martes, 4 de septiembre de 2012

Exótico Marruecos (II)

Y al día siguiente, a mediodía empezamos el circuito. A mí me había parecido raro, ya que normalmente el primer día te hacen levantar muy temprano para aprovechar, recoger otros clientes de hoteles distintos...A mediodía...rarísimo...Pero de cualquier manera llegamos a Casablanca y fuimos a ver su más impactante monumento

La verdad es que el minarete impresiona...


Por estas puertas entran los fieles.. El templo,(realizado por el arquitecto francés Michel Pinsau), fue inaugurado el dia del nacimiento del profeta Mohammed, en el año 1993, y la financiación de la obra fue por subscripción pública.
Cerca de 2 mil millones de francos fueron recaudados, el resto fue aportado por empresas, particulares y el tesoro real.
La designación de Casablanca como sitio de construcción fue decidida por el rey Hassan II, ya que, según sus palabras, la capital del poder económico debía de poseer un emblema que la distinguiera sobrelas demás poblaciones del país.
Y llegamos a Casablanca....Se supone que íbamos a visitar la mezquita, pero cuando llegamos estaba ya cerrada. Uuuuuuhhhh fallo de organización.  Así que el guía decidió visitarla a la mañana siguiente pero nos dejó un tiempo para fotografiarla con la tormenta que se aproximaba como fondo.


El versículo del Coran: "Y su trono se construirá sobre las olas", fue el que inspiró al monarca Hassan-II, para la elección del lugar donde debería edificarse la mezquita.


La idea de erigir la obra fue tomada por el rey en el año 1986. O sea que es bastante jovencíta.

La designación de Casablanca como sitio de construcción fue decidida por el rey Hassan II, ya que, según sus palabras, la capital del poder económico debía de poseer un emblema que la distinguiera sobre las demás poblaciones del país.


El exterior de la mequita ocupa cerca de treinta mil metros cuadrados y puede albergar a unas 90.000 personas.


Así que como estaba cerrada, al día siguiente visitaríamos su interior.
En el corazón de Casablanca, entre la medina antigua y el moderno centro comercial de la ciudad, se encuentra la hermosa y señorial Plaza Mohammed V. La plaza está rodeada de espléndidos edificios, (muchos de ellos de un estilo que combina influencias marroquíes y francesas), entre los que se destacan el Palacio de Justicia, el Consulado de Francia, el Banco Nacional, la Prefectura y el edificio del Correo.


Mohammed V, miembro de la dinastía alauí, nació en Rabat en 1909. En 1927 falleció su padre, el sultán Yúsef, y lo sucedió en el trono de Marruecos. Mohammed apoyaba el movimiento independentista marroquí. Por este motivo, las autoridades francesas (Marruecos era por entonces un protectorado francés) lo obligaron en 1953 a exiliarse en la isla de Córcega.


En 1954 fue llevado a Madagascar. Hacia fines de 1955 se le permitió volver a Marruecos, convertido ahora en un héroe nacional. Durante 1956 negoció con Francia la independencia de su país y, al año siguiente, se transformó en rey del Marruecos independiente.
 
Por la noche hubo una tormenta con muchos rayos y truenos. Los canarios no estamos acostumbrados a estos fenómenos continentales, así que nos quedamos una hora entusiasmados mirando el cielo y sacando fotos.




Pero ya se sabe. Después de la tempestad viene la calma. y Casablanca nos regaló un precioso día.
Esta vista es desde la explanada de la Mezquita.


El pavimento esta realizado con mármol y granito. Las puertas de entrada al templo son de cobre y estaño, y las fachadas están cubiertas de mármol esculpido, pulimentado y mosaicos tipo "zellige"


Y retomamos la visita. Para construir esta impresionante mezquita, tuvieron que destruir dos barrios enteros, que fueron trasladados a las afueras de Casablanca. Se construyó en 6 años y trabajaron más de 12.000 personas.
 
Del hotel no pongo fotos porque la verdad es que era normalito.
Si quereis ver su web: http://www.hoteldiwancasablanca.com/
Recuerdo que esa noche se estaba celebrando la reunión anual de la Comunidad Judía en Marruecos y la mayoría estaban en el hotel. El buffet fue una pesadilla. Todo carecía de orden y el desconcierto reinaba en la sala. Conseguir una rebanada de pan era un esfuerzo sobrehumano Llegué a ver rodajas de melón flotando en la salsa boloñesa de los espagueti.
En fin seguimos con la Mezquita.
La visita:
Las entradas valen 12 euros y te incluye la visita de la guia en español.
Si eres marroquí o tienes algún carnet de estudiante, tercera edad o de discapacidad cuesta 6 euros. Si eres creyente, en la hora de culto por supuesto no se paga.

