1909 — Beatificación de Juana de Arco.
* 1937 — Fallece Louis Vierne durante la interpretación de su recital de órgano número 1750.
* 1980 — El Papa Juan Pablo II celebra misa en la plaza Parvis.
 
Existe aún en esta catedral una dualidad de influencias estilísticas: por un lado, reminiscencias del románico normando, con su fuerte y compacta unidad, por otro lado, el ya innovador aprovechamiento de las evoluciones arquitectónicas del gótico, que confieren al edificio una ligereza y aparente facilidad en la construcción vertical y en el soporte del peso de su estructura (siendo el esqueleto de soporte estructural visible sólo desde el exterior).


La planta está demarcada por la formación en cruz romana orientada a Occidente, de eje longitudinal acentuado, y no es perceptible desde el exterior. La cruz está «incrustada» en el edificio, envuelta por un doble deambulatorio, que circula por el coro en la cabecera (al este) y se prolonga paralelamente a la nave, dando lugar, así, a cuatro naves laterales.
 
Vista desde el otro lado del Sena.
 
Vista del puente de la Cité y la Concergierie.



La maravillosa entrada al metro de Saint Michel.

Si dos estudiantes universitarios que viven en distintos puntos de París quieren encontrarse antes de entrar en la Sorbona a dar sus clases, lo hacen en la Place Saint Michel, donde se encuentra la fuente del mismo nombre. La Fuente de Saint Michel es un punto céntrico, un punto de reunión para todo aquel quiera hacer una visita al Barrio Latino.
La Fuente de Saint Michel ocupa la pared lateral de un edificio de seis alturas. Mira hacia el Sena y tiene prácticamente en frente e Palacio de Justicia, la Catedral, las catacumbas y la Plaza dedicada al Papa Juan Pablo II.
La fuente fue creada en 1860 por el escultor Gabriel Davioud y representa al arcángel San Miguel blandiendo en alto su espada y sometiendo a un demonio enemigo con su pierna izquierda. En la parte superior de la fuente se instalaron cuatro figuras. Estas esculturas estaban inicialmente en la Place du Chatelet rodeando la columna principal de la misma y representan a las cuatro virtudes cardinales: la templanza, la justicia, la prudencia y la fortaleza.
La fuente es muy alta, llegando a medir en su punto álgido más de veintiseis metros, por sólo quince de ancho. Para que sirviera de contrafuerte, se decidió intalar en su base una gran escalinata sobre un estanque al que cae el agua de la fuente y de la boca de los dos dragones de bronce que escupen agua a chorros.
El arco, en la parte central del conjunto escultórico, que sirve de nicho donde se encuentra la monumental estatua de San Miguel, está rodeado por cuatro columnas corintias en mármol rojo de Languedoc. La estatua de San Michel, esculpido por Francisque-Joseph Duret se coloca sobre una roca de piedra Soignies e la que nace una cascada que desemboca en la cuencas bajas del estanque. La fuente está dominada por un panel de mármol verde con la inscripción que conmemora el edificio, rodeado por dos pilastras de apoyo, finalizados en su cúspide por un frontón roto por el escudo de armas del emperador.


La Iglesia de Saint-Sulpice, situada en la plaza de Saint-Sulpice, es un edificio histórico de París, la segunda iglesia más alta de la ciudad, construida en honor a San Sulpicio el Pío, que alberga en su interior un sistema para la determinación astronómica de los equinoccios diseñado por Henry Sully.

Erigida sobre los cimientos de un antiguo templo románico del siglo XIII, que sufrió sucesivas ampliaciones hasta 1631. En 1646, el sacerdote parisino Jean-Jacques Olier encargó la construcción de un nuevo edificio, que se alargó durante más de un siglo. El resultado fue un edificio sencillo, de dos plantas, con una fachada oeste formada por dos filas de elegantes columnas. La armonía del conjunto sólo la rompen las torres de los extremos, que no son parejas.
Unas enormes ventanas llenan el interior de luz durante el día.

