lunes, 17 de septiembre de 2012

Fascinante India (II)

El Palacio de la Ciudad (City Palace) o Palacio del Maharajá es un inmenso recinto con numerosos patios rodeados por diversos edificios. Puede admirase un edificio de dos plantas que tiene una entrada con tres arcos bajo una galería limitada también por arcos, todos ellos de mármol labrado; su tejado plano constituye una inmensa terraza. Una gran puerta bajo un arco de mármol labrado flanqueada por dos elefantes de mármol blanco. Un edificio de cuatro plantas, pintado de color rosado combinado con blanco, con algunos arcos y columnas de mármol, un gran arco de entrada y numerosas ventanas y celosías, y un tejado con cúpulas rematadas por pináculos metálicos. Frente a él hay otro edificio decorado también en rosa y blanco, no muy alto y de tejado plano sobre el que se dispone, rompiendo la magia de las estancias del palacio, una gran antena parabólica que de pronto hace recordar que estamos en el año 2012.





En una de las dependencias hay una tienda de artículos de madera tallada, algunos de gran calidad, donde pueden hacerse algunas compras y en virtud del tira y afloja del regateo se puede conseguir un buen precio si no se lleva prisa.
Otra parte del palacio ha sido transformada en museo, allí pueden admirarse tejidos, tapices, armas, instrumentos musicales, pinturas, miniaturas y manuscritos. Pero lo que mas llama la atención son los trajes de un antiguo maharajá que, a juzgar por el tamaño de sus ropas medía mas de dos metros de altura y mas de uno de anchura de hombros, lo que, sin duda, raya con la ficción y transporta al visitante a un cuento oriental de gigantes y princesas.



Pero el edificio principal es el Chandra Mahal, tiene forma de pirámide con una altura total de seis plantas, la planta baja mas cinco pisos rodeados de terrazas que corresponden, en cada uno, al tejado de la planta precedente, mas amplia. El último piso está reducido a una estancia abierta limitada por arcos, y sobre su tejado curvado flanqueado por dos pequeñas cúpulas se eleva varios metros una enorme bandera de la India.
El Chandra Mahal solo puede admirarse desde el exterior, ya que sigue siendo la residencia de la familia del actual Maharajá de Jaipur; su entrada se encuentra en un ala anexa al edificio y perpendicular a él, bajo un mirador con tres arcos; tanto entrada como mirador están profusamente decorados con representaciones polícromas de figuras femeninas y cinco pavos reales con las plumas de la cola extendidas rodeados de motivos florales y geométricos. 



 El Palacio de los Vientos, Hawe ka Mahal, está situado en una calle de Jaipur, no está rodeado de amplios jardines como otros palacios. Tiene una majestuosa fachada en rosa y blanco; las damas del palacio, para las que fue construido podían observar el exterior sin ser vistas a través de sus numerosos miradores repletos de casi un millar de ventanas y celosías. Es un edificio de cinco pisos; los dos superiores, mas estrechos, dibujan la cola de un pavo real, uno de los animales que en la India tiene un valor simbólico.




A unos 35 kilómetros al sudoeste de Agra se encuentran las ruinas de Fatehpur Sikri, suntuosa ciudad mogol construida por el emperador Akbar, el Grande, utilizada 17 años y abandonada por falta de agua. Se dice que el emperador escogió la colina de Sikri tras haber consultado al jeque Salim Chistie, santo nacido en ese lugar, que profetizó a Akbar el nacimiento de tres hijos; (el edificio más majestuoso de Fatehpur Sikri es precisamente la tumba de este santo). Dos años después del nacimiento de su primer hijo, Akbar inició en Sikri la construcción de una mezquita y un palacio; los nobles de la corte empezaron a construir sus casas en las cercanías y, al cabo de poco tiempo, apareció una nueva ciudad que fue la capital del imperio hasta que 17 años mas tarde, en 1585, Akbar y su corte la abandonaron repentinamente. En 1573, tras la conquista de Guyarat, Akbar le puso el prefijo de Fatehpur que significa Ciudad de la Victoria.




Durante su estancia en Fatehpur-Sikri Akbar mostró un gran interés por temas religiosos; se dice que quiso unificar las religiones y como muestra de ello tomó cuatro esposas de cuatro religiones diferentes; de ellas posiblemente su preferida fue María, cristiana de origen portugués. Llegó incluso a concebir una religión propia; y aunque no logró, como pretendía, una única religión para su imperio fue quizás el precursor de la tolerancia religiosa que, salvando las excepciones, existe en la India actual.










Fatehpur Sikri ocupaba un cerro rocoso cuya cima se extiende en dirección noreste-sudoeste; y estaba rodeada de una muralla por tres lados, pues al noroeste se extendía un gran lago, actualmente seco. Aún se conserva parte de la muralla y algunas puertas.
La Mezquita y el Palacio Imperial constituyen una obra maestra única. Separados por una corta distancia suelen recorrerse de sur a norte; ello supone un largo paseo que, como todo en la India, se realiza con calma.









 El primer contacto con Fatehpur Sikri impresiona por su grandeza; se trata de la monumental puerta de entrada a la mezquita, en la fachada sur, por la que se accede; se llama Bulland Darwaza y se eleva 40 m por encima del nivel del patio de la mezquita. Un inmenso arco apuntado en el centro rodeado por una superficie plana; arcos más pequeños a varias alturas en su interior y en los laterales; chattris en su parte superior; todo ello da una gran sensación de esplendor; pero desde fuera, cuando se contempla desde inmediatamente debajo, esa sensación es mucho mayor aún, ya que desde la carretera hasta la entrada ascienden unos 70 escalones; esta obra tan colosal constituye la afirmación del poderío de Akbar.









 

La gran mezquita fue en su día la mayor de la India; su patio es inmenso y la sala de oración, en el lado occidental, muy amplia. Dentro del patio, en el lado norte, se halla la tumba del jeque Salim Chishti, revestida totalmente de mármol blanco, que destaca del resto de la mezquita construido mayoritariamente en arenisca roja. Se eleva sobre una pequeña plataforma; en su parte superior lleva una cúpula central rematada por un pináculo metálico y un amplio alero que es sujetado por hermosas columnas ricamente labradas formando una galería que rodea a la Sala principal de la tumba; los muros de ésta son de celosía por lo que mantienen el interior aireado y al mismo tiempo oculto. En el interior se halla el cenotafio, cubierto por un toldo de piedra sujetado por cuatro columnas; todo ello ricamente decorado. La tumba del santo Salim sigue siendo un lugar de veneración, donde fieles y visitantes depositan sus ofrendas de flores o dinero.
El Palacio Imperial de Fatehpur Sikri, situado al norte de la mezquita, está formado por una serie de pabellones y amplios patios rectangulares unidos entre si, agrupados en terrazas en la cima de la estrecha colina de Sikri. Al igual que la mayoría de los palacios indios de la época se compone de una zona para mujeres, una zona para hombres y una zona pública. Cada edificio tiene su carácter propio y original.










Entre los más interesantes figuran el Diwan-i-Am (sala de Audiencia Pública) que es una estancia de columnas no muy grande situada frente a un gran patio, y el Diwan-i-Khas (sala de Audiencia Privada), edificio cuadrado con un chattri en cada esquina que, desde fuera, parece tener dos pisos, pero interiormente contiene sólo una sala; en el centro de ésta hay una única columna que se eleva hasta la mitad de la altura y está ricamente adornada con ménsulas que soportan una pequeña plataforma circular que enlaza con las esquinas del salón por cuatro pasarelas.
El palacio privado del emperador comprende varios edificios agrupados en torno a un estanque llamado Anup Talao. En la esquina noreste del estanque se halla la llamada casa de la Sultana Turca (nombre erróneo, pues se encuentra en la zona para hombres) con una rica decoración.
Pero el pabellón mas característico de Fatehpur Sikri es sin duda el Panch Mahal, situado en la zona para mujeres; se trata de un edificio de cinco plantas, cada una de ellas de menor extensión que la precedente, formando una pirámide asimétrica. Destaca sobre los edificios de su entorno por su altura y también por su estructura peculiar; cada planta es una sala de columnas (muchas de ellas decoradas con relieves variados) completamente abierta, y cada uno de sus tejados planos sirve de terraza para la planta superior; el piso mas elevado solo consta de cuatro columnas cubiertas por una cúpula cuadrada. Las salas del Panch Mahal en tiempos de Akbar no estaban tan abiertas al exterior como se muestran hoy día, ya que los espacios entre las columnas exteriores estaban cubiertos por muros de celosía desde donde las mujeres podían observar sin ser vistas.








Otros edificios son la residencia de Mariam, con impresionantes pinturas, el palacio de Jodh Bai, residencia de varias de las esposas del emperador y el palacio de Birbal, robusto edificio de dos plantas ricamente decorado, con dos amplias terrazas en el piso superior y rematado por dos grandes cúpulas.
Fuera del palacio, pero visible desde una de sus terrazas se encuentra un minarete, el Hiran Minar, con un chatri en su parte superior y su pared, desde cierta altura, tapizada de gruesos clavos. Hay quien dice que es el mausoleo de un elefante de Akbar, y que su exterior estuvo adornado con colmillos de elefante que fueron saqueados; pero esto, como otras muchas cosas de un lugar tan emblemático como misterioso, puede estar bastante lejos de la realidad.

No lejos del Taj Mahal se halla la fortaleza roja (laal qilaa) que se eleva a la orilla derecha del Yamuna en el centro de la ciudad. Fue construida entre 1565 y 1573 por Akbar, que hizo de ella su ciudadela; posteriormente fue ocupada por sus sucesores, Jahangir y Shah Jahan, que aportaron contribuciones personales al edificio.
Las murallas de la ciudadela de Agra están hechas de arenisca roja y culminan en almenas apuntadas; miden unos 20 m de alto y su longitud total es de 2,5 km.; su lado este, junto al río, es recto; el resto traza un arco hacia el oeste y está protegido por un foso. Tiene dos entradas: la “Puerta de Delhi”, en el lado occidental y la “Puerta de Amar Singh”, en el lado sur, por la que se accede para visitarlo; no se trata de una puerta única, pues sucesivamente se pasa bajo los arcos de tres robustas puertas; después hay una larga rampa, bordeada de paredes rectas, que lleva a los palacios.




El único edificio importante del reinado de Akbar que se conserva dentro de la ciudadela es el Jahangiri Mahal, construido hacia 1570. En el centro de su fachada principal hay un gran arco, coronado por paneles de mosaicos geométricos; el resto presenta una serie de arcos apuntados ciegos; en su parte superior hay balcones y dos chattris enmarcan sus extremos.
La mayor parte del complejo del palacio que sobrevive hoy día es obra de Shah Jahan, que derribó edificios construidos por Akbar para dejar espacio a sus propios palacios de mármol blanco, construidos en los primeros años de su reinado (entre 1627 y 1648), antes de trasladar la capital a Delhi.
En un gran patio, se halla el Anguri Bagh o jardín de las Uvas que debe su nombre a que, al parecer, tuvo viñas en algún tiempo; es un jardín de trazado geométrico, dividido en cuatro partes por dos paseos perpendiculares de mármol blanco, de unos seis metros de anchura; en su centro presenta un estanque, también de mármol. 




A su lado se encuentra el Khas Mahal (palacio privado) construido en mármol blanco en 1636; es una terraza con tres pabellones; en medio de ella hay un estanque con reborde lobulado. Los dos pabellones laterales, mas pequeños, tienen tejados con coberturas de cobre sobre las que destacan una serie de pináculos también de cobre; su parte central es de techumbre curvada. El pabellón central es una estancia abierta y limitada por arcos lobulados excepto en su parte posterior que presenta amplias celosías de mármol calado a través de las que puede observarse el río; su tejado es plano y en sus extremos se elevan dos chattris con cúpula de cobre.
En una esquina del Anguri Bagh, junto al Khas Mahal, se halla el Shish Mahal (palacio de cristal); se trata de una serie de habitaciones cuyas paredes están decoradas de espejos.











En la misma esquina, se encuentra el Mussaman Burj, torre octogonal coronada por una cúpula de cobre que se proyecta desde la muralla hacia el río permitiendo unas vistas magníficas; desde aquí, como desde otras estancias de la parte este de la fortaleza, puede verse el río Yamuna y, junto a él, destacando a unos 2 Km. de distancia, el hermoso Taj Mahal, que, aunque también está en la orilla derecha del río, se observa casi como si estuviera en frente debido a la trayectoria curva del Yamuna. El interior del Mussaman Burj está ricamente decorado con celosías, relieves de mármol e incrustaciones de piedras semipreciosas. Fue en este lugar donde Shah Jahan, prisionero de su hijo, pasó los últimos ocho años de su vida, y murió contemplando el Taj Mahal, lugar donde descansaba su amada esposa.
No lejos del Mussaman Burj, y ofreciendo también una hermosa vista del río, se encuentra el Diwan-i-Khas (Sala de Audiencia Privada), que albergaba las reuniones oficiales a puerta cerrada. Fue terminado en 1637; es un salón abierto, bordeado por hermosos arcos, de estructura sencilla, cuyo espacio interior no está subdividido. El salón se halla a un extremo de una amplia terraza. Del otro lado, la terraza da a un gran patio, donde antes había un jardín, rodeado de filas de arcos y llamado Macchi Bhawan (Edificio de los Peces).
















