domingo, 4 de diciembre de 2016

Contrastes de Budapest (IV)

Seguimos nuestra ruta.

La Plaza de los Héroes (Hösök tere en húngaro) es una de las plazas más bonitas e importantes de Budapest, tanto desde el punto de vista de la historia como del arte. Se encuentra en un extremo de la avenida Andrássy (juntos forman parte de un conjunto Patrimonio de la Humanidad), muy próxima al Parque Municipal.

 Hay dos edificios destacados en la plaza, el Museo de Bellas Artes a la izquierda y el Palacio de Arte (o Palacio de Exposiciones) a la derecha. A lo largo de la avenida Andrássy hay embajadas, hoteles, restaurantes y cafeterías lujosas y algunos edificios residenciales.


En el centro de la plaza se alza el Memorial del Milenio o Monumento Milenario, cuyas estatuas representan a los líderes de las siete tribus magiares que fundaron Hungría en el siglo IX y otras personalidades importantes de la historia húngara. En la parte central de la Plaza, frente a la avenida Andrássy, se yergue una columna de 36 metros de altura, coronada con la estatua del arcángel Gabriel. Según una leyenda, el arcángel apareció en el año 1000 en el sueño de San Esteban, el primer rey húngaro, y le sugirió que se coronase y aceptase la cristianización del país. San Esteban siguió sus consejos y así Hungría se convirtió en uno de los reinos más importantes de Europa Medieval. Las alas laterales se extienden 85 metros y están coronadas con las esculturas alegóricas del Trabajo, Bienestar, Sabiduría, Gloria, Paz y Guerra.


 La construcción del memorial comenzó en 1896, año de la celebración de los mil años del país, y se finalizó en 1929. Con él, la plaza recibió su nombre definitivo.

En ella tienen lugar tanto conciertos y festivales como manifestaciones políticas. El 16 de junio de 1989, 250.000 personas se reunieron en la plaza para celebrar el histórico entierro de Imre Nagy, ejecutado en junio de 1958.

 El Museo de las Bellas Artes de Budapest está considerado uno de los museos más importantes de Europa. La diversidad, la continuidad histórica y el gran número de obras maestras de las exposiciones permanentes, con justa razón le aseguran un lugar distinguido en la fila de las colecciones mundiales. El museo brinda un hogar a los recuerdos del arte universal, desde la edad antigua hasta nuestros días. Al mismo tiempo espera a los visitantes con programas extraordinarios, guías de exposiciones y con un salón de jazz.

La Galería de Bellas Artes es el mayor lugar de exposición del país y es una institución que no posee colección fija. En sus salas que abarcan 2300 metros cuadrados se presentan los autores más importantes de las artes plásticas y aplicadas nacionales e internacionales contemporáneas. En la sala particular con cabida para 80 personas, podemos ver películas en tres dimensiones, que muestran los valores naturales, arquitecturales e históricos de Hungría.

 Y empezamos a entrar al Parque de la Ciudad. Lo primero una pista de patinaje sobre hielo.

 El Parque de la Ciudad, también llamado Parque Városliget, es el principal lugar de esparcimiento de los aquincenses (gentilicio de los habitantes de Budapest).
Inicialmente, al igual que muchos otros parques, fue un recinto de caza que usó la nobleza durante años. En los siglos XVIII y XIX se fue transformando paulatinamente en el parque que es a día de hoy. El Parque de la Ciudad es uno de los primeros parques públicos del mundo. Sus dimensiones son de 1.400 por 900 metros.

Castillo de Vajdahunyad (Vajdahunyad vára)
Este castillo de cuento de hadas fue construido originalmente con madera y cartón para la exposición celebrada en 1896 para marcar el mil aniversario de la llegada de los Magiares a la Cuenca de los Cárpatos.

Su objetivo era dar al visitante una perspectiva del rico pasado arquitectónico de Hungría con reproducciones a pequeña escala de diversos edificios de Hungría y, en concreto, de Transilvania (en la actualidad perteneciente a Rumanía).

Este cóctel arquitectónico fue un éxito tal que fue reconstruido utilizando materiales más permanentes en 1904. En invierno proporciona un espectacular telón de fondo para una pista de patinaje, mientras en verano está rodeado por un lago donde se pueden alquilar barcas de pedales y de remos.






 Según la opinión de los historiadores el parque municipal era el primer parque abierto para el público. Se encontraba en las afueras de Budapest, pero la ciudad se extendió tanto que hoy está situado casi en el centro de la capital. Puedo añadir, que en el parque crecen en total... 6.907 árboles.
Las crónicas dicen, que en 1241 en el parque tuvo lugar el primer fusilamiento de los prisioneros de guerra. Los Turcos trajeron aquí a los soldados húngaros prisioneros después de una de las batallas, los ataron a los árboles y los fusilaron con las flechas de sus arcos. Durante el reinado de Bela IV esta zona formaba los pastos para el ganado real. Un escritor del siglo XIX, Jókai Mór, sugería que el otro rey - Matías - venía aquí para cazar, pero no hay ninguna prueba de si fue verdad. Lo que sí sabemos es que en 1514 durante el levantamiento de Dózsa György en el parque se encontraba el cuartel del ejército.