Francois I la amplió para acoger la población creciente del barrio de Saint Germain des Prés. Una de las torres, por falta de dinero, no se terminó. La hicieron mucho más tarde, y actualmente, la iglesia está siendo renovada, por lo cual de la fachada no se puede ver mucho.

El gnomón astronómico de Saint Sulpice fue una petición que hizo el Padre Jean Baptiste Langet a Henry Sully, un relojero y astrónomo británico. Sully lo fabricó en granito de la región de París y fue colocado y terminado en 1727.
El gnomón es un calendario solar que sirve para determinar la fecha en la que se producen los solsticios y los equinoccios durante el año. El elemento principal del gnomón, y, sin él, no puede funcionar es el Sol. Aquí es la madre naturaleza la que manda. Para los demás elementos, es la mano del hombre la que construye.


El segundo elemento del gnomón de Saint Sulpice es una vidriera en la pared central del ala derecha del crucero. Dicha vidriera está dividida en pequeños cristales. todos son transparentes, dejan pasar la luz del Sol, a excepción de uno, que es opaco y será el encargado de proyectar la sombra sobre el suelo. Este cristal está situado una distancia de 24 metros y 54 centímetros del suelo.
Conforme va pasando el año y las estaciones, el Sol cambia de posición con respecto a la Tierra. En invierno los rayos son más inclinados, en verano son más verticales.
Pues bien, tenemos el sol brillando y una sombra proyectada sobre el suelo. En el solsticio de verano (21 de junio de cada año) es cuando el Sol está en su línea más cercana a la vertical.
Conforme va pasando el año y las estaciones, el Sol cambia de posición con respecto a la Tierra. En invierno los rayos son más inclinados, en verano son más verticales.
Por tanto donde proyecte las sombra este día se marcará como "Solsticio de Verano". En Saint Sulpice hay una placa de mármol sobre el suelo que lo marca. Esta placa está situada a 11 metros 34 centímetros de la pared donde se encuentra el cristal opaco.
De esta marca en el suelo que, como dijimos está en el ala derecha del trasepto de la iglesia, nace un línea de cobre incrustada en el suelo en dirección al otro ala del trasepto en un ángulo aproximado de 60 grados.
Dicha línea atraviesa el altar que está situado en medio del trasepto bajo la hermosa cúpula de la iglesia.
Conforme van transcurriendo los días, la sombra se va desplazando por la línea hasta llegar junto al altar donde hay una plancha redonda de cobre rodeada por un semicírculo del mismo elemento. Este punto marcará los equinoccios, el momento en el que el día dura exactamente igual que la noche, lo que ocurre los días 23 de Septiembre y 20 de Marzo. Desde la placa de mármol hasta este punto hay 16 metros y 32 centímetros.
La línea continua progresando, atraviesa el altar y llega hasta la pared central del ala izquierda del trasepto. Ha recorrido 23 metros y 97 centímetros. Allí tropieza con un obelisco que tiene 10 metros y 72 centímetros de altura. El obelisco termina en una bola redonda de bronce.
Cuando el Sol proyecte la sombra sobre dicha bola, habremos alcanzado el solsticio de Invierno, justo el día del año en el que la noche es mayor durante todo el año. Ocurre todos los días 21 de Diciembre.


El párroco está harto. No maldice porque es un hombre de Dios, pero está hasta la coronilla de que la novela de Dan Brown, El Código Da Vinci le haya llenado la parroquia de turistas, curiosos, energúmenos/as que interrumpen misas, bautismos y casamientos y otra fauna indefinible de ingenuotes convertidos en detectives, que creen letra por letra el invento del novelista.


Lo que hizo el párroco entonces fue colocar un cartel, en inglés y francés, en el que anuncia sin demasiada solemnidad pero con un tono que revela su hastío y su irritación que Saint—Sulpice no tiene nada que ver con lo que Dan Brown dijo en su novela.
Brown asegura que el conjunto es un vestigio de un templo pagano y que las iniciales PS que figuran en los vitreaux de la iglesia representan "Priorato de Sion".


El cartel del párroco de Saint—Sulpice desmiente con furia a Brown, sin mencionarlo. Dice que el conjunto arquitectónico de bronce estampado en el pavimento de su iglesia es del siglo XVIII y fue construido con total acuerdo de las autoridades de la Iglesia por astrónomos del Observatorio de París. Y que, y aquí viene lo bueno, a pesar de "los imaginativos argumentos de una reciente novela convertida en best-séller, esa construcción no es un vestigio de un templo pagano, ni tal templo existió jamás en este lugar. Eso jamás se llamó Línea Rosa". Atajáte, Brown. Y el buen cura remata: "Ninguna noción mística puede derivarse de este instrumento de astronomía, excepto el reconocimiento que Dios el Creador es el maestro del tiempo."


Lo importante de todo esto es que Saint—Sulpice es una iglesia de una belleza extraordinaria, que empezó a construirse en 1646 y es considerada la Catedral de la Rive Gauche parisina.
Saint—Sulpice tiene en la bella iglesia un órgano que ensancha el alma cuando suena; en su baptisterio fue cristianado, Baudelaire; en su altar se casó Víctor Hugo. Esa es Saint—Sulpice y no la que imaginan los novelistas.


La plaza Saint Sulpice, entre la calle de Rennes y el barrio de Saint Germain des Prés, es la plaza donde está la gran iglesia del mismo nombre, tiene algunos cafés para venir a tomar un brunch el domingo por la mañana, una tradición muy parisina, con la prensa y un cortado, galerías de arte, tiendas de lujo, y una linda fuente en el centro. Está a cinco minutos a pie del jardín del Luxembourg también.
La plaza originalmente era parte del plan de construcción de la iglesia, que se construyó en el 1754. Es Louis Visconti, un arquitecta del siglo XIX, que fue encargado de construir la fuente. Retratos esculpidos en los cuatro puntos cardinales representan a cuatro obispos de la época, que paradójicamente nunca llegaron a ser cardinales.

Y de Saint Sulpice al maravilloso Moulin Rouge!!!!

El Moulin-Rouge (en español, 'Molino Rojo') es un cabaret tradicional, construido en el año 1889 por el catalán Josep Oller, que también era propietario del París Olympia. Situado en el barrio rojo de Pigalle en el Boulevard de Clichy, al pie de Montmartre. Es famoso por su gran imitación de un molino rojo en la azotea del edificio. El Moulin Rouge es un símbolo emblemático de la noche parisina, el edificio posee una rica historia que aún continúa.
Desde hace más de cien años, el Moulin Rouge es un lugar de visita obligada para muchos turistas. El Moulin Rouge continúa ofreciendo en la actualidad gran variedad de espectáculos para todos aquellos que quieren evocar el ambiente bohemio de la Belle Époque y que todavía está presente en el interior del local. No obstante, el estilo y el nombre del Moulin Rouge de París han sido imitados por otros muchos cabarets en todo el mundo.




Y de allí a cenar Pot au Feu.
El pot-au-feu es un plato típico de la cocina francesa de carne de buey que se cuece en un caldo aromatizado por verduras y un bouquet garni. Este cocido es influencia de la olla podrida típica de la cocina española del siglo XVII.


Se sirve en primer lugar el caldo resultado de la cocción, en el que se cuecen fideos, aunque a menudo se reserva para la cena. Al mismo tiempo se separa el tuétano de los huesos, que los huéspedes pueden comer en tostada. Luego se sirven la carne, acompañada de una pizca de mostaza, y las verduras. Los restos de carne se pueden picar y utilizarse para la elaboración de un pastel de carne, si es que queda.




Y que mejor sitio donde comerlo........



Despues de tan copiosa comida, lo mejor es un paseo nocturno de vuelta al hotel. Pasamos por la Opera Garnier.


Detalle.


Detalle.

No hay comentarios:

Publicar un comentario