miércoles, 3 de julio de 2019

El maravilloso mundo de los cruceros (XX). Grand Holiday

 

Grand Holiday, El Barco de la Luz

Luz natural, luz del día, luz del sol…. La claridad lo envuelve todo, nos acaricia y nos regala vida a bordo del Grand Holiday, hace que nuestras vacaciones sean un soplo de energía y vitalidad y nos anima a divertirnos y disfrutar hasta bien tarde, hasta cuando desaparezca el sol detrás del mar o sobre una isla del Mediterráneo… La vitamina del sol que se refleja en cada detalle del barco, que hace destacar su elegante mobiliario y que parece alimentar la sonrisa, el buen humor y el saber hacer de su acogedora tripulación.
Con estos dos ingredientes básicos vamos a cocinar un fabuloso crucero al que iremos añadiendo otros toques que harán de nuestro tiempo a bordo un autentico disfrute para los sentidos.

Aunque el Grand Holiday es un barco mayor de edad, nacido en 1985 en Dinamarca, que formó parte de la flota de Carnival hasta que fue cedido a Iberocruceros en 2009, se mantiene joven y lozano, gracias a los cuidados de la tripulación y a la radical renovación que experimentó recientemente.

Es un barco con alma, y no es ninguna frase hecha. Durante el desastre del Katrina, en 2005, sirvió de alojamiento a las cientos de personas que se quedaron sin hogar y que encontraron en el barco un lugar cálido y seguro donde seguir su vida. Y parece que su agradecimiento y sus ganas de vivir quedaron en el barco, impregnándolo de un ambiente de calidez y seguridad.

Y así nos sentimos al entrar en el barco, recibidos con una enorme sonrisa que nos invita a disfrutar  del barco desde el principio. Por supuesto que nuestro primer destino, al que llegamos con mucha ilusión es el camarote, donde pasaremos cada día nuestro tiempo de descanso, recuperando fuerzas para volver a gozar, al día siguiente de todas y cada una de las actividades que tiene preparado el estupendo equipo de animación.

Y por supuesto, los camarotes están a la altura del resto del barco. Los interiores tienen tanta luz que parecen  exteriores, por lo amplio y la calidez de su decoración, y los exteriores nos regalan una buena distribución y más luz inundándolo todo. Los baños de unos y otros, completos y cómodos, las camas confortables y firmes, una decoración sencilla, con buen gusto y todos esos detalles que añade Iberocruceros, hacen del camarote nuestro hogar en el mar.
Pero hay muchas cosas que hacer y de las que disfrutar, así que recorramos el barco descubriéndolas.



Que tal si empezamos reservando una de esas completas y entretenidas excursiones que nos tiene preparadas Iberocruceros? En el mostrador de excursiones del puente 5 nos atenderán estupendamente y podremos reservar interesantes jornadas en las ciudades de escala.

Si necesitamos algo especial, o tenemos alguna duda, sólo con girarnos tenemos la recepción, donde gustosamente nos ayudarán a resolverlas. En el mismo vestíbulo, amplio y luminoso  encontramos dos mostradores donde se colocan diariamente las ofertas del Spa, de los paquetes de bebidas, excursiones… todo lo que puede ser de nuestro interés.

Tanto en este lugar como en otros estratégicos del barco están situadas unas pantallas interactivas que orientan al pasajero sobre los servicios, las escalas, excursiones, restaurantes…
Según vamos recorriendo las cubiertas, nos percatamos que cada una de ellas tiene el nombre de una ciudad española, lo que refuerza la raíz y el carácter español de la compañía.
Si nos apetece darnos un capricho, tenemos tres amplias y variadas tiendas  donde podemos encontrar prácticamente de todo, desde licores y bombones hasta bolsos y vestidos, sin olvidarnos, por supuesto de la logo-shop, para llevarnos un bonito recuerdo del barco y de Iberocruceros.

Una curiosidad que acompaña a la sala anexa a las tiendas es que siendo una sala de reuniones, se suele utilizar como sala ecuménica para las celebraciones de los pasajeros que provienen de Brasil. Como vemos, Iberocruceros piensa en todo sin olvidar ningún detalle.
Llegamos hasta el Teatro Bazán, que tras la reforma general, presenta los últimos avances en iluminación y sonido  y donde cada noche,  20 artistas de 8 países nos entretienen y encandilan con sus voces y pasos de baile.

Y hablando de nacionalidades, poca gente sabe que  Iberocruceros  es la flota más internacional que surca los mares, con unas tripulaciones que suman 53 nacionalidades nada menos.
Al salir del teatro, sigue el entretenimiento, con dos galerías de fotos donde buscar nuestra instantánea en cada escala, en las cenas o en las variadas fiestas temáticas que cada noche tienen lugar en el barco.