 Cerca de allí y de la rampa de acceso hay un gran patio en el que se encuentra, rodeado de verdes jardines, el Diwan-i-Am (Sala de Audiencia Pública), donde tenían lugar las asambleas o ceremonias públicas. Se trata de una gigantesca sala de tejado plano construida a base de numerosos arcos lobulados sostenidos por columnas, con tres tramos de profundidad y nueve de longitud; es de piedra arenisca roja y revestida de estuco. En el muro del fondo, a unos 2m. de altura, hay un entrante en el que se sentaba el emperador durante las asambleas; tanto el entrante como los tres arcos que le protegen son de mármol ricamente decorado con incrustaciones de piedras semipreciosas.







 Y de Agra a uno de los puntos ineludibles e inolvidables del viaje, el Taj Mahal.


El Taj Mahal es sin duda una perla blanca en la India multicolor.
El río Yamuna, llega a Agra en dirección Norte-Sur, pero en la ciudad describe una curva dirigiéndose hacia el este; y es en este tramo, y cuando ya va a abandonar la ciudad, donde sus aguas reflejan la gran belleza del monumento que se eleva en su orilla derecha: el Taj Mahal, mausoleo al amor, construido por el emperador Shah Jahan (Emperador del Mundo) para su esposa, la emperatriz Aryumand Banu Begam, más conocida como Mumtaz-i Mahal.
Según un guía local Mumtaz-i Mahal significa “Perla del Palacio”, según algunos libros “Elegida del Palacio”. El nombre del mausoleo, Taj Mahal, a veces es considerado como una abreviatura del propio nombre de la emperatriz, pero según el guía significa “Corona del Palacio” ya que, aunque se trata de una tumba el emperador quiso ofrecerle a su esposa un palacio y una corona.




Mumtaz-i Mahal se casó con Shah Jahan en 1612; era nieta de Itimad-ud-daulah, ministro principal del emperador Jahangir, y también sobrina de la esposa de este, Nur Jahan. No fue la primera esposa del príncipe Shah Jahan, pero fue su favorita; en 1631, unos años después de la ascensión de este al trono, y cuando le acompañaba en su campaña en el Decán, murió al dar a luz a su decimocuarto hijo.
La construcción del Taj Mahal se inició después de la muerte de la emperatriz y duró veintidós años; intervinieron unos veinte mil trabajadores. El mármol, principal material de construcción, fue transportado en elefantes desde el Rajasthan; otros materiales llegaron de otras partes de la India, e incluso de otros países.




No se trata de un solo edificio, sino de todo un complejo de grandes dimensiones. Rodeando al recinto hay una alta muralla de arenisca roja, rodeada a su vez de jardines, con una monumental puerta de entrada en el sur; por ella se accede a un inmenso patio de 300 m de ancho con un estanque de mármol en el centro y numerosos jardines y fuentes; el mausoleo propiamente dicho, construcción a la que habitualmente se hace referencia con la denominación de Taj Mahal, flanqueado por dos edificios simétricos, se halla justamente al otro lado del patio, en el norte, siendo el río el telón de fondo de todo el conjunto; también hay otras edificaciones de menos importancia.
En la puerta de entrada hay un gran arco; a ambos lados y también en su interior, hay otros arcos mas pequeños dispuestos en dos pisos; la piedra roja se combina con mármol blanco incrustado de piedras semipreciosas que dibujan motivos florales e inscripciones en grafía árabe. A ambos lados de los arcos laterales y tanto en la fachada exterior como en la interior, que tiene la misma estructura, hay unas torres que culminan en chattris (kioscos con cúpula); y sobre el gran arco central hay una especie de galería sobre la que se disponen once pequeñas cúpulas, tanto en la parte exterior como en la interior; en total 22 pequeñas cúpulas que simbolizan los 22 años que duró la construcción del Taj Mahal.