Después de la invasión turca, durante el reinado de la dinastía de los Habsburgos, los reyes empezaron a ordenar el terreno. El rey Leopoldo lo unió a las fronteras de la ciudad de Pest, y la reina María Teresa ordenó cultivar los árboles. Así la zona se convirtió a un sitio visitado por las familias aristocráticas cada fin de semana.
 La atracción más importante de las celebraciones del aniversario fue la gran "Exposición Milenaria". El gobierno municipal decidió situarla en el parque, porque aquí había bastante espacio y la gente podía llegar fácilmente en la línea del metro milenaria (hoy amarilla).
 El gobierno municipal decidió entonces levantar tres edificios: el castillo de Vajdahunyad (hoy se encuentra en el territorio de Rumania, en Transilvania, fue propiedad de la familia Hunyadi), la capilla de Ják (el monumento católico más viejo del país) y el palacio barroco de una familia aristocrática, donde hoy se encuentra el Museo de Agricultura.




 Después de la exposición quedaron otros dos edificios: la galería de Mucsarnok y una casa pequeña donde en actualmente se encuentra una agencia artística.



A continuación visitamos el Zoo.
 Este es uno de los zoológicos más viejos del mundo y alberga más de 700 especies de animales y 2.000 diferentes tipos de plantas.
Miren que entrada tan atractiva...

El 9 de agosto del año 1866 tuvo lugar la apertura del Zoológico, del cual János Xantus fue el primer director. La mayor parte de los animales exhibidos en los primeros decenios fueron del mundo animal de la Cuenca de los Cárpatos, pero hubieron verdaderas curiosidades también, como por ejemplo el regalo de la emperatriz Erzsébet( Sissi), una jirafa. Ferenc József tampoco fue avaricioso cuando regaló 35 animales de Schönbrunn al Zoológico de Pest, pero el verdadero favorito fue un oso pardo que respondía al nombre de Kristóf, que era muy querido por Ferenc Deák. Además de ellos nueve tipos de monos y papagayos.
Al entrar encontramos esta sorpresa, la construcción de una gigantesca piscina para orcas. Estaría todo patas arriba???

Pero después de la inauguración, el interés inicial disminuyó rápidamente, lo cual fue tratado de remediar por los dirigentes del jardín con el empleo de feriantes, comediantes además con la emisión de billetes de lotería. Lamentablemente estas iniciativas no fueron lo suficientemente eficaces, y los problemas que se desencadenaron sobre el director lo obligaron a renunciar. En los años siguientes los numerosos sucesores tampoco pudieron vencer la falta de dinero, la discordia interna, las epidemias que devastaron las existencias animales y con los zorros del parque municipal. Finalmente en 1873 Károly Serák pequeño propietario de Borsod pudo ocupar la silla de director.
Menos mal que pudimos relajarnos en este jardín japonés.

Con esto empezó la época de Serák que duró treinta años, quien no pudo ser superado por nadie hasta hoy en día. Serák que adquirió gran práctica en la regulación de fincas quiso arreglar la situación financiera, por eso empleó un gran número de comediantes y feriantes. En esta época de oro fueron hechas la casa de los leones en base al plan de Alajos Hauszman y la casa de los pájaros construida por el conde Andor Semsey.
Los tropicales flamencos estaban en esta especie de invernadero.

El desarrollo vertiginoso y los ingresos crecientes estimularon a la dirección para que se prepararan debidamente de cara al milenario de la conquista de la patria. En interés de llevar a cabo su plan, desde 1890 compraron numerosos animales nuevos, desde el hipopótamo del Nilo hasta el rinoceronte de Sumatra. Entre los nuevos recién llegados estuvieron los chimpancés, orangutanes, leones marinos, osos hormigueros y los ñú de rabo blanco. Además dos especies de elefantes y casi todos los tipos de oso.
Este matrimonio de marmotas no debería estar durmiendo???

En 1896 a pesar de los éxitos nunca vistos empezó un vuelo a ras del suelo en la historia del Zoológico. La capital, después de la expiración del contrato de renta, obligó a la dirección al pago de una prima más alta que la suma simbólica de hasta entonces, lo cual resultó ser impagable para ellos. La última gran compra de animales se realizó en 1898. En contra de la institución en 1907 se inició un procedimiento de quiebra, y la Sociedad del Jardín Botánico y Zoológico fue disuelta. Al final lo compró la ciudad de Budapest.
Estos camellos bactrianos también son muy curiosos.



Y entramos en varios de los recintos.
Saludamos a la iguana.

A este lagarto que estaba en plena sesión de relax.

Lo de mantenerse moreno en invierno no sólo es patrimonio de los humanos!!!

 La nota de color la pone este tucán.



Este señor estaba cambiando la piel.

Un maravilloso pez escorpión.

 O esta raya reposando...

Así deben sentirse los que sufren las plagas de langosta...

Las siguientes dependencias reproducían una granja húngara con sus animales.




Pasamos luego a ver los conejillos de indias

Me hizo gracia estas zarigüeyas caminando por donde no había nieve...sin mirarnos.  

Un tapir...

 Lobos blancos

Por mucho que lo intentamos no supimos distinguir que animales eran estos que dormían o vivían en los árboles.

 Me dio pena ver al oso tan solito
  
Me encantan las jirafas.



AGHHHHHHHHHHHHH

El rinoceronte nos despidió del zoo

A que es preciosa la Casa de los Elefantes?



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