Seguimos la fiesta, porque a continuación podemos parar en el bar Churruca, donde tienen lugar algunas de los guateques de los 60 y 70 y algunas sesiones de divertido karaoke. Pero eso no es todo, en este espacio se celebran las bodas simbólicas que preside el capitán del barco, ya que el espacio es amplio.
Para después de las copas, que mejor que irnos a bailar en la Disco Ibiza, la única de todos los mares que sigue abierta mientras los  pasajeros estén divirtiéndose y pasando un rato estupendo y sin molestar a nadie, porque está alejada de la zona de camarotes. Las bebidas son de marcas internacionales y customizadas, dependiendo del tipo de pasaje que lleve el Holiday,  caipirinhas o un buen coñac español.

De día se puede disfrutar también del espacio como sala de lectura o simplemente  observar el mar desde las estupendas camas giratorias que ocupan un lado de la Disco. Si por el contario queremos unos momentos de relajación o simplemente mimarnos en alta mar, vayamos al SPA, un precioso espacio con amplios tratamientos de masaje que son diestramente realizados por profesionales  que se forman y reciclan constantemente en prestigiosos centros de Londres, en una formación continua para que podamos disfrutar de unos tratamientos de 5 estrellas, como en el mejor de los centros de belleza internacionales.

El SPA Santai dispone de varias cabinas privadas, baño turco y sauna, con una completa línea de cosméticos naturales. Seguro que nos ha entrado mucha hambre después de tantas actividades dentro y fuera del barco, así que vayamos a cualquiera de los restaurantes del barco. Al contrario de otras navieras, en Iberocruceros no hay problema a la hora de cambiar el turno de cena, eso que tanto nos preocupa a los españoles. Podemos comer en el primero o en el segundo, indistintamente, y luego disfrutar del estupendo show en el teatro.

Al ser la única naviera con bandera comunitaria, está subordinada a las leyes de la Comunidad Europea, por lo que los estrictos controles en seguridad no sólo alimentaria, sino también en cuanto al funcionamiento en general del barco y de medidas de evacuación y autoprotección, hacen que nos sintamos tan seguros como en nuestra propia casa, y eso se agradece cuando estás de vacaciones.

Por ejemplo, podemos disfrutar de todos los alimentos frescos del Buffet  Ensenada, con cabida para 242 personas, cómodamente sentadas y saboreando la sabrosa comida que nos preparan los cocineros. Si  nos quedamos con hambre, cosa improbable, o al llegar de las excursiones, podemos comernos una estupenda pizza en el mismo buffet, a la hora de la merienda, o sentirnos como en una fiesta en el jardín con la barbacoa de la piscina Colón. Claro, que todo esto hay que quemarlo para mantener la figura, así que una horita en el gimnasio no viene mal, aunque hay monitores de ejercicio por todo el barco que nos instruyen en muchas actividades, todas incluidas en el precio del crucero, menos el Pilates que lleva un pequeño cargo adicional.

Y los más sibaritas pueden, después de tal cantidad de actividades, irse a descansar a su suite con terraza, donde recibirán un tratamiento VIP que incluye albornoz y zapatillas, servicio de habitaciones, atención personalizada del Relaciones Públicas del barco y la maravillosa sensación de ser mimado las 24 horas del día. Acabemos la jornada tomando un delicioso y refrescante combinado del bar Cervera, en la cubierta Valencia, tumbados en las hamacas o subamos a la cubierta Sevilla, la más alta del barco, a disfrutar de un jacuzzi mientras vemos alejarse la costa.

Ya sea en las rutas mediterráneas que nos llevarán desde Barcelona, pasando por Marsella, Villefranche, Livorno, Chivitaveccia, Nápoles o Cerdeña, a las Joyas de Brasil con ciudades como Río de Janeiro, Salvador de Bahía, Maceió, Vitoria o Búzios o un relajante transatlántico que partiendo de Barcelona y haciendo escala en Málaga, Lisboa, Casablanca o la maravillosa Tenerife, antes de disfrutar de unos tranquilos 5 días de navegación rumbo a Brasil, el más nuevo de los barcos de Iberocruceros siempre será una elección de éxito asegurado.
Como podemos comprobar, Iberocruceros nos ofrece todo lo que podamos pedir o desear para tener unas vacaciones de ensueño con un estilo muy español. 
Todo como a ti te gusta.

martes, 2 de julio de 2019

El maravilloso mundo de los cruceros (XIX). Grand Mistral. Diversión en estado puro.

Cuando embarqué en el Grand Mistral en Málaga, cosa que llevaba deseando desde hacía mucho tiempo, no esperaba encontrar un lugar en el que la sonrisa, la amabilidad y la diversión destacaran de tal manera y lo diferenciaran tanto de otros barcos donde había navegado hasta entonces.

Tampoco es de extrañar, ya que si de algo se preocupa sobremanera Iberocruceros es de que todos los pasajeros pasen su tiempo a bordo de la mejor manera posible, de hacer que su estancia sea inolvidable y tengan ganas, como yo y mis compañeros de viaje, de repetir una y otra vez.
Y es que el personal parece escogido exclusivamente para complacer al pasajero más exigente, rodeándole de atenciones y mimándole con una eterna sonrisa.
Y si el personal de servicio del barco roza la perfección, el equipo de animación es el no va más. El ritmo que llevan es tan trepidante y hay tantas actividades a bordo que obligatoriamente necesitamos sentarnos a descansar de tanto baile, concurso y sobre todo risas y buen humor.
En cualquier momento y en cualquier rincón del barco puede haber una clase de samba, un concurso Trivial, una demostración de escultura en frutas, unas clases de estiramiento...Hay que estar muy pendiente del diario que puntualmente nos dejan en el camarote para no perderse nada y disfrutar de todo.
Y es que es fundamental un equipo así, sobre todo cuando se está tantos días cruzando el Atlántico desde Europa a Brasil, pasando de un otoño frío al cálido verano del hemisferio sur.
Hasta ahora he hablado del equipo humano y su gran profesionalidad, pero es hora de hablar del protagonista, el Grand Mistral, que también tiene su alma.

Siempre me dio la impresión de ser más grande por dentro que por fuera, algo que comprobé nada más embarcar. Y no es que sea pequeño precisamente, con sus 216 metros de eslora que lo colocaron en sus primeros años entre los mayores cruceros de Europa.
Ya en su nacimiento en 1999, antes de pertenecer a Iberocruceros tenía los mejores y últimos avances tecnológicos y el diseño más moderno y atemporal.
Pero vamos por partes.
Una de las primeras impresiones que tiene un pasajero al entrar a un barco es su camarote, donde va a pasar una parte importante de su travesía.


Los camarotes del Mistral son realmente cómodos, luminosos y funcionales. No falta absolutamente nada para que nos sintamos como en casa.


Una vez inspeccionado con resultado favorable nuestro lugar de descanso, empecemos a investigar el barco.
Lo mejor será iniciar el recorrido por las cubiertas superiores.
Una cancha de baloncesto o mini tenis, según nos apetezca, domina el barco.

 
La chimenea es siempre una de mis fotos favoritas

 
En la cubierta Corfú encontramos la zona infantil



Desde aquí se disfruta de unas puestas de sol inolvidables.



Para las noches de diversión con música de todo tipo, pero siempre animada y divertida no podemos dejar de acudir a la Discoteca Banderas.




También dispone de sala de recreativos

Aunque el Mistral es alto, no lo es tanto como el puente 25 de Abril, de Lisboa ( menos mal)

Ya que estamos de vacaciones, deberíamos aprovechar para relajar nuestro cuerpo y mente en el Santai Spa.


El barco nos ofrece muchos salones y rincones donde pasar una velada agradable o simplemente disfrutar de un café, como en la cubierta Córcega o en la Sicilia donde se distribuyen la mayoría de ellos. Il Borsalino, el Café Navona, La Sota de Oros o el Salón Formentera con sus espectáculos nos permiten relajarnos en sus cómodas butacas a charlar, disfrutar de la noche o de un sabroso cóctel.









El barco dispone de unas pantallas donde podemos ver nuestra ruta o la de otros barcos de la compañía en tiempo real.

Los salones Bellver son idóneos para viajes de trabajo. Un espacio aparte del resto del buque.

Algo que me sorprendió en el embarque fue que no me pidieran como es habitual la tarjeta de crédito para consumo a bordo.
Luego encontré estas maquinas que nos permitían registrar nuestras visas nosotros mismos.

Seguimos paseando por esta cubierta donde encontramos el Casino San Remo y la galería de fotos.


Vía Condotti y Via Veneto son las dos calles comerciales del barco.

Y ambas se unen en Il Borsalino.

Bajando a la cubierta Menorca encontramos más lugares de esparcimiento como el Café Gijón.


O la Gran Vía con su tienda de souvenirs y merchandising de Ibero.

También la oficina de excursiones ( a muy buen precio, por cierto)




Y el atrio de recepción

Hacia proa encontramos el Café de los Artistas, la biblioteca con Internet y el Club Montecristo





El Gran Teatro Ibiza, lugar de esparcimiento y de grandes espectáculos.


La gastronomía también tiene una importancia vital para Iberocruceros.
No sólo los ingredientes de sus platos son de primerísima calidad, sino que la presentación y el sabor son realmente fabulosos.






El buffet, muy al gusto español, no podía dejar de ofrecer cada día un excelente gazpacho, una paella o un arroz negro.


Como conclusión podemos decir con toda sinceridad que es un gran barco donde el principal activo es su personal y su animación, con el gran valor añadido de su cuidada mesa y la estupenda conservación de un buque que tiene ya casi quince años pero que parece casi sacado del astillero el día antes de embarcar.
Totalmente aconsejado para familias, viajes de novios, de incentivos, de fin de curso y principiantes en general, ya que sus precios son realmente económicos a cambio de una calidad por encima de la media.
Iberocruceros ha dado un paso adelante para fidelizar a sus clientes creando la tarjeta iClub, que proporciona múltiples ventajas a los pasajeros frecuentes.
Y por supuesto, todo hecho a nuestro gusto, tan español en sabor y horarios, en espectáculos y música...
Para hacernos sentir como en casa incluso en alta mar. ¡Enhorabuena Iberocruceros!