Hay grandes medidas de seguridad en el acceso al interior del recinto; los bolsos son registrados minuciosamente; se trata de evitar que algún desalmado haga volar por los aires una de las construcciones mas hermosas que ha podido idear la mente humana; tampoco está permitido entrar con cigarrillos ni con comida, que pueden dejarse a la entrada en unos casilleros que se cierran con llave. No puede pasar los arcos de seguridad ningún elemento puntiagudo, bolígrafo, lápiz o rotulador, que graffiteros desalmados hay en todas partes...
Por fin se llega al inmenso patio surcado de jardines y fuentes que rodea al Taj Mahal; desde la oscuridad del arco de la entrada se ve, justo en frente, el grandioso monumento blanco. En la parte interior de la muralla que rodea al recinto hay soportales con arcos lobulados desde los que también hay una hermosa vista.



 El Taj Mahal es una maravilla de formas y proporciones; está situado sobre una plataforma de mármol a la que se accede descalzo ( no lo recomiendo por calor que acumula el marmol aún muy temprano por la mañana) o con los zapatos cubiertos por unas babuchas de plástico que allí proporcionan; se trata de un edificio cuadrado con las esquinas truncadas por lo que adquiere forma octogonal irregular; en cada una de las cuatro fachadas, unos arcos ordenados en dos pisos flanquean un alto arco central cuyo reborde se levanta más alto que el resto de la fachada; el chaflán correspondiente a cada esquina tiene la misma anchura y estructura que las partes laterales de las fachadas principales, de forma que entre cada gran arco y el siguiente hay tres lados iguales que dan la vuelta a la esquina armoniosamente. Sobre el edificio hay una gran cúpula en el centro (que es tal vez la corona del palacio, Taj Mahal); rodeando a esta hay cuatro chattris de cúpulas mas pequeñas; y en los extremos de la plataforma se alzan cuatro minaretes culminados en cúpulas mas pequeñas aún, construidos con cierta inclinación hacia afuera para que, en caso de derrumbamiento, no caigan sobre el edificio principal. Pináculos metálicos rematan todas las cúpulas.




A ambos lados de este conjunto se hallan dos edificios idénticos: al oeste una mezquita de tres cúpulas construida en arenisca roja y mármol blanco, al este el llamado "eco de la mezquita" que no se usa para el culto por estar orientado en dirección errónea y cuya finalidad es mantener la simetría.
En el interior del mausoleo está prohibido hacer fotos. La luz es tenue; hay una sala octogonal central, con cuatro salas octogonales más pequeñas alrededor; los cenotafios se hallan en el centro de la cámara principal y están rodeados por una celosía octogonal de mármol labrado con incrustaciones en sus partes macizas; el del emperador a un lado, el de su esposa en el centro, ya que tan inmenso edificio, en principio, fue construido solo para ella; pero no es aquí donde reposan sus restos, los sarcófagos verdaderos están, según se dice, en una cámara subterránea inmediatamente debajo. Las paredes del interior están también decoradas con incrustaciones. La escala de los motivos es muy variable, y estos se disponen, tanto en el exterior como en el interior, con exquisito gusto y moderación, ya que ninguna parte del edificio resulta recargada por los decorados, y hay muchas superficies en las que el mármol es liso.



Se dice que el emperador Shah Jahan quería construir su propio mausoleo en mármol negro, a imagen y semejanza del de su esposa, al otro lado del río Yamuna, y unir después ambos mediante un puente de oro. Hoy, al otro lado del río, frente al Taj Mahal, queda un resto, en piedra roja, de lo que se dice que fue el inicio de la construcción del edificio gemelo del Taj Mahal. No llegó a construirse ya que Aurangzeb, tercer hijo de Shah Jahan, después de vencer a sus hermanos y hacerse con el poder, encarceló a su propio padre en la fortaleza roja de Agra. Shah Jahan murió en prisión, después de largos años de enfermedad, contemplando el Taj Mahal, su gran obra, monumento a su amada y refugio para el descanso eterno de ambos.
El Taj Mahal tiene algo de mágico, propiedad que le confiere el mármol del que está formado; cambia de color según la luz que recibe: blanco brillante cuando hace sol, destacando en el inmenso cielo azul, se vuelve gris cuando está nublado y trata de confundirse con el cielo. Aunque es de todos conocido, cuando se observa allí, directamente, resulta nuevo, original, único, perfecto; siempre sorprende al visitante que no se cansa de mirarlo. 

 

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