miércoles, 3 de julio de 2013

Leyendas de Praga ( III)

Nuestra siguiente visita es la Plaza de la Ciudad Vieja. Pero empecemos por la Iglesia de Nuestra Señora de Tyn.
 Esta imagen es la original que ha estado desde siempre en el exterior, pero su columna base fue destruida por los bombardeos de la guerra. Se supone que provisionalmente está colocada sobre esta horrible base de metal hasta que la suscripción popular consiga el dinero necesario para hacer una copia de la original....
 Difícilmente podría imaginarse la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga sin las torres góticas de la Iglesia de Tyn, que con sus 80 metros de altura son la característica distintiva de la Ciudad Vieja desde cualquier punto de la ciudad.
 Preciosas casas y plazas rodean la Iglesia.

Símbolo del gótico en Praga, la Iglesia de Nuestra Señora de Tyn tiene una larga y rica historia. El lugar en donde se encuentra había sido ocupado con anterioridad por un edificio románico, frente a una pequeña plaza donde se reunían los comerciantes extranjeros que recibía el nombre de Ungelt.
 Más tarde se erigió allí una iglesia gótica, que fue arrasada para la construcción de la nueva iglesia.
Los trabajos comenzaron alrededor del año 1360, en tiempos de Carlos IV, bajo la dirección del arquitecto francés Mathieu d’Arras y la participación de Peter Parler, el arquitecto del Puente Carlos.
 A comienzos del siglo XV la iglesia estaba casi terminada, faltando solamente parte del techo, el frontón y las torres, que fueron las últimas en terminarse, en 1511.

 El llamado "rey husita", la dotó con un cáliz de oro, emblema del movimiento utraquista (los husitas más radicales). Ubicados entre las dos torres, la estatua del rey y el cáliz dorado adornaron la fachada hasta que en 1623, en un claro gesto de triunfalismo católico después de la derrota protestante en la Batalla de la Montaña Blanca, la estatua fue reemplazada por una Virgen María y el cáliz, fundido y convertido en su aureola.
 En el siglo XVII, durante una tormenta, un rayo provocó un incendio y las sucesivas reparaciones resultaron en una mezcla de estilos que se aprecia con más evidencia en el interior.

 En cuanto al nombre Tyn, no resulta evidente el significado de esta palabra, a menos de que se tengan conocimientos de checo antiguo. El vocablo deriva de "otýn ný", que quiere decir "acorralado" o "encerrado", y hace referencia al lugar junto al cual se construyó la iglesia: un patio rodeado de edificios, también llamado Ungelt. Por allí debían pasar los comerciantes extranjeros para pagar una especie de tasa aduanera antes de hacer sus negocios. Ungelt deriva del antiguo alemán y quiere decir "derecho de aduana".
 Por estos pasadizos bajo las casas se accede a la entrada principal de la Iglesia...
 Inmersa entre las apretadas viviendas y las callejuelas estrechas, es difícil apreciar las importantes dimensiones de la iglesia en toda su magnitud: 52 metros de largo, 28 metros de ancho e impresionantes 44 metros de altura para la nave.
Las torres alcanzan los 80 metros. Si se mira con atención, no son perfectamente simétricas; la de la derecha es más robusta. No fue un error de cálculo del arquitecto sino aparentemente una característica del gótico religioso, que simbolizaría de esta manera la parte masculina de la humanidad...
 Y seguimos paseando por la Plaza. Esta es la Casa del Anillo de Oro, como podeis imaginar, fue de un orfebre.
 Considerada por muchos como la más bella de Europa, la histórica Plaza de la Ciudad Vieja de Praga suele ser el primer lugar que los turistas quieren visitar al llegar a la ciudad. La armónica belleza de los edificios que la rodean, pese a la variedad de estilos arquitectónicos, contribuye a crear esa "atmósfera mágica" con la que las guías de viaje suelen caracterizar a Praga.
 El Ayuntamiento.
 La Iglesia de San Nicolás y el monumento a Jan Hus.
 La Casa de la Campana de Piedra es la más remarcable de las residencias particulares que rodean la Plaza de la Ciudad Vieja y uno de los edificios medievales más antiguos y significativos de Praga.
Situada junto al Palacio Gols-Kinsky, esta antigua casa gótica del siglo XIII durante mucho tiempo mantuvo oculta su verdadera naturaleza. En 1960, durante los trabajos de reconstrucción, se descubrió con sorpresa que detras de la fachada barroca se ocultaba una magnífica residencia medieval.
Aunque no hay evidencia escrita, algunas piezas de la decoración hacen suponer que fue construido para la familia real y que aquí habría vivido la reina Elizabeth I de Bohemia, madre de Carlos IV.
La casa fue ampliada y profusamente decorada con esculturas y pinturas murales en el siglo XIV. Se dice que por entonces era una de las casas más bonitas de la ciudad. Reconstruida en 1685 en estilo barroco y en neo-barroco a fines del siglo XIX, nada quedó a la vista de su antigua magnificencia.
 El nombre de la casa fue mencionado por primera vez en el siglo XV, en alusión a la campana cuya réplica se observa en una de las esquinas. Según una leyenda, la campana fue ubicada allí después de caer de una de las torres de la Iglesia Nuestra Señora de Tyn, que se encuentra justo al lado. Los historiadores sostienen que recuerda un hecho ocurrido a comienzos del siglo XIV: un párroco habría hecho sonar una campana para indicar al rey Juan de Luxemburgo que podía entrar con su ejército en la Ciudad Vieja y tomarla sin violencia.

En el Nº 16, la Casa Storch (Štorchův dům) es, sin duda, la más remarcable. Construida a fines del siglo XIX por un célebre editor, los frescos fueron pintados por Mikulas Ales, representando entre ellos a San Wencelao a caballo.


El Ayuntamiento de la Ciudad Vieja es uno de los edificios históricamente más valiosos de la ciudad. Es una de las joyas edilicias de la preciosa Plaza de la Ciudad Vieja, y su famoso reloj astronómico situado en la torre convoca cada hora a una multitud de turistas que, fascinados como niños, observan el movimiento de los autómatas.
 Con el tiempo, el ayuntamiento fue agrandándose con compras sucesivas de casas vecinas, lo que da actualmente un conjunto arquitectónico bastante heterogéneo en el que pueden distinguirse claramente las diferentes etapas en la evolución del edificio.

La primera anexión fue una casa comprada a un rico comerciante en 1360. En ella puede apreciarse una hermosa ventana renacentista agregada en 1526, sobre la cual se colocó la inscripción "Praga Caput Regni" (Praga capital del reino). En esta casa se encuentra actualmente la Oficina de Turismo de Praga. Por aquella época se encaró también la construcción de la torre gótica, finalizada en 1364, que alcanza una altura de 69,5 metros y constituye un excelente mirador. El reloj astronómico fue agregado a comienzos del siglo XV.



 Nuestra siguiente visita es el reloj y la torre por dentro. Veréis que interesante.
Primero veamos la torre, hay dos opciones. O subir a patita o en comodísimo y rápido ascensor. Como quedaba mucho día por delante mejor ascensor, verdad?
 Unas imágenes de la vista que pudimos disfrutar. La pena es que estaba nublado...


Monumento a Jan Hus y el mercadillo que estaban montando.
Las cruces blancas que se ven a la izquierda recuerda el lugar en que 27 nobles protestantes fueron decapitados en 1621 después de la batalla de Bilá Hora.

Detalle de Nuestra Señora de Tyn.
Algunas imágenes más de la ciudad desde lo alto



 Así era el mirador de la torre.
 El hueco del ascensor...
 Pero preferimos bajar caminando para probar la rampa..

Y despues de la Torre seguimos la visita por la parte baja de la misma, donde hay una capilla gótica con cristaleras de más modernas puestas después de la Segunda Guerra Mundial.




 Y estos son los apóstoles del reloj vistos desde dentro.

 En la sala de reuniones empezaba la visita guiada.
 Lo primero que vimos es la entrada principal del Ayuntamiento, que hoy en día solo se abre para bodas.

Los techos están decorados con escenas alegóricas de la fundación de la ciudad y de la nación checa.
Los sótanos del edificio son nuestra siguiente visita. Tras abandonar la parte noble, bajamos por una estrecha puerta a los subterráneos con nuestra señora-guía que nos lo explicaba todo apasionadamente en francés.

Aquí es donde vemos el verdadero origen de la ciudad, pues lo que vemos es el primitivo nivel del primer asentamiento, que luego se fue levantando a base de edificar sobre las antiguas construcciones para elevar el nivel a causa de las constantes crecidas del Moldava.
Han hecho una recreación de los sótanos tal y como eran en la Edad Media, cuando era casa de milicias.

