jueves, 7 de junio de 2018

El maravilloso mundo de los cruceros. (VII) MSC Splendida

Hasta que fue bautizado en junio del año 2017 el MSC Maraviglia, el Splendida con su capacidad para acoger hasta 3.959 pasajeros era uno de los mayores de la flota. Junto a sus hermanos el Fantasía, el Divina y el Preziosa, conforman una clase que se hizo famosa por curiosidades como las escaleras de cristal de Swaroski de sus atrios, de las que cada escalón está valorado en la friolera cantidad de 3.500 euros. 


Otra de sus singularidades es que en ellos se introdujo la categoría Yacht Club, con el concepto de "un barco dentro de un barco", conformado por 71 suites para pasajeros que buscan exclusividad en un entorno que parece un refugio de tranquilidad y atenciones personalizadas.


La nave cuenta con  14 plantas de acceso público conectadas nada menos que por 25 ascensores y una amplísima variedad de bares, restaurantes y tiendas cuyo corazón es el gigantesco atrio que se convierte en punto de reunión obligatorio para todo tipo de eventos.



Siempre me gusta recordar el compromiso ecológico de MSC cuyos barcos equipados con los últimos avances en ahorro de energía, reciclaje de agua y gestión de residuos, han recibido el premio 7 Golden Pearls que otorga Bureau Veritas.

Las cubiertas de piscina son un espacio amplio donde poder relajarnos durante los días de navegación o a última hora de la tarde, con cómodas tumbonas, fuentes de agua, y una preciosa piscina cubierta llamada L'Equitore.


Volvemos al interior para disfrutar de la enorme variedad de espacios públicos del barco, cada uno con su propio estilo y temática. Splendida nos ofrece 10 bares y salones diferentes y únicos, la mayoría localizados en las cubiertas seis y siete.



El hermoso Strand Theatre con su diseño perfecto, que permite una visión completa y un sonido limpio y envolvente, nos permite disfrutar de espectáculos que combinan la ópera italiana, el funambulismo circense y las canciones pop y rock de toda la vida.

En el mismo puente encontramos uno de los restaurantes principales, La Reggia, con una cuidada y exquisita decoración.

En la cubierta seis encontramos el lugar favorito de muchos pasajeros, La Piazzeta, decorado como si la plaza de un pueblo de la Toscana se tratara, con bancos de azulejos de cerámica y una refrescante fuente, que invita a disfrutar de un café o un helado.


El bar principal llamado L'Aperitivo y el casino Royal Palms salen a nuestro encuentro según paseamos por las cubiertas.



Ubicados en la cubierta 7 encontramos L'Enoteca con vinos italianos, españoles y alemanes, el piano bar La Prua y el Purple Jazz Bar.



El Sports Bar capta nuestra atención con una bolera de dos carriles y sus colecciones de prendas y objetos de deportistas famosos.


Otros bares y restaurantes completan la oferta del barco destacando por su originalidad el Santa Fe Tex Mex....


y por la exquisitez y novedad de sus platos L'Olivo.


Los adolescentes tienen su propio espacio en la sala de videojuegos Virtual World y el club Teen.


The Aft Lounge es un espacio amplio multifunción que durante el día acoge charlas y cursos varios y por la noche es el punto de reunión previo a una noche de baile y diversión en la discoteca.

Entre la multitud de tiendas encontramos varias boutiques para hombre y mujer, joyerías y relojerías, una preciosa confitería y la interesante tienda de logo donde comprar un precioso recuerdo con el símbolo de la compañía MSC.

Seguimos paseando mientras nos dirigimos a la zona de cuidado personal del barco.




El gimnasio cuenta con maquinaria aeróbica de alta gama y para los amantes de levantar pesas un numeroso catálogo de multiestaciones y bancos. El spa por su parte ofrece 15 salas de masaje y tres cabinas de talasoterapia con un equipo profesional experto en masaje balinés.







Finalizamos nuestro recorrido en los camarotes, que suman un total de 1637, de los que más del 80% son exteriores y 107 son suites.





Elegante simplicidad, materiales nobles, líneas limpias que resumen lo mejor del estilo y diseño italiano, colores atrevidos pero armoniosos, modernidad, sofisticación, excelente gastronomía y servicio impecable. Splendida hace honor a su nombre y nos espera para convertirse en el destino perfecto para nuestras vacaciones.

miércoles, 6 de junio de 2018

El maravilloso mundo de los cruceros. (VI) MSC Magnífica

El MSC Magnífica con sus más de 95.000 toneladas y una capacidad de 2.518 pasajeros, fue bautizado en 2010 como nuevo miembro de la clase Música que ya formaban el Música, el Orchestra y el Poesía. Esta familia nos presenta una deliciosa mezcla que combina modernidad con elegancia, un espíritu llamativo pero sin estridencias y el lujo del más puro diseño italiano.




Incorpora, al ser más reciente, algunas características nuevas para su clase, como el Sports Bar, el restaurante a la carta del chef Michelín Mauro Uliassi, el cine 4D, una pequeña bolera y una zona de buffet mayor y más variada.



Cuando entramos al barco, lo hacemos por un atrio brillante, de tres pisos, que se caracteriza por sus líneas curvas y armoniosas, suelos brillantes y materiales nobles que enmarcan una cascada de luz de dos pisos y un techo repleto de estrellas de luces led. Aquí resuena la música del piano varias veces al día y en torno a él se articulan varios pasillos que nos llevan a las tiendas, la sala de Internet, la biblioteca, la galería de arte o los diversos bares y salones que animan el barco. Destacan sobre todo el Cuba Lounge Cigar Room o el L'Olimpiade Sporting Bar.




Paseando por las cubiertas encontramos el animado Tiger Bar, donde tienen lugar demostraciones y cursos durante el día y sesiones de música y baile por la noche, después de disfrutar del espectacular Royal Theatre que abarca tres  cubiertas y que hace guiños al Art Deco con sus líneas sinuosas y un techo cuajado de brillantes luces led. Más adelante pasamos por el Atlantic City Casino y L'Amatista Lounge, un salón que ofrece entre otros entretenimientos un animado karaoke. Si de bailar se trata debemos subir a la discoteca T32, después de divertirnos en el cine 4D, la bolera o la sala de videojuegos.




Para quienes quieran mimar su cuerpo durante el crucero, el mejor lugar será el Aurea Spa, que nos ofrece dos preciosos baños turcos y salas de relajación que disfrutaremos antes o después de regalarnos un magnífico tratamiento o una visita a las tres grandes bañeras de hidromasaje que nos permiten disfrutar de la relajante visión del mar. Por supuesto que no puede faltar un completísimo gimnasio cuyo bar prepara unos exquisitos zumos para recuperar los minerales y líquidos perdidos durante el ejercicio.



Ya en el exterior, en la cubierta 13 aparece ante nuestros ojos el área de piscina Le Grande Bleu, con tres zonas de jacuzzi, que bordean la piscina abierta y La Grotta Azzurra, una piscina que puede cubrirse con un techo retráctil si así lo requiere la climatología. La zona de ocio la complementan un carril de running, pistas de baloncesto, tenis y voleibol.



Para finalizar hablemos de la gastronomía. El MSC Magnífica dispone de dos elegantes restaurantes, L'Edera y el Quatro Venti, elegantes y espaciosos donde podremos disfrutar de una enorme selección de platos que combinan el sabor de las recetas tradicionales con las últimas creaciones de la cocina internacional. Como complemento a ellos, el Oriental Plaza de comida china(debemos probar el exquisito dim sum), el asador exterior ( más informal) y el buffet Sahara, entre otras opciones.





 Con una variedad casi infinita de comodidades y entretenimiento, una elegante, sofisticada y actual decoración y un altísimo nivel de hospitalidad podemos estar seguros de que nuestro crucero a bordo del MSC Magnífica será perfecto e inolvidable.