No es obligatorio llevar un foular en la cabeza en el caso de las mujeres, pero si vais con tirantes tendreis que compraros uno para taparos los hombros, ya que es un lugar de culto. Los hombres no camisillas de tirante ni pantalón corto.
Estas balconadas es la zona reservada a las mujeres.


El suelo, es todo de mármol, blanco y marrón, pero habitualmente está cubierto con kilómetros de alfombras. El guía las levanta para poder ver la filigrana de marmol.
Entre el techo y las columnas, están perfectamente camuflados los altavoces por una pequeña celosía en blanco.


La parte de arriba en madera, es para las mujeres, se sube por las escaleras centrales y el resto del edificio principal es para los hombres, se supone que pueden rezar dentro unos 25000 creyentes y fuera está preparado para 90.000 personas.


Fijaros que curioso, desde la sala de oración se puede ver la planta baja que es la sala de abluciones, que veremos luego.

Las lámparas que iluminan la mezquita, pesan más de 1500 kilos y son de cristal de Murano y Bohemia.


Los techos de madera todos tallados a mano y ninguno es igual a otro, todos tienen motivos diferentes.Como sabeis, los musulmanes no pueden escenificar personajes sagrados, así que casi todo, son motivos florales.


Es el templo más alto del mundo (el láser del minarete de 200 metros puede ser visto desde varios kilómetros), y el segundo más grande (después de la mezquita de La Meca). Cuenta con las últimas tecnologías como resistencia a terremotos, suelo con calefacción o puertas eléctricas. Es de las pocas mezquitas que permite la visita a los turistas no musulmanes.


En el interior, 76 pilares sostienen un gigantesco techo en madera de cedro pintado, que puede abrirse, dejando que el cielo se refleje en el agua del estanque del patio.


No todos los marroquíes se sintieron felices con las grandes cantidades de dinero que se invirtieron en la mezquita.


Pero no hay duda de que el producto final es absolutamente grandioso, no sólo desde fuera sino su interior Los mosaicos y el mármol forman un deleite visual que acompaña por siempre.
 
Le va a encantar, clemastecs. Mira la sorpresa que espera en la planta baja:


Sala inferior para las abluciones con decenas de fuentes espectaculares en marmol blanco que se ponen en marcha solo en los dias festivos (quien quiera lavarse, o lo hace en casa o lo hace con los grifos que cuelgan en la pared de la sala).

Los musulmanes tienen la obligacion de rezar cinco veces al dia: al alba, por la mañana temprano, a mediodia, a las 16h y por la noche, siempre de cara a la Meca. Toda mezquita tiene un lugar reservado para el iman, el “sacerdote” que dirige la oracion, mientras que el almuacin es el “sacristan”, encargado de llamar a la misma.


Nos explica la guia que aun siendo un pueblo creyente, no todo el mundo en Marruecos es practicante, y de los practicantes no todo el mundo reza las cinco veces.


Dice el Coran que si estas trabajando o si estas con otra ocupacion, puedes posponer el momento del rezo hasta que estes libre, de manera que muchos marroquies practicantes solo rezan por la noche cuando llegan a casa tras la jornada de trabajo ( aunque igual tambien veis a algun taxista parado en medio de la calle con su alfombra rezando y el coche en marcha! )


Estas dos imágenes son las piscinas exclusivas para las mujeres.....


 
Rabat.
Después de dar un paseo de despedida por Casablanca, y rotas mis expectativas de ver el interior del Rick's Café, nos encaminamos a Rabat, una de las capiales imperiales.
El Dar al-Mahkzen es el palacio real y sede del gobierno de Rabat. Es un edificio reciente y desde 1864 se erigió sobre las ruinas del antiguo palacio.


Ante la puerta de palacio se extiende Méchouar, plaza en la que se celebran los principales festivales en honor del Rey. Mohammed VI no vive en el Palacio Real, pero no es posible visitarlo, sólo desde fuera.


Rabat, capital administrativa del pais, a una hora y pico de camino al norte de Casablanca, es otro mundo. Blanca, cuidada, limpia, silenciosa. Es una ciudad pequeña y señorial y la cuarta ciudad imperial en importancia. Llena de ministerios y gente con traje y corbata, parece que hemos cambiado de pais.


Llamada la ciudad blanca (Fez es la ciudad roja, Meknes la ciudad ocre y Marrakech la ciudad azul), con sus 900000 habitantes (incluida Sale) es la segunda ciudad de Marruecos. Rabat fue elegida capital del pais durante el protectorado frances.


Cerrado a las visitas, el palacio y sus exteriores son una ciudad en si mismos, con sus murallas y las casas de los sirvientes y trabajadores del palacio a las afueras de la casa real. Cuatro tipos de guardia diferente vigilan las entradas (policia, guardia real, guardia del gobierno y policia secreta) y nos impiden acercarnos mucho a la puerta.
 
En Rabat no hacíamos noche, así que había que aprovechar muy bien el tiempo. En las afueras vimos uno de mis lugares más esperados: La Torre de Hassan y el Mausoleo de Mohamed V.


El mausoleo de Mohammed V es el monumento más emblemático de la capital marroquí. Está en la vecindad de la mezquita Hassan, y alberga la tumba de Mohammed V, el padre de la independencia de Marruecos.


Mohammed V permanece muy querido de los marroquís, lo estiman mucho. Quería tanto a su país y a su pueblo, que durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Marruecos era una colonia francesa, y los judíos marroquís, como los judíos de Francia, tenían que ser deportados a los campos de concentración, este rey musulmán dejó saber que ya que los judíos eran iguales de marroquís que los demás, si los mandaban a los campos lo tendrían que mandar a él también. Al final no mandaron a nadie y los judíos vivieron, con lo que evitó la muerte de miles de personas.El Mausoleo de Mohamed V contiene las tumbas del rey de Marruecos y sus dos hijos, el que luego sería el Rey Hassan II y el Príncipe Abdallah.
 
El Mausoleo es una autentica obra de arte marroqui tradicional, con lujo y refinamiento por doquier, todo esta realizado con materiales nobles.


SALA DEL SEPULCRO
En esta sala resposa Mohammed V.
En el centro, un sarcófago esculpido de una única pieza de ónice blanco proveniente de Pakistán, descansa sobre una losa de granito y está orientado hacia la qibla. Es una joya del arte Islamico. El pavimento, de ónice y granito azúl oscuro tiene un aspecto tan límpido que parece un manto de agua. Una gran araña suspendida de bronce mide 2,30m de diámetro y pesa una tonelada y media. La cúpula, de 12 lados, mide 24m de alto, y es una obra maestra de la ebanistería marroquí. Rodea la estancia una galería-balcón que permite a los visitantes observar la tumba del soberano.
Una bandera por cada provincia, en homenaje a todos los que participaron en la Marcha Verde, el 6 de noviembre de 1975 adornan el mausoleo. Hassan II decidió construir una mezquita al lado del mausoleo, para que la gente del barrio pudiera ir al templo a rezar. El soberano devolvió a esta colina el carácter sagrado de gran santuario musulmán que tuvo antiguamente.
Detrás de la mezquita se proyectaron unos jardines parecidos a los de la Alhambra, para recordar los vestigios históricos andaluces.

Escogió un sitio que tiene doble importancia histórica:

* Emplazamiento de la antigua mezquita Hassan.
* El lugar donde Mohammed V celebró las primeras oraciones del viernes tras la declaración de independencia, el 18 de noviembre de 1955.


Es una obra maestra de la arquitectura hispano-morisca y del arte tradicional marroquí. Fue construido entre 1962 y 1970, de manera totalmente artesanal y participaron 600 obreros y artesanos.
El mausoleo Mohammed V comprende 3 edificios:

* El mausoleo propiamente dicho.
* La mezquita actual.
* El museo.


Con esta obra surge el llamado "estilo Hassan II", dado que el propio rey supervisó el desarrollo de las obras. El conjunto mide 135m de largo y 50m de ancho. Ocupa una superficie de 6.500m2. con 4 grandes escalinatas exteriores.
Edificado a lo largo del muro de la qibla de la antigua mezquita Hassan.
La estructura es de hormigón armado.


En el mausoleo yacen tres miembros de la familia real.
Su majestad Mohhamed V, muerto el 26 de febrero de 1961.
Su majestad Hassan II, muerto el 23 de julio de 1999.
El príncipe Muley Abdallah, segundo hijo de Mohammed V, muerto el 20 de diciembre de 1983.
Ocho lectores se relevan cada 2 horas para leer el Corán durante todo el día.
 
Seguimos.
LA TORRE
Este minarete fue proyectado para superar la altura de la Koutoubia y de la Giralda. Al no estar terminado, su silueta resulta pesada.


De planta cuadrada, cada lado mide 16,20m.
La torre tiene una altura de 44m. Si se hubiera terminado, mediría 80m de altura.
Los muros tienen un grosor de 2,50m., construidos con grandes sillares de color ocre.


El interior de la torre está dividido en seis plantas, comunicadas por una rampa de 2m de ancho que conduce hasta la terraza superior.


Las cuatro caras del minarete están decoradas con relieves distintos, aunque todas tienen en común arcos ciegos lobulados, arcos cruzados en la parte alta, que se extienden formando una retícula de rombos sebkha y salas abovedadas en las plantas inferiores.


Tras la muerte de Yaqub al-Mansur en 1199, la mezquita aún por acabar quedó abandonada y se fue deteriorando.
La acción de la intemperie la degradó, los habitantes de la alcazaba la saquearon,un gran incendio hundió la cubierta y el terremoto de Lisboa en 1755 acabó por destruirla y provocó daños en el minarete.
El sitio quedó en ruinas, hasta que Hassan II construyó el mausoleo para su padre Mohammed IV.

Una vista de Rabat desde el mausoleo.


Y desde la playa. Rabat o también conocida como la “Ciudad de los Jardines”, es la capital administrativa de Marruecos. Una ciudad moderna y tradicional, nos abre sus puertas para que podamos conocer más acerca de su cultura ancestral y moderna. La ciudad está rodeada de coloridas laderas, montañas y por supuesto, sus tan armoniosos jardines que impresionan hasta a los gustos más exquisitos.


Conozcamos un poco más acerca de la ciudad en sí misma. Rabat se encuentra a 280 km. de Tánger y desde 1912, es la capital de Marruecos. Fue fundada en el siglo XII, en el mismo lugar donde se encontraba una fortaleza del siglo X.


Está rodeada por almenas que datan del mismo siglo de su fundación y se puede apreciar una gran cantidad de “souks” (mercados), en los cuales podrás encontrar una gran variedad de artesanías. La ciudad es muy espaciosa y posee una excelente oferta de hoteles y restaurantes, al igual que hermosas playas aledañas.

Es cierto que la metrópolis es muy bulliciosa, pero también presenta una predominante huella del pasado y clara muestra de su cultura.


El guía nos llevó por unas callejuelas que desembocaban en un precioso mirador desde donde se veía la parte antigua de la ciudad y el estuario. Por supuesto con el consiguiente té y pastas, que luego ofrecían para la venta.


La pena fue el tiempo. No había luz para las fotos, aunque reducía muchísimo la sensación de calor.

 Me gustaba mucho la vista.
Y estas dos cositas lindas.
 En su origen era solo una pequeña fortaleza construida por los almorávides para luchar contra las tribus Bouraghouata.
Pero su historia comienza realmente con los almohades que la convierten en un "ribat" en la desembocadura de Bou Regreg, al cual llaman Mahdia.


Después de los almohades el lugar queda relegado al abandono hasta la llegada de los moriscos de Andalucía; la Kasbah será restaurada y reforzada. La dinastía Alaouita continuará su renovación entre 1757 y 1789 y entre 1790 y 1792.


Toda esta historia agitada aparece por entremedio de los monumentos que componen la Kasbah de Oudaya como el recinto y su famosa puerta monumental Bab el Kebir, la mezquita conocida con el nombre de Jamaa el Atiq, el recinto alaouita, la casa del príncipe y la obra militar Borj Sqala.



Y de Rabat nos fuimos a Tanger. La distancia no es mucha así que en un momento estuvimos allí.
Lo primero y poco que visitamos, es este lugar sagrado y mirador espectacular del acantilado del Marchán, sobre el que se asientan las tumbas fenicias de Tánger. Cierto es que ver a la gente arracimada en los huecos de los sepulcros, conversando, escuchando música o comiendo pipas, distendidamente, dejando pasar el tiempo, tiene su gracia sin duda, y resulta pintoresco.


Y posiblemente no es tan grave que los humanos se amontonen sobre esas rocas milenarias sobre las que en el año 1.400 y pico a.C. se “entretuvieron” los fenicios esculpiendo los huecos en los que, luego, descansarían sus muertos.


Aunque es difícil saber el origen de la necrópolis. Los indicios indican que fueron los fenicios, por el tipo de roca, la distancia entre tumbas, la orientación. Solo el lugar, puede inducir a lo contrario. Teniendo en cuanta la altura y la distancia al mar, es difícil explicar como construyeron el cementerio tan lejos de la costa, como es costumbre en el pueblo fenicio. Estos extraordinarios navegantes y comerciantes, solían construir su campamento base o factoría, muy cerca del mar. Si el lugar tomaba importancia por los trueques comerciales, solían dejar una dotación de 5 ó 6 hombres, guardando un almacén con los artículos cambiados, y lo llamaban factoría. Solo una epidemia con gran mortandad de los navegantes pudo cambiar la costumbre de enterrar cerca de su lugar de vivienda a los difuntos, para evitar contagios, eligieron un lugar relativamente lejano.




Y no dió tiempo de más....Dimos un pequeño paseo de vuelta hacia el bus y vimos como renacía la gente tras el Ramadán.

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