 Estas eran las mazmorras.

De Izquierda a derecha los patrones de la ciudad: San Matia, Santa Ludmila, San Wenceslao y San Vito.
Y seguimos la ruta por dentro del Ayuntamiento, que ya no funciona como tal, sino como oficina de turismo y lugar de reuniones para eventos especiales, así como escenario favorito de los reportajes de novios praguenses.


Mirad esta gigantesca estufa..
Que calienta la antigua Sala del Consejo de la Ciudad de Praga...

Aún conserva parte del mobiliario original.
Y la decoración gótica de las paredes y techos.


 Se celebran muchas bodas civiles en esta Sala.


Esta es la parte más antigua del Ayuntamiento.
 Y para acabar, unos detalles..

Salimos al exterior, acabada la visita y pasamos por delante de la llamada casa U minuty, un edificio porticado cubierto por un esgrafiado renacentista, en la que vivió, como no, Franz Kafka de niño, justo antes de que el cabildo la comprara.
Rodeamos el conjunto del ayuntamiento y aparece, tras unos soportales la plaza de Franz Kafka.
Esta plaza, a la que también se le llama Plaza pequeña, tiene entre sus joyas U Rotta, que era antes una ferretería- hoy Coyote Bar- con unas pinturas coloristas del gran artista del XIX Mikulas Ales.
La Casa Rott (Dům U Rotta) ocupa el número 3 y es sin dudas la más llamativa entre las que rodean la plaza. Fue adquirida en 1855 por Vincenc Josef Rott, un exitoso emprendedor checo que instaló aquí su ferretería en 1855. Conforme los negocios prosperaban fue adquiriendo los edificios contiguos y entre 1896 y 1897 refaccionó la fachada, diseño que encomendó a Mikoláš Aleš. Los frescos, realizados por Ladislav Novák y Arnost Hofbauer, representan herramientas de metal y alegorías de distintos trabajos manuales (herrería, carpintería, jardinería, etc.), que se combinan con detalles florales y escenas mitológicas. En el centro destaca el nombre de su propietario "VJRott".
La familia Rott trabajó exitosamente en el negocio durante varias décadas, hasta que la Segunda Guerra Mundial y la posterior expropiación en tiempos del comunismo acabaron con la empresa. En 1989, los Rott pudieron recuperar parte de sus bienes, pero debieron trasladar su negocio a un edificio más modesto.
El centro de este pequeño espacio tiene como toda ornamentación una reja de hierro finamente trabajada rodeando el brocal de un pozo, que en otros tiempos seguramente proveía de agua. La verja, que data del siglo XVI, se remata en la parte superior con un león dorado, el emblema de Bohemia.


Y después de recuperar fuerzas en un acogedor café seguimos la visita con la cercana Iglesia de San Nicolás.
 Cuando en 1945 los alemanes destruyeron la parte norte del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja, la blanca fachada de la Iglesia de San Nicolás se hizo visible desde la plaza y es uno de los edificios más importantes que rodean la histórica Plaza de la Ciudad Vieja.

Hay que aclarar que originalmente la entrada principal no es la que vemos sobre la plaza, sino que da al oeste sobre una pequeña plazoleta en la actual calle Maiselova, que lleva al corazón del antiguo Barrio Judío.
En el interior destacan los frescos que recubren la cúpula, realizados por Peter Adam, que relatan la vida de San Nicolás. Del centro de la cúpula pende una impresionante lámpara de cristal de Bohemia y sobre las blanquísimas paredes resaltan los estucos, obra de Bernard Spinetti.



Actualmente no sólo es utilizada para los oficios religiosos de la Iglesia Husita, a la cual pertenece, sino también como prestigiosa sala de conciertos, esencialmente de música clásica.

En 1781, con la llegada del rey José II al poder y su decisión de abolir las órdenes religiosas, la iglesia fue despojada de todas sus ornamentaciones y fue utilizada como granero durante un tiempo y más tarde como archivo.
Sólo en 1871 recuperó su función religiosa pasando a manos de la comunidad ortodoxa rusa hasta el año 1914. De esta época data la lámpara de cristal, fabricada en los talleres de Harrachov, en el norte de la Bohemia.
Luego sirvió de capilla militar y en la Segunda Guerra Mundial fue ocupada por el ejército checo, al tiempo que un grupo de artistas comenzó a trabajar en su restauración. Finalizada la guerra, la iglesia pasó a manos de la Iglesia Husita, a la cual pertenece en la actualidad.

El siguiente punto de nuestra visita sería adentrarnos en el fascinante Josefov, o barrio judío. En esta imagen tenemos la entrada del famoso y elegante Teatro Negro Image.
Se trata de una de las calles más bellas de Praga y su nombre, Pařížská, lo adquirió gracias a su semejanza con las avenidas de la capital de Francia.

 Calle tras calle se levantan edificios en estilos neorrenacentista, neobarroco y art-noveau, con admirables decoraciones en sus fachadas: son edificios de varias plantas de apartamentos con oficinas y comercios en sus plantas bajas.

 Por ningún lado se divisan las callejuelas del ghetto que, como norma, se relacionan con las juderías de centurias atrás. Las sinagogas, que otrora fueran las dominantes del paisaje del barrio, hoy parecen esconderse entre las grandes y ostentosamente decoradas moles de principios del siglo XX.



Y entramos de lleno en el barrio judío de Josefov. Acabada hacia 1270, la Sinagoga Vieja-Nueva es el templo judío en funcionamiento más antiguo de Europa y uno de los primeros edificios góticos de Praga. 

Para visitarla hay que descender, puesto que data de antes de la elevación del nivel de las calles de Stare Mesto en el medievo. Los hombres deben cubrirse la cabeza, por ejemplo con un sombrero o un pañuelo, o con unos yarmulkes de papel que dan en la entrada y que sirven de recuerdo. Yo preferí comprarme una preciosa kipáh hecha a mano negra y oro viejo con una estrella de David....
Con su techo inclinado y sus aguilones góticos, parece un lugar lleno de secretos, y al menos una versión del Golem acaba aqui, donde se dice que reposa en el desván.
En torno a la sala central se distribuyen un vestíbulo, una sala de oraciones de invierno y la sala desde donde las mujeres observan los oficios sólo para hombres.
El interior de la sala, con un púlpito rodeado de rejas de forja, tiene un aspecto muy parecido al que tendría hace 500 años. Las escrituras del siglo XVII de los muros fueron recubiertas en una restauración posterior.
En el muro se encuentra el Arca Sagrada, que contiene los rollos de la Torá. En un anaquel de vidrio, en el fondo, se encienden pequeñas bombillas junto a los nombres de los muertos prominentes en el aniversario de su fallecimiento.
Enfrente se encuentra, construido por Mordechai Maisel en 1586 y con su fachada rococó, el ayuntamiento judío, que tiene una torre de reloj con un rostro hebreo cuyas manecillas, al igual que la escritura hebrea, van hacia atrás.
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Seguimos nuestro recorrido hasta llegar a la Sinagoga Klaus.


La Sinagoga Klaus se encuentra al lado del viejo cementerio judío. Su nombre viene de la palabra alemana “klause“ que significa edificio pequeño, derivada de la palabra latina “claustrum“. En la historia de la Ciudad Judía de Praga la Sinagoga Klaus tuvo un lugar importante, era la sinagoga mayor del ghetto y al mismo tiempo la utilizaban los miembros de la Sociedad Funeraria de Praga.
La exposición Tradiciones y Costumbres Judías instalada en la nave principal de la sinagoga, destaca la significación de la sinagoga y de las diferentes festividades judías. En la galería de la sinagoga se exponen objetos de la vida cotidiana de la familia judía y las costumbres relacionadas con el nacimiento, la circuncisión, la ceremonia bar mitzva, el matrimonio, el divorcio y el hogar judío.

Y por fin entramos en el Cementerio Judío, un lugar sobrecogedor que tiene su propia historia, ya fue durante más de 300 años el único lugar donde estaba permitido enterrar a los judíos en Praga.


 El cementerio judío se creó en 1439 (así data la primera lápida de Avigdor Karo) y, aunque fue creciendo a lo largo de los años, no se extendió todo lo debido y actualmente se puede apreciar todo su carácter intacto.

Debido a la falta de espacio los cuerpos se enterraban unos encima de otros (llegando a más de 10 apilados). A día de hoy se pueden ver más de 12.000 lápidas y se estima que puede haber enterradas unas 100.000 personas.

Pese a que el cementerio fue ampliado varias veces en el pasado, su área era insuficiente y fue necesario añadir varias capas de tierra, por lo que se asume que el cementerio consta de varias capas de enterramientos superpuestas unas sobre otras. Los pintorescos grupos de tumbas de varios períodos se deben al hecho de que las estelas más antiguas se levantaron de las capas inferiores.
 Tumba del rabino Löw
La persona más importante enterrada en el Viejo Cementerio Judío es sin duda el gran erudito religioso y pedagogo Jehuda Liwa ben Betzalel, conocido como el rabino Löw (fallecido en 1609), a quien la leyenda atribuye la creación de un ser artificial – el Golem. Entre otras personalidades enterradas en el Viejo Cementerio Judío están Mordejai Maisel, alcalde de la Ciudad Judía (fallecido en 1601), David Gans, erudito del Renacimiento, historiador, matemático y astrónomo (fallecido en 1613), Josef Shelomo Delmedigo, científico e historiador (fallecido en 1655) y David Oppenheim, rabino y coleccionista de manuscritos y textos impresos hebreos (fallecido en 1736).



 Y seguimos paseando por el Josefov...
 Estatua de Franz Kafka. Se trata de una estatua realizada por el escultor checo Jaroslav Róna e inagurada en el año 2003. Mide unos cuatro metros de altura y pesa 700 kilos.


Y llegamos a la Sinagoga Española

Después de haber estado cerrada por más de 20 años se abrió de nuevo al público la Sinagoga Española, en ocasión del 130 aniversario de su fundación.
Y seguimos caminando y disfrutando de la arquitectura señorial de Josefov.

El maravilloso Hotel Pariz, donde me pienso alojar si vuelvo a Praga, que volveré...

El Hotel Pariz, de 5 estrellas, es un edificio de destacada importancia cultural e histórica situado en el centro de la Ciudad Dorada, cerca del ayuntamiento y la Torre de la Pólvora. Construido en 1904 en estilo neogótico con claros elementos de Art Nouveau, el hotel alberga hoy lujosas habitaciones y suites, salas de conferencia totalmente equipadas y un nuevo centro de bienestar, de acceso gratuito. El hotel está a poca distancia a pie de la plaza de la Ciudad Vieja, la plaza de Wenceslao y de los principales lugares de interés financiero y turístico.

No es una delicia???
Y nos fuimos acercando cada vez más al río mientras iba transcurriendo la tarde.
Pasamos por preciosos puentes como Cechuv Most y Manesuv Most.


Y seguimos el paseo. Ahora pasamos por delante del Rudolfinum...
El Rudolfinum es un edificio neorrenacentista situado en la plaza Jan Palach de Praga. En su interior hay una gran sala de conciertos (denominada Sala Dvořák en honor al compositor checo y utilizada por la Orquesta Filarmónica Checa como sede de su temporada musical) y una sala de exposiciones (la Galería Rudolfinum).


Y justo un poco más adelante el Museo de las Artes Decorativas de Praga.

El museo se encuentra en un palacio neo renacentista construido por Josef Schulz entre 1897 y 1899. En él podemos descrubrir un conjunto de innumerables adornos, alegorías de las artes y oficios, orfebrería, bordado, imprenta, trabajos sobre vidrio o metal… en pocas palabras una multitud de piezas que nos invitan a descubrir la riqueza de la creación artística sin importar la disciplina.
Las colecciones están divididas por el tipo de material utilizado: “La historia de la fibra” presenta los tejidos, tapices y trajes, para comprobar cómo las múltiples técnicas de trabajo con hilo (bordados, tejidos, estampados…) participan en la creación de la moda. En cuanto a la galería “Nacidos en el fuego”, vidrios, cerámicas y porcelanas rivalizan entre sí por su diversidad de formas, motivos y colores. En esta galería disfrutamos de la elegancia de las porcelanas Meisen, la pureza geométrica del diseño cubista, la sofisticación del trabajo sobre vidrio de los artistas renacentistas o la luz transmitida por las creaciones contemporáneas. Relojes de todos los tipos y de todas las épocas cohabitan en una pequeña sala contigua, mientras que otra parte del museo se dedica al trabajo de los metales preciosos, haciendo hincapié en el genio y la habilidad de los artistas.


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