viernes, 17 de noviembre de 2023

Sri Lanka, la maravilla de Asia. (IV) Trincomalee

 Y llegamos a Trincomalee, una localidad que se encuentra en la costa este de Sri Lanka, zona famosa por sus hermosas playas.

El puerto de Trincomalee se considera uno de los más abrigados y seguros del mundo, desde que en el siglo XVIII así lo reconociera el almirante Horacio Nelson. También por su tamaño, ocupa el quinto lugar en el mundo entre los puertos naturales.
Como el resto de la isla, Trinco pasó de manos holandesas, a portuguesas, luego a británicas e incluso francesas. Durante la Segunda Guerra Mundial su puerto fue base de las tropas aliadas y posteriormente base naval británica.



Tras el almuerzo, la visita de Trincomalee debe empezar obligatoriamente por Fort Frederick, que se levanta sobre un promontorio al este de la ciudad. Es un conjunto de fortificaciones que tardaron siglo y medio en ser completadas.
Ahora sus habitantes, aparte de algún destacamento militar son los ciervos moteados, símbolo animal de la ciudad y que durante toda la visita veremos constantemente.

Los hermosísimos árboles banyan o ficus religiosa se desperdigan desde la entrada del fuerte por todo el kachcheri (Secretariado del Gobierno) y sirven de antesala al la zona sagrada del promontorio.


Se cree, y hay restos que así lo confirman, que el templo de Koneswaram tiene sus raíces en el año 400 a.C. y durante muchos siglos gozó de una prosperidad tan grande que incluso le dio nombre a la ciudad, ya que Trincomalee deriva de la expresión "tiru kona malai" o "Montaña consagrada a Shiva".

También tuvo sus malos momentos durante la colonización europeo que incluyeron la casi destrucción del templo por parte de los holandeses.

La última restauración del templo data de 1963, momento en que se reintegraron al templo varias valiosas estatuas de bronce y un lingham de Shiva que fue encontrado por buceadores en el precipicio que se encuentra junto al templo.

En este lugar se alzaba la fabulosa "Gran Pagoda" o templo de los Mil Pilares o Dakshana Kailayam, destruido en el siglo XVII por los portugueses.

Este templo se considera uno de los Pancha Ishwaram o moradas de Lord Shiva, por lo que se encuentra entre los más importantes del país. 

Entramos al templo y fue como descubrir un fabuloso y sagrado mundo de colores, imágenes, olores y sonidos, pero no estaba permitido sacar fotografías.

Así que rodeamos la gigantesca estatua de Shiva y nos dirigimos al borde del acantilado.

Pasamos junto a las dos esculturas (una vaca y un lingham ) que forman el Nanthi Thevar y que fueron descubiertas en las excavaciones de 2013.

Una de las coloridas torres o gopuram repleta de divinidades hinduistas.

En el borde encontramos pequeñas grutas a modo de santuarios y estructuras de madera que cuelgan de las ramas de los árboles. Son diminutas ofrendas en forma de cuna que hacen las mujeres a los dioses para quedar embarazadas.






Desde el punto más alto del promontorio se tiene una vista sesgada de la roca Swami, que tiene una leyenda según la cual una bonita chica holandesa se lanzó desde el precipicio al ver a su amante marinero hacerse a la mar para volver definitivamente a su patria.

Una imagen del gobernante Ravana, el más devoto entre los seguidores de Shiva, cierra nuestra visita al complejo sagrado.

Los ciervos andan libremente por la ciudad de Trincomalee...


Nos despedimos de Trincomalee visitando el templo Shri Bhadrakali Amman, dedicado a la diosa Bhadrakali


Realizado en arquitectura clásica dravidiana está muy unido al templo que acabamos de ver de Koneswaram, sobre todo en las ceremonias del Festival Ther.


Desde el siglo XI este templo ha atraído peregrinos de toda clase social, lo que permitió una ampliación que lo hizo tres veces más grande que el original.

Al norte de Trincomalee se extiende una serie casi interminable de playas de enorme belleza de las que destacan las que se encuentran en Upaveli y el lugar donde estaba nuestro hotel, Nilaveli.


Esta zona es donde se concentra la mayor parte de la oferta hotelera y donde pasamos un par de días de relax absoluto disfrutando también de la gastronomía local.





Y continuamos nuestro recorrido por la